SOMOSMASS99
Pedro Salmerón Sanginés*
Miércoles 19 de agosto de 2020
23 de junio, 1914. Toma de Zacatecas
El 23 de junio de 1914 los revolucionarios de la División del Norte tomaron la ciudad de Zacatecas, en la que resultó ser la batalla decisiva de la Revolución Constitucionalista.
En Zacatecas se enfrentaron los defensores del gobierno de Victoriano Huerta, llegado al poder mediante un golpe militar contra el gobierno legítimo de la república y el asesinato del presidente Madero, contra la División del Norte, el más poderoso de los ejércitos populares que se habían formado como reacción a esos hechos.
En los meses anteriores, la División del Norte, mandada por Francisco Villa, había conquistado Chihuahua, Durango y la Comarca Lagunera destruyendo cuatro ejércitos gobiernistas, y ahora se dirigía hacia el centro del país. Huerta reunió un nuevo ejército y lo envió a Zacatecas, intentando detener a los villistas.
Zacatecas, una antigua ciudad minera situada en el fondo de una profunda barranca, tenía 30,000 habitantes, un número menor al de los soldados que iban a combatir: unos 15,000 federales contra 25,000 revolucionarios.
Tras varias acciones preparatorias, el general Villa llegó el 22 de junio y aprobó el plan ideado por Tomás Urbina y Felipe Ángeles, que consistía en aprovechar la abrumadora superioridad numérica para atacar simultáneamente las posiciones atrincheradas de los federales en las crestas de los cerros que rodean Zacatecas. Una vez conquistadas esas posiciones la ciudad caería sin problemas, pues está en una olla dominada por los cerros de la Bufa, el Grillo y el Padre: sólo se fingiría dejar libre el camino a Guadalupe donde serían destrozadas las fuerzas que buscaran la fuga.
A las diez de la mañana del 23 de junio inició el ataque diseñado por el mando villista. La sincronización de los movimientos villistas fue perfecta, lo mismo que la de los fuegos de la artillería, que desmoralizaron a los defensores de las alturas al mismo tiempo que facilitaban el ataque, pues disparaban formando una “barrera rodante”, es decir, siempre delante del avance de la infantería, allanando y ocultando su paso.
En sólo media hora los villistas se apoderaron de los primeros cerros, obligando a los federales a replegarse a su segunda línea defensiva. Por órdenes de Villa la artillería se emplazó en las posiciones conquistadas, desde donde dejó caer una lluvia de fuego sobre las trincheras federales, mientras reorganizaba a sus tropas para emprender un nuevo asalto, iniciado a las dos de la tarde.
Otras dos horas bastaron para que los rebeldes conquistaran los cerros de la Bufa, el Grillo y el Padre, poniendo en fuga a los federales. Entonces se desmoronó la resistencia y cundió el terror. Quedaron muertos en el campo de batalla más de 5,000 huertistas. De los 15,000 hombres del ejército federal sólo se salvaron un centenar de valientes mandados por Benjamín Argumedo, los demás quedaron muertos, heridos o prisioneros en la trampa mortal en que se convirtió Zacatecas.
Para saber más:
Pedro Salmerón, La División del Norte, México, Planeta, 2006.
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.
N. de la R:
En entregas consecutivas, compartimos con los lectores de SomosMass99 el recuerdo de tres fechas históricas seleccionadas por Pedro Salmerón Sanginés. Comprendidas entre los meses de junio y agosto, las efemérides se elaboran desde un punto de vista no convencional, en tanto que los hechos y las personas que se tratan rara vez son mencionados en los círculos académicos y medios de comunicación tradicionales. A la Toma de Zacatecas, que se publica hoy y que corresponde al mes de junio, le seguirá mañana jueves la fecha de julio, con el tema de la publicación del Programa del Partido Liberal Mexicano; el viernes, recordaremos los Acuerdos de Teoloyucan, efeméride del mes de agosto.
Imagen de portada: Toma de Zacatecas. Francisco Villa y la División del Norte.| Obra de la exposición La Revolución Mexicana del Museo del Caracol.
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