SOMOSMASS99
Raquel Vázquez Rivera*
Martes 04 de agosto de 2020
Esta vez quería escribir sobre monumentos colonialistas, pero tuve una lamentable experiencia que les comparto.
Después de la décima desobediencia, travesura y grosería del día, me encontré corriendo detrás de mis hijos con la escoba en alto en fiel representación de conocida caricatura, totalmente convencida de que si los alcanzaba les daría un buen palazo, ellos corrían divertidos y sobra decir que nunca los alcancé.

Regresé a casa resoplando de cansancio y frustración y cerré la puerta, decidí dejarlos en el patio por unas horas.
En ese momento, la corretiza en chanclas me ayudó a bajar un poco los niveles de estrés, me senté en el sillón con las manos en el rostro y recordé esta frase de Isabel Cuadros Ferré: “Póngase un límite en su cabeza y diga: no voy a golpear a mi hijo, no importa lo que esté pasando y si no, voy a pedir ayuda” [1]
Así que mejor vamos a hablar de castigos físicos y el aumento de la violencia infantil en cuarentena.
Yo crecí con castigos físicos y tengo una amiga a la que nunca le pegaron en su vida, ella no imagina golpear a sus hijos porque no está en sus recuerdos de resolución de conflictos. En cambio a mí, me cuesta trabajo desligarme del impulso del grito y del manazo.
– Bueno, pero es que es imposible, los tuyos son muy entendidos, en cambio los míos necesitan mano dura. Recurrente excusa, ¿verdad?
Cuando una persona dice que no les pega a sus hijas e hijos es juzgada por permisiva, pues en tiempos actuales la “nalgada a tiempo” todavía es recomendada.
¿Recuerdan al exgobernador de Guanajuato, Miguel Márquez, diciendo esto?: “Discúlpenme, así Celaya, Comonfort, Guanajuato, México, no va a salir… La primera escuela está en la casa y si no asumimos esto, ¡AGUAS! Más vale unas buenas nalgadas, un buen cintarazo, que me digan lo que quieran los derechos humanos, pero más vale a tiempo, más vale a tiempo, que después se anden desviando”.[2]
Lo que el gobernador no entiende es que los golpes no enderezan, todo lo contrario, generan más odio, rencor y conductas contrarias a las esperadas, siempre. Este personaje asume que la violencia intrafamiliar va a acabar con la violencia en el estado. ¿Cómo así?
He escrito sobre el aumento de la violencia contra mujeres durante la cuarentena, derivado del encierro y convivencia forzada con su agresor, pero la violencia ha aumentado también en contra de la infancia, que tiene como abusadores a sus madres, padres y demás familiares con quienes se encuentran en el confinamiento.
Según UNICEF, 6 de cada 10 menores de entre 1 y 14 años han sufrido “disciplina violenta” a nivel familiar; y durante esta crisis sanitaria, las llamadas a refugios reportando violencia aumentaron entre el 60 % y el 80%, mientras que las solicitudes de asilo en estos espacios subieron un 30%. [3]
Durante la pandemia es imperativo formar redes de apoyo, de escucha, entre familiares, entre vecinas. No permitamos que menores sean golpeados o humillados, de la misma manera por la que hablarías a la policía si vez a una riña entre adultos o que golpean a una mujer. De la misma manera, interfiere en una escena de violencia contra menores.
Nuestras hijas e hijos no nos pertenecen, menores y adolescentes son sujetos de derechos.
Los golpes rompen emocionalmente y refuerzan las conductas violentas, el castigo físico simplemente no funciona.

Criar personas es muy difícil, es una gran responsabilidad, muchas madres amando a nuestras crías también nos arrepentimos todos los días cuando nos aplasta el compromiso.[4]
Estando en el sillón con las manos en el rostro y recuperando el ritmo cardiaco pensé en todo esto que les comparto y concluí que sí, que más vale una buena a tiempo,
más vale una buena disculpa sincera a tiempo,
más vale una buena charla a tiempo,
más valen unos buenos límites con respeto a tiempo,
más vale una buena paciencia a tiempo,
más vale generar una buena confianza a tiempo,
más vale un buen abrazo a tiempo,
más vale amarles mucho a tiempo,
y más vale pedir ayuda a tiempo.
Cuando llegó la hora de la cena y ya todos con una mejor disposición al diálogo, les hablé de lo que había pensado y les pedí que hiciéramos compromisos. El día siguiente fluyó con buena cooperación, pero habrá días difíciles y otros más difíciles. Entonces regresaré a leer lo que escribí, tantas veces sea necesario.

Nota marginal:
Línea de Ayuda Origen, brinda asesoría psicológica, legal y médica, de manera gratuita y confidencial. Los asesores trabajan de lunes a domingo, de 8 de la mañana a 10 de la noche. El teléfono es: 800 015 16 17. También se les puede contactar por Whatsapp: 55 7334 8556 y por correo: [email protected].
SAPTEL Cruz Roja Mexicana es un servicio de salud mental a distancia. Tiene 17 años de operar y trabaja las 24 horas del día en servicio gratuito. Su teléfono es: (55) 5259-8121. (Vía: SAPTEL)
Neuróticos anónimos Teléfonos: (55) 55-12-43-83, (55) 55-12-37-74 y (55) 55-12-63-44
Si estás siendo violentada, tú y tus hijas e hijos pueden pedir ayuda o refugio con la Red Nacional de Refugios A. C. Línea nacional: 8008224460 Zona Metropolitana: 52436432
Aquí más líneas de ayuda a diversas problemáticas https://www.uam.mx/lineauam/lineauam_dep01.htm
REFERENCIAS
[1] https://www.youtube.com/watch?v=l463p5D9wLE
[2] https://www.animalpolitico.com/2016/10/nalgadas-gobernador-guanajuato/
[4] #madresarrepentidas una mirada radical a la maternidad y sus falacias sociales. Orna Donath 2016
*Estudié Química Farmacéutica Bióloga y la digna rabia me empujó al activismo. Defiendo el derecho a un medio ambiente sano desde una perspectiva feminista y escéptica; también soy atea militante, lo que me llevó a convertirme en la primer apóstata de Irapuato, trato de explicar el fenómeno religioso como uno de los brazos opresores más fuertes en el Bajío, defiendo la laicidad como fundamental para la democracia.
@RaquelVaRi @Ambiental_Ira @ApostasiaM
Foto de portada: Free-Photos / Pixabay
Imágenes de interiores: Simpson Crazy.
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