SOMOSMASS99
ÚLTIMO PISO
Gwenn-Aëlle Folange Téry*
Lunes 22 de noviembre de 2021
Tenemos dos oídos y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos.
– Epíteto.
Imagina la escena que más te guste, bar, antro, café, comida corrida de la esquina, taquería, restaurante, pizzería… Lo único obligatorio es que haya vista a la calle… y tragos.
Pon dentro unas tres mesas, bancos si es bar y pista si es antro.
Ok. ¿Listo?
Ahora, en la mesa más cercana a la ventana, -bueno, se complica lo del antro con ventanas, sal de ahí y mejor vete a un bar-, en esa mesa hay tres sillas ocupadas, todas con vista a la calle tantito y al interior tantito.
¿Puesto ya el marco? ¿Algún detalle que le quieras agregar?
Es a tu gusto, pueden ser chelas en la mesa, o cubas, o taquitos al pastor, con piña, o de suadero. Puedes poner también un par de enchiladas, y el plato vacío del consomé, o de plano un enorme platón de mariscos.
La ropa de los comensales la pones tú, también los colores, zapatos, peinados, color de ojos y de piel.
Bueno, pasa por tu cabeza todo lo que siempre se dice del lugar, del menú, de los precios, que si el mesero esto o aquello, que si la salsa pica pero qué rica está, que si vale la pena regresar a ese lugar o no.
Bien. Estás, estamos, en el momento en el que ya no hay mucha conversación, por la razón que sea, ya se habló del clima, del coche que pasó y de los colores tan padres que están sacando, tantito de política, de todas maneras ya se conocen y sus opiniones no varían, de la maestra de primaria, ¿te acuerdas?, que les gritaba y del maestro que todo les enseñó.
Ahora sí, ¿todo listo?
Vista a la calle.
– No, bueno ¿ya viste eso?
– ¡Sí, mírale las piernas!
– Uy, ¡están de que va al gimnasio diario me cae! ¿O así habrá nacido?
– ¡Están de desnudarlas! ¡Ja ja!
– No hables tan fuerte, nos van a oír
– ¿Qué tiene?, ¡que se entere el mundo de que acaba de pasar un bombón aquí enfrentito!
– Uy, no, cuál enfrente, ya se fue. Mientras se vaya cogiendo por la sombra, todo bien.
– No wey, ¿cómo crees? ¡Conmigo es con quien tiene que estar!
– Ja ja ja
…
– ¡Ahí viene otro! ¿De dónde se habrá caído la caja de bombones?
– Naaa, mira que ha de tener como 50, ¿ya que le quieres ver, los pelos en la nariz?
– No, la experiencia, la experiencia, ¡ya sabe qué gusta y qué sobra! Y total, cierro los ojos, ¡y ya!
– Ay no wácala, ya se le ha de haber caído todo y ni cómo levantarlo. Qué asco, te juro, qué asco.
…
– ¿Qué, otra chela? ¿O cafecito pa’ la cruda? A ver, ¡joven!
…
Me traes[1] una michelada, igual que hace rato, cerveza clara, sí. Y qué, ¿ustedes?
¿Nada? ¿En serio, me van a dejar chupar así, en solitario? ¡Qué poca!
…
-Ah qué rico, ¿verdad?
-Sé…
-¡Miren, miren, ahí van tres de un jalón, nos alcanza perfecto!
-¡Yo me quedo con ese par de nalgas, bien paraditas que están, nada más de verlas se me para… el corazón!
-¿Qué y cómo por qué escoges primero? Te dejo mejor al oso, ya sabes que entre más peludo, más hermoso, wey.[2]
-¿Qué, a poco se van? Pensé que iban a entrar, ya les iba a enseñar dónde está la cola, te juro que si se echan un pedo ¡yo pago los destrozos!
-Shhh, ¡te digo que nos van a oír! ¡Ja ja ja!!!
…
-¿Qué, mejor nos salimos? ¿Para ver dónde van no? Nos vamos como elefantes, bien cerca, para irnos agarrando la trompa con la cola.
-Ay no, ya que hueva[3], mejor acá esperamos, bien a gusto…
…
…
-Seguro el oso se llama Google.
…
-¿Google? ¿Qué onda wey, Google?
-Sí, ¡seguro tiene todo lo que busco!
-Ja ja ja…
-Yo mejor con el cincuentón de hace rato, total soy maga, me das una manguera y la convierto en espada.
-¡Que nos van a oír!!!
…
-Mira la friega que nos han puesto con esa ley nueva eh, la de no poder decir lo que pensamos… Pobres hombres, van solos por la calle sin saber los antojables que se ven.
-Sé… Aunque algo han de querer, mira nomás que apretaditos usan los pantalones, se les ve todo, ahí, bien puesto.
-Chavo, tráete otra michelada, es más tráete tres que aquí mis amigas no me van a dejar beber sola otra vez.
Yo ya terminé. Mi punto me parece claro.
¿Tú? ¿Sigues imaginando cosas?
Notas:
[1] Sí, pon tu bar o cafetería en un lugar en el que se tutea a los meseros nomás porque sí.
[2] Mi querido editor, deme chance, mire que así hablan los personajes que escogieron los lectores.
[3] Pues sí editorzazo de mi vidaza….
* Gwenn-Aëlle Folange Téry es pintora y escritora.
Foto de portada: Pixabay.
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