SOMOSMASS99
Víctor Corona*
Brigitte

Brigitte
a estas horas de la noshe
la soledad es una convención
diría el Andy
-cagando el palo-
It’s a feeling
it’s an emotion
y yo llevo un rato largo
tratando de sacarme esos pensamientos aguja
de espina
de aguijón
de avispas
esas a las que mi hija tanto teme
que la hacen correr
ponerse detrás mío
-como si yo la pudiera proteger-
-como si yo fuera de roca-.
Llevo un buen rato queriendo escribir
como diría Rilke
no para gustar
no para crear
nomás para sobrevivir
pero el ego es grande y pienso
-verga-
todos son lugares comunes
la nostalgia
el desazón
lo mismo de siempre.
Brigitte,
a estas horas de la noshe
que allá en tu lado
-tu lado que en realidad es mi lado-
el sol apenas se ha puesto en el mediodía
yo te imagino
seguido
caminando con tus perros
perforando alguna piedra
metiéndola en un fino hilo de plata
formando una estrella extraña
como esas
que se encuentran en la arena del Pacífico.
Te imagino riendo
a carcajadas con Shane
hablando
-acaloradamente-
sobre toda esta mierda
toda esta injusticia
con un acento shilo
todo trasatlántico.
Así como escucho a lo lejos el saxo de Coltrane
y me lo imagino
-el vato-
perdido en Clichy
buscando un poco de heroína
un poco de lo que sea
más o menos a esta hora
a esta hora
que de mi lado es fría la noche
pero de tu lado
Brigitte
el sol
calienta todo
hasta el alma.
A estas alturas de la noshe escribo
-también-
a grito ahogado
buscando una esquina
un paro
un cómplice.
Brigitte,
en verdad
¿cuántos días llevo escribiendo?
¿horas?
¿meses?
metiendo papelitos en botellas
tirándolas al mar
pensando si llegarán algún día a alguien.
Mis palabras llegaron al otro lado cuando tus las leíste
y yo estoy del lado de donde vienes tú
y tu eres del lado de donde vengo yo
dices
son muchos años los que nos distancian
pero yo nos veo
como unidos por un fino hilo de plata
ese que amalgama en palabras
avec des langues qu’on partage
avec des mémoires qui nous resemblent.
Y yo me río para dentro
a estas alturas de la noshe
porque te imagino en esas calles ardientes de Mexicali
mientras tú luchabas con tus demonios
quizá yo estaba naciendo.
Hablamos y escribimos a la distancia
y como decía Rilke a ese joven poeta
solo se trata de ver de qué manera
las historias de amor
las historias de muerte
son siempre la misma historia
en Shicali
en París
o en la Narvarte.
Es tarde
me voy a lavar la cara
antes de dormir
siento el agua fría recorrer mi piel
mis ojos achinados se fruncen con los restos del jabón
de dolor
el dolor sigue allí
acompañando
shiquiándome.
Y recuerdo tus palabras
que vienen del otro lado
que eran palabras de un poeta
citando a otro poeta
“Mon bel amour
mon pauvre amour
je te porte en moi comme un oiseau blessé
Et ceux- là
sans savoir
nous regardent passer».
* Víctor Corona estudió Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Guanajuato, México, y el doctorado en la Universitat Autònoma de Barcelona, España. Actualmente es profesor-investigador por la Universidad de París VIII-Vincennes-Saint Denis.
Foto de interiores: Dave Michuda (@dmichuda) / Unsplash.
Foto de portada: Deividas Toleikis (@deividas) / Unsplash.
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