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Redacción / SomosMass99
Tlapa de Comonfort, Gro. / Martes 26 de octubre de 2021
La Fiscalía General de Estado de Guerrero (FGEG) detuvo a Rutilio N. en la ciudad de Tlapa, suegro de la niña de 15 años encarcelada por 11 días en la comunidad de Dos Ríos, municipio de Cochoapa el Grande, por la Policía Comunitaria con el argumento de que se había robado unos huipiles, cuando en realidad se trataba de una agresión sexual contra la menor. Al agresor se le formuló imputación por violación equiparada.
Horas más tarde de su detención, la FGEG emitió un comunicado donde confirma la prisión preventiva en contra de Rutilio N., después de realizarse la audiencia inicial. El Ministerio Público (MP) obtuvo prisión preventiva en su contra “acusado como probable responsable del delito de violación equiparada, hechos denunciados en la carpeta judicial C-310/2021. También se encuentra relacionado como probable responsable en la carpeta de investigación diversa, por el delito de trata de personas y lesiones”.
A las 4:30 de la tarde de este 21 de octubre inició la audiencia de imputación, durante la cual se señaló que el señor Rutilio N. es acusado por violación equiparada. Para entender esta realidad cruenta, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan recabó testimonios: el señor Rutilio N. había agredido sexualmente a la niña el 10 de mayo 2021, como a las 11:00 de la noche, después de haber festejado el día de las madres a doña Hilaria, suegra de la niña, quien invitó a la menor para que tomara cerveza. A ella le fue imposible negarse, tuvo que ceder ante la insistencia de quien la maltrataba constantemente. Muy pronto se mareó y prefirió irse a dormir. Al poco rato entró el suegro, le tapó la boca y la agredió sexualmente. Otro día fatídico fue el 30 de junio, cuando la niña dormía en su cuarto. Sintió que alguien la empezó a tocar, despertó y se percató que era su suegro. Trató de resistirse, pero la calló violentamente y le recordó que ya había pagado por ella, la amenazó que la mataría y que también lo haría con su padre. Lo más cruento fue antes, cuando las agresiones sexuales en su contra se cometieron desde noviembre de 2020 y las tuvo que soportar en los campos agrícolas de Michoacán.

Foto (ilustrativa): José Pedro Ortiz (@filmcolors) / Unsplash.
La niña permaneció cautiva por cinco años acorralada por sus suegros y sometida por el poder machista de las autoridades comunitarias. Las secuelas han marcado de por vida a una niña indefensa. El dictamen médico estableció que hubo violación contra la menor y que causó daños psicoemocionales graves.
A los 11 años de la niña fue su matrimonio forzado por parte de sus padres, Rutilio (hijo) pagó 130 mil pesos como pago de la hija de Juan Manuel. Vivieron tres años juntos en la casa paterna. En el 2020, él cruzó la frontera para trabajar en Nueva York y saldar la deuda. El cautiverio de la niña es inenarrable por todo lo que ha padecido. Aún así se armó de valor y encaró al suegro que nuevamente intentó violarla. Huyó de la casa y se refugió con su abuela. Pasó muchas noches en vela pensando cómo contener la brutalidad del suegro.
En la comisaría de Joya Real, Rutilio N. señaló a la menor de que le había faltado el respeto y había huido de su casa. Para las autoridades machistas, las niñas y las mujeres lo que merecen es la cárcel por haberse rebelado. La Policía Comunitaria de Dos Ríos, persuadida por Rutilio N., cedió a sus caprichos para encarcelar a la menor, exigiendo la devolución de los 130 mil pesos.
La detención de Rutilio N. se debió a la férrea lucha de las niñas y mujeres de la Montaña que deciden romper las cadenas de la esclavitud matrimonial, enfrentando situaciones que atentan contra su integridad física y su vida misma.
Con información y foto de portada del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.
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