SOMOSMASS99
Frida Guerrera*
Miércoles 24 de noviembre de 2021
«Me gustaría que cada vida humana fuese libertad pura y transparente».
– Simone de Beauvoir.
Danna Keneth Carbajal Martínez nació el 31 de octubre de 1996. El pasado mes de octubre habría cumplido 25 años. Hija de Araceli Martínez Quiroz (ama de casa y vocalista), fue la primera nieta, la primer sobrina. Araceli decidió tener sola a Danna. Fueron momentos duros para ella, por fortuna siempre contó con el apoyo de su madre, hermana y hermanos.
Danna nació en San Felipe los Alzati, municipio de Zitácuaro, Michoacán. Una niña que hizo feliz a toda la familia. A los 6 meses de nacida llegó a su vida el que sería su padre por decisión, amor y convicción: Roberto Gutiérrez García. Ella creció rodeada de mucho amor por parte de su mamá, su papá, su abuela y sus tíos Kike, Vicky y Cris. Esta última solo le llevaba tres años de diferencia, crecieron prácticamente juntas. Araceli trabajaba en un grupo musical y Roberto como ingeniero; a la pequeña Danna la cuidaba su abuelita.
A sus 4 años nacieron su hermano Ethan Roberto y su prima Paola. Eran momentos llenos de emociones y nervios. Cuando su hermano Ethan tenía 6 meses de nacido, sus padres ya esperaban al tercer bebé, Axel Alejandro. La vida de esta familia transcurría en medio de calma y cambios constantes. Araceli, madre de Danna, fue internada en el hospital. Estaba en riesgo su embarazo de tres meses, tenía un diagnostico médico de trombosis venosa. La vida de Araceli y del bebé pendían de un hilo. Prácticamente todo el embarazó Araceli estuvo en terapia intensiva y después de que naciera el bebé, Danna estuvo bajo el cuidado de su tía y abuela.
A los nueve años, Danna regresó a casa con sus papás. La niñez de la pequeña Danna fue como la de cualquier otra niña: cursó preescolar, primaria, secundaria y preparatoria. En la prepa conoció a quien sería su primer novio. La familia de Danna la describe muy callada, tímida y penosa; así era su esencia. Salió con su novio durante cuatro años.
A los 19 años le diagnosticaron también trombosis venosa y fue sometida a dos cirugías, una en cada pierna. Estuvo luchando entre la vida y la muerte, toda vez que su estado de salud llegó a ser muy grave. Durante seis años luchó junto con su familia para vencer la trombosis y volver a la normalidad. Luego de ello, debido a la depresión y ansiedad que le ocasionaron la enfermedad y los años entrando y saliendo del hospital, inició terapia psiquiátrica. Justo porque amaba la vida hacía todo para estar bien, quería recuperarse de ese mal momento en su vida.
Danna amaba a su gata Chimina o Mina, como ella la llamaba. Era amante de todos los gatos, una joven linda, de sentimientos nobles. Le gustaba verse bonita, solía maquillarse cuando acudía a alguna comida o reunión. Su tía la recuerda muy unida a ella y a sus primas. «Era nuestra confidente, era muy justa y si decíamos o hacíamos algo que no fuera correcto, nos regañaba». Con su mamá hacían prácticamente todo.
Con todo ese amor que tenía en su familia, Danna era muy desconfiada de los extraños. No salía a reuniones con personas que no conociera, «no era problemática, la pasaba viendo los videos del youtuber Dross, entre otros. Le fascinaban las películas de terror, la música, las series coreanas, los animes. «Era una niña a veces callada, y a veces no paraba de hablar».
«Un mes antes de que nuestras vidas cambiaran para siempre, la veíamos muy feliz, alegre, con otro semblante en el rostro. Por todo lo que le pasó con su enfermedad, ella dejó de comer muchos alimentos que le gustaban por recomendaciones medicas, no tomaba café, no podía comer cosas grandes porque sentía que se ahogaba debido a que no podía pasar la comida, comía muy lento y estaba muy delgada».
Recuerdan que un mes antes de que se dieran los terribles sucesos. Danna estaba muy cambiada. Empezó a tratar de hacer una vida normal, salía más con sus primas, con sus padres y hermanos. «Ya se le antojaban los postres, tenía más interés por la ropa, el maquillaje. Ella ponía uñas en su casa: apenas estaba practicando, nos realizaba a mí, a mi hermana y a sus primas uñas para sus prácticas. Estaba saliendo adelante, ya estaba subiendo de peso», rememora con tristeza su tía.
La familia se encontraba contenta de verla cambiar favorablemente, ya se estaba animando a salir más. El 26 de junio de 2021, los padres de Danna y una de sus tías se encontraban en casa de la abuelita de ella, cuando llegó Alejandro, hermano de Danna, junto con su novia y sus primas Paola, Avril y una amiga de la última. Danna le hizo saber a su papá que irían a la feria y pasarían por sus primas más pequeñas. Su papá le dio dinero para que ella pueda comprarse algo, y su abuelita le dijo: «¡Me traes un churro, mi niña!». Danna, sonriente, le contestó que sí.
Luego de hora y media regresaron a casa todos, excepto Danna, situación que le pareció extraña a la familia. Sin embargo, Araceli, madre de Danna, les comentó que le había pedido permiso para salir con unos amigos. Alejandro, el hermano, explica que Danna se había ido con Jacob y Dayana en una motocicleta. Paola la prima les dice que Danna le había comentado que no tenía ganas de ir, pero su prima le replicó: «Pues no vayas». Sin embargo, ella explicó que se sentía comprometida. Jacob, semanas antes, ya había estado insistiéndole para que salieran y ella lo rechazaba; o quedaban en salir, y al final le cancelaba. Hasta ese 26 de junio.
A todos en casa les pareció normal que después de seis años encerrada se hubiera atrevido a salir. Cuando en alguna ocasión llegaba a pedir permiso, siempre le ponían horarios de regreso, los cuales respetaba. Además de que su papá y hermanos eran mucho de estarla cuidando. A las 22 horas, Alejandro le marca, entran dos llamadas que no tuvieron respuesta. La tercera, mandó directo a buzón. «Ahí fue cuando se nos prendieron las alarmas, porque ella siempre respondía el celular. A las 23 horas empezamos a llamar al mentado Jacob. Nos contestó la primera llamada, haciéndonos saber que sí había estado en la reunión con él, pero que se aburrió y que decidió irse, que no nos preocupáramos, que él nos iba a ayudar. Nos indicó que fuéramos por él, al ‘cerrito’, que era donde se encontraba cuando le llamamos. Al realizarle la segunda llamada, para suplicarle que nos dijera dónde estaba Danna, o que si no, él sería responsable de lo que le sucediera, el sujeto se torno agresivo y nos dijo que él ya contaba con un abogado. Nos pasa al supuesto abogado, quien realmente resultó ser su hermano. La tercera llamada ya no respondió».
Desesperados, empezaron a revisar Facebook para localizar a Jacob. La amiga de Avril les hizo saber que ella lo conocía, que sabía dónde vivía porque había sido novio de una de sus primas. La familia le pidió la información a la chica para ir a buscar a Danna, sin embargo en segundos se negó a dar toda la información. Al ver que no daba datos, la familia entera comenzó a buscarla. «Era buscar una aguja en un pajar, porque no sabíamos ni dónde había sido la fiesta donde según ella estaba, no sabíamos dónde vivía Jacob. Estábamos en blanco».
Ya entrada la madrugada regresaron a casa de los padres de Danna. Llamaron a la amiga de Avril para que dijera lo que sabía. Ella, temerosa, les decía que se metería en problemas con sus papás y los de su prima. Al final, Avril la convence y les da el número de su prima. Al hacer contacto con ella, le hacen saber el riesgo y el nivel de preocupación que tenían, y le solicitaron de favor les diera la dirección de Jacob. Ella respondió que no les diría nada, que por favor no la molestaran. En un segundo intento, le preguntaron que si tenía miedo, que si Jacob era peligroso. La joven contestó que no, que ella daba la vida por él. Les propuso que ella iría a la casa del sujeto y checaría si Danna estaba ahí, que le devolvieran la llamada en 15 minutos. Así lo hicieron, pero la mujer les contestó que aún no llegaba, que marcaran en cinco minutos. Ya no respondió.
Araceli estaba llena de desesperación, ira y mucho miedo, impotente al no saber de su pequeña. Fueron por la amiga de Avril, ya no pidiendo, exigiendo que las llevara a casa de sus padres para que en su compañía acudieran a casa de su prima y que les indicara el domicilio de Jacob. Así lo hicieron. Al llegar al domicilio de Jacob, la madre salió y muy amable les hizo saber que su hijo siempre hacía eso, «desaparecía por días», que sabía que Danna sí estaba con él, que en cuanto lo viera le preguntaría por ella.
Esa misma madrugada empezaron a compartir por Facebook la foto de Danna. Como a las cinco de la mañana, ya del 27 de junio, Araceli y Roberto acuden a la Fiscalía de Zitácuaro a poner la denuncia por desaparición de Danna. Dayana, la otra joven con la que se fueron Danna y Jacob, también estaba desaparecida. Ambas búsquedas se viralizaron en un día.
Durante todo ese 27 de junio siguieron la búsqueda en redes sociales y físicamente, ya acompañados por la policía de investigación. A las 17 horas, Roberto se comunicó con Araceli para hacerle saber que ya había encontrado a su hija. Asesinada, junto a la Planta Tratadora de Aguas Residuales del municipio de Zitácuaro, Michoacán. De acuerdo con el parte oficial de la Fiscalía General del Estado (FGE), la joven presentaba heridas en el cuello producidas por un objeto punzocortante. El mismo día que fue localizado el cuerpo de Danna, Jacob y su familia huyen.
Dayanna «apareció» un mes después. La madre solo le notificó a la Fiscalía, la cual no exigió la presentación de la joven. Luego de dos meses del feminicidio de Danna, la madre de Jacob, a pesar de que su casa estaba asegurada por la Fiscalía, entró y sacó sus cosas. No se ha vuelto a saber de ellos, huyeron no sin antes mandar un mensaje por medio de unos vecinos a la familia de Danna: «Que nos dejen en paz, o los vamos a matar a todos».
A casi cinco meses de que Danna fuera arrebatada de sus sueños, vida; de que su familia se encuentra inmersa en el infierno de la indiferencia de la Fiscalía, las decenas de comentarios en contra de la joven y a favor del presunto responsable, quien por cierto cuenta con una recompensa generada por la Fiscalía del Estado de Michoacán, no hay respuestas oficiales. Todo, a pesar de que el desgobernador de aquel momento, Silvano Aureoles, se comprometiera a que habría justicia.
La familia, desesperada, me comparte que luego de estos casi cinco meses de lucha, de idas a la Fiscalía de Morelia, de marchas, no hay ningún avance en la investigación. Al contrario, hay muchas contradicciones por parte de la misma Institución y los Ministerios Públicos que trabajan ahí. Solo les dicen que no se puede hacer mucho, que es un caso difícil y como siempre, el clásico: «Estamos trabajando». «Nos dan solo atole con el dedo. ¿Por qué? Necesitamos respuestas, exigimos a la Fiscalía respuestas».
En medio del dolor en el que esta familia se encuentran sumergida, Araceli, madre de Danna, le escribió las siguientes líneas.
Carta a Danna:
Hola mi niña ya pasaron casi cinco meses desde tu partida. No sucumbiste, unos seres despreciables y ruines te arrebataron la vida. Pero quiero decirte que estamos en la lucha que todos los días muero contigo, y tú misma me levantas para seguir adelante, y lo vamos a lograr porque es una injusticia lo que te hicieron ésos cobardes. Cada día que pasa me lleno de esperanza pensando en que pronto llegara el día en que estaremos frente a la verdad y justicia.
¿Sabes?. Recuerdo muy a menudo nuestras platicas y como sonreímos por tonterías y tu siempre me decías; ¡hay mama!. Te extraño un buen quisiera regresar el tiempo para poderte abrazar y decirte mi niña estoy aquí, nunca te olvidaré, no te dejaré. Todavía no entiendo ¿porqué no estás?
Me siento tan rota, tan indefensa y tan sola que duele hasta respirar, nunca pensé que nos fuera a pasar esto a nosotros. De verdad que nivel de maldad tiene la gente, éramos tan felices que apuesto que no tenías ni idea que había monstruos. Tú eras tan especial que creías que toda la gente era buena, pero ¡no!. Te amo con toda mi Alma y aunque casi no te lo decía siempre te lo demostré y tú lo sabías; el último día que estuviste con nosotros te fuiste con esa sonrisa que siempre te caracterizó. Y me quedo con eso con los bellos momentos que hasta el día de tú muerte pasamos juntas, le doy gracias a Dios por haberme regalado mi niña por habérmela prestado 24 años y gracias a ti porque fuiste una princesa para mí eras y siempre serás parte de mí. Dios gracias por haberla conocido me siento muy alagada, ahora sé que eres mi ángel y que algún día volveremos a estar juntas gracias mí Danna Kenneth. Fuiste la mejor hija de todo el mundo, te amo con todo mi corazón, espérame. Que mientras aquí todo va estar bien.
¿Eres madre, padre, hermana, hermano, hija, hijo de una mujer víctima de feminicidio o desaparición? ¿Eres sobreviviente de una relación violenta o intento de feminicidio? Búscanos, ayúdanos a visibilizarlas y a contar sus historias: Voces de la Ausencia.
* Comunicadora libre, bloguera mexicana.
Facebook: FridaGuerrera Guerrera
Voces de la Ausencia @VocesDLAusencia
La foto de portada e interiores se publica con autorización de la familia.
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