SOMOSMASS99
Agustín Galo Samario / SomosMass99
Ciudad de México / Miércoles 18 de noviembre de 2020
El presidente Andrés Manuel López Obrador «ha cedido de modo extraordinario un espacio sorprendente al Ejército», y esto «es sumamente preocupante» porque no sólo «el país entra de facto en una soberanía militar» sino porque en cualquier momento se «podría repetir la hecatombe de la guerra contra el narco», sostuvo Oswaldo Zavala, autor del libro Los cárteles no existen.
En entrevista, el académico de la Universidad de Nueva York estimó que presidente Andrés Manuel López Obrador llegó al cargo con el propósito de pacificar el país. Pero en su intento se ha llegado a un punto muy delicado en el que pareciera que está buscando un balance entre su política de pacificación y la concesión del poder militar a un grado extremo.
Es aquí «donde se encuentra actualmente el meollo de lo que debería preocuparnos como ciudadanos», porque como sabemos, el Ejército actualmente ocupa zonas de la sociedad civil jamás vistas en la historia política de México: «Está ocupando las fronteras norte y sur, las aduanas terrestres y marítimas, y va incluso a lucrar directamente con el (nuevo) aeropuerto de la Ciudad de México».

Foto: Rashide Frías / Cuartoscuro / Archivo.
Respecto de su libro Los cárteles no existen, en el que analiza el discurso hegemónico sobre el fenómeno del narcotráfico, Oswaldo Zavala sostiene que en el momento en que creemos que los narcotraficantes verdaderamente tienen el poder de desafiar al Estado mexicano, incluso rebasarlo, nosotros como ciudadanía nos llenamos de miedo y aceptamos tácita o explícitamente el hecho de la militarización.
Recuerda que cuando visitó Ciudad Juárez, Chihuahua, durante los momentos más crudos de la «mal llamada guerra contra el narcotráfico» de Felipe Calderón, se encontró con que mucha de la ciudadanía veía bien que los soldados ocuparan su ciudad, aunque se había disparado la violencia en esos años de 2008-2010.
Los habitantes de Ciudad Juárez justificaban la altísima tasa de homicidios como una manera de hacer notar el avance de esta guerra. «Es algo que el propio Calderón llegó a decir, que sabríamos que estamos ganando cuando aumentaran los cadáveres, y pensar que el homicidio era un daño colateral aceptable es parte también de ese imaginario.
«Por eso es importante entender de dónde surge este lenguaje, por qué debemos criticarlo y por qué debemos marcar sus límites, porque así podemos entender tal vez con mejor claridad el sentido de la militarización, las leyes prohibicionistas y todo este ensamblaje securitario que ha gradualmente colonizado los espacios de la sociedad civil».
Explicó también que el tráfico de drogas y en general el fenómeno mismo del traficante, ha sido realmente una excusa, un pretexto para el intervencionismo estadounidense. No es que el narcotráfico no sea un grave problema para la gobernabilidad y viabilidad de la sociedad, pero sabemos que históricamente no había necesidad de una militarización antidrogas al grado que la desató Felipe Calderón. Sabíamos, eso sí, que no teníamos ningún dato certero para aceptar este combate militarizado. Por varias razones, una de ellas la de la tasa de homicidios, que en realidad descendió de 1997 hasta 2007.
Es decir, el país no se estaba volviendo más violento. Todo lo contrario, el país parecía entrar en un periodo de estabilización de la tasa de homicidios, que rondaba en ocho por cada cien mil habitantes.
Pero es a partir de estas estrategias conjuntas de militarización del gobierno federal y gobiernos estatales que la tasa repunta de un modo extraordinario. El único factor de cambio es, precisamente, la estrategia de militarización que, se suponía, vendría a tratar de calmar la oleada de violencia que simplemente no estaba ahí.
Todo ocurre cuando Felipe Calderón llega a la presidencia, Estados Unidos presiona y le ofrece a México, a través del Plan Mérida, alrededor de mil 600 millones de dólares en entrenamiento y equipo militar. Y entonces el presidente desata esta guerra que todos sufrimos desde entonces.
La entrevista completa en el video:
Foto de portada: Sedena.
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