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De voces revueltas

Diálogo País / Gwenn-Aëlle Folange Téry / Slider Inicio / Top News / 07/03/2022

SOMOSMASS99

 

ÚLTIMO PISO

Gwenn-Aëlle Folange Téry*

Lunes 7 de marzo de 2022

 

…un país que es mucho más profundo, diverso y complejo

 que lo que las redes sociales nos muestran.

Afortunadamente.

– Gabriel Guerra

 

Es como cuando vas caminando en arena mojada, y te hundes y cuesta trabajo avanzar.

Las voces me producen lo mismo: me frenan, se me quedan pegadas, entorpecen mis movimientos.

Pero también son como la arena, me es absolutamente necesario meter los pies, y caminar. Sí, puedo fingir indiferencia, pero me llaman, me atraen, me jalan, y me ganan.

Son voces de todos tamaños, formas y colores, algunas tenues como la brisa, otras, vocerones que derriban los muros más altos y más fuertes.

Me siguen a todos lados, ni dormida se callan. Todas piden algo, todas quieren algo, denuncian, mienten a veces, insultan, comparan, argumentan, terminan por callar, un rato, el tiempo de un tuitazo, de una captura de pantalla.

Cada una tiene sus matices, desesperación, cólera, impaciencia, miedo, alegría, entusiasmo, odio, añoranza… Todas tienen su razón de ser, ninguna es vana, ninguna es fútil.

Todas se elevan, creando un océano de ruido ensordecedor. Son tantas, tantas.

Cada una defiende su credo: que si la política esto, que si los animales aquello, que si los hijos, las lagunas y los mares. Que si el chocolate, las estrellas o los muertos. Que si buscan, defienden o atacan. Todas van, vienen, regresan, pero nunca desaparecen.

Se vuelven cegadoras, no hay salida, no hay escape. Porque todas tienen razón, su razón de ser; todas su origen, su tierra, su cabeza. Ninguna se debe de desoír, ninguna cuenta menos que las otras. Porque detrás de todas hay un algo indefinible, infinitamente fuerte que nos lleva a nuestro celular, a nuestra compu, para gritar lo que en casa no se puede decir ni bajito, lo que en la calle nos llevaría a ser, a veces, secuestrados, baleados, o señalados, simplemente señalados por el coro de vecinas.

Todas dicen lo mismo: “¿Y yo? ¿Y yo? ¿Y yo?…Yo esto, yo aquello, yo, yo, yo…”

Mi voz se une al coro, al ruido, al estruendo… Grito igual que todos, mejor que todos, más fuerte que todos… En mi cabeza resueno, entre mis labios me ahogo, yo, yo, yo…

Sí, me ahogo… Ese clamor constante me ahoga. Son demasiadas palabras, sonidos, llantos y risas. Miedos. Son miedos los que nos obligan  a parir tanta palabra en lugares en los que hablamos solos, siempre solos.

No puedo respirar, ya no escucho a veces, sólo oigo…


* Gwenn-Aëlle Folange Téry es pintora y escritora.

[email protected]

@GwennFolange

Imagen: AnaBihan.






Luis López




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2 Comentarios

el 07/03/2022

E imagino las voces que están dentro de la vida de cada cual. Una maraña que me hace pensar en la red neuronal en cada cerebro y entre cerebros.

el 07/03/2022

Red neuronal que se acaba por inundar y el cortocircuito es masivo.



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