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Masculinidad superficial

Diálogo Estado / Gaudencio Rodríguez Juárez / Slider Inicio / Top News / 04/02/2021

SOMOSMASS99

 

©Gaudencio Rodríguez Juárez*

Jueves 4 de febrero de 2021

 

Maluma en la cama, rodeado de bellas y jóvenes mujeres. ¿Qué desea transmitir? ¿Virilidad? ¿Galantería? ¿Potencia sexual? ¿Simpatía? ¿Belleza?… No sé, pero el mensaje que yo percibo es: machismo, cosificación de las mujeres, apropiación del cuerpo femenino, poder al servicio de la propia imagen, masculinidad burda, narcisismo exacerbado, inteligencia superficial, identidad frágil, incapacidad para el erotismo, sobre compensación sexual mediante dichas formas tóxicas. 

La de Maluma es una imagen que no representa la hombría, sino el machismo que denigra a los varones; y al ser una figura con fama, se convierte en la pérdida de una oportunidad para transmitir un modelo de hombre que tanta falta hace: íntegro e integral, sensible e inteligente, espiritual y resolutivo, alegre y sereno, explorador y solidario, proactivo y reflexivo, cuidador y vulnerable, nutricio, igualitario, tierno, responsable de todo lo vivo…

Conocer, aceptar y cuidar el propio cuerpo sexuado, dar un sentido y un significado propio y singular al cuerpo sexuado, reconocer y valorar la diferencia sexual, vivir y expresar la sexualidad en relación, es decir, teniendo en cuenta al otro o a la otra, objetivos fundamentales de toda educación sexual, siguen sin ser la constante en la formación de niños y jóvenes. Y ante la falta de referentes y educadores cercanos y constantes, las tecnologías de la información y comunicación –que están al alcance de un clic– se convierten en una fuente de influencia en ocasiones de mayor peso que la de los propios padres o educadores.

Los adolescentes se encuentran en un momento donde la conformación de la identidad es una de las tareas cruciales del desarrollo. ¿Cuál es la propuesta en cuanto a educación sexual se refiere que la sociedad contemporánea ofrece a los jóvenes en búsqueda de identidad? Tenemos que reconocer que no se está proporcionando una educación integral, lo cual trae como consecuencia hombres con serias limitaciones para hacer uso adecuado de su sexualidad y que queda reflejado en altos niveles de acoso, abuso y violencia sexual, hombres que recurren a la prostitución ante el vacío se su esfera erótica, hombres con dificultades significativas para la convivencia con las mujeres debido al déficit de habilidades sociales y del manejo de las propias pulsiones sexuales y agresivas.

En cambio, lo que predomina en las pantallas y en el entorno son modelos que banalizan la sexualidad, que hacen de ella un acto de poder, de cosificación, de presunción, de inmediatez, de descarga. Y la sexualidad es mucho más que eso, claro está.

La deficiente educación que reciben los hombres en esta esfera no solo los daña a ellos al convertirlos en autómatas, ignorantes de su propio funcionamiento sino, que hace mucho daño a las mujeres y a la sociedad. De ahí lo lamentable de cuadros tipo Maluma, el cual se mimetiza con el modelo masculino hegemónico y en ese acto renuncia a su condición de sujeto, a la edificación de su propia humanidad sana y trascendente, para colocarse en el lugar de objeto, objeto al que no puede tomarse en serio sino sólo para gozar del borlote momentáneo.

Necesitamos nuevas masculinidades. Para tal fin Bernie Zilbergeld –citado por Sinay– propone comenzar con la educación de los propios hijos varones, transmitiéndoles conceptos valorativos acerca de la mujer, del propio cuerpo, de la sexualidad como un puente trascendente entre los varones y las mujeres. 

Propone el rechazo activo, en actitudes, del modelo del supermacho, el rescate de valores masculinos entrañables como pueden ser la agresividad constructiva, la aventura compartida, la solidaridad en las acciones, la aplicación de la fuerza a la construcción de una sociedad mejor. 

Propone la exploración de sentimientos negados o prohibidos, como el amor, la cooperación, la ternura para descubrir cuál es la manifestación masculina de los mismos.

Propone despertar y desarrollar la receptividad, aprender a pedir, a dejarse hacer.

La ruta está marcada. ¿La podremos seguir?


* Psicólogo / [email protected]

Foto de portada: CiberCuba.






Luis López




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2 Comentarios

el 04/02/2021

Maravillosa reflexión llena de verdad, los que somos padres hoy debemos ser muy conscientes de que pauta estamos marcando como hombres para la siguiente generación y debe ser prioritario porque esos «malumas» son quienes están marcando la pauta

el 04/02/2021

Totalmente de acuerdo con tu reflexión.



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