SOMOSMASS99
Ilka Oliva Corado*
Estados Unidos / Lunes 26 de julio de 2021
Los niños de La Bestia
Ahí van con sus caritas tiznadas,
con el cansancio en sus labios;
fragmentados los sueños,
enfrentando la adversidad.
Los niños de La Bestia,
el tren de la muerte
que a tantos mutila,
que a miles silencia,
que a muchos les roba la sonrisa inocente
de la niñez que se va.
Marcadas sus vidas,
las playeras gastadas,
pantalones manchados
de orín que se seca entre vagón y vagón.
El miedo al acecho,
el peligro perenne,
arrechos los críos,
son un batallón.
A los niños de La Bestia
los golpea la vida,
los tortura el delincuente
ataviado en pulcritud
de policía decente.
¿Qué comen los niños de La Bestia
si los días disparejos sólo les ofrece necesidad?
Una ferrovía asesina,
la noche desentendida
en su eterna oscuridad.
La máquina asesina
que se traga las vidas
sin que nadie lo quiera notar.
Ánima de quien se va.
A los niños de La Bestia
los gobiernos los escupen.
los quebranta,
los desmiembran
y los desaparecen.
¿En dónde están?
Los niños de La Bestia
se vuelven hombres ajados,
azareados, mutilados, muínos.
Los niños de La Bestia,
con sus zapatos destrozados,
van en el lomo del ferrocarril,
asoman los dedos magullados,
¿esto, cuándo tendrá fin?
Ahí van trepados
en el lomo del animalón,
el gran volado
al que le llaman largo convoy.
¿Dónde duermen los niños de La Bestia?
¿A quién se abrazan?
¿Con quién conversan?
Son almas dispersas,
infranqueables y leales a su dolor.
Son un éxodo los niños de La Bestia.
¿Cuántos lo logran?
¿Cuántos se quedan?
¿A cuántos expulsa
su indigno país?
No hay cifras exactas,
son los invisibles que no tienen fin.
¿Y a vos, te interesa saber de sus vidas?
Causas perdidas
de la degradación.
* Los niños de La Bestia, del poemario Destierro. Ilka Editorial.
Blog de la autora: Crónicas de una inquilina.
Imagen de portada: Zapatitos al pie de vía. | Rubén Figueroa (@RubenFigueroaDH).
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