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Cero golpes… “porque los derechos humanos no son de a cachitos”: Gaudi

Sociedad Estado / Top News / 20/10/2014

Agustín Galo Samario / SomosMass99

León, Gto. / 19 de octubre de 2014

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Gaudi presentó su libro: Cero golpes, 100 ideas para la erradicación del maltrato infantil.

Si los padres no modifican su conducta y eliminan las agresiones físicas y psicológicas contra sus hijos, se seguirá enviándoles el mensaje de que cuando crezcan pueden hacer lo mismo. Y como se hace con una semilla, sembraremos el permiso de transgredir los cuerpos. Por eso, y “porque los derechos humanos no son de a cachitos”, hay que ser radicales y empezar a amar, a respetar y conocer a los infantes. Debemos pasar de un enfoque de autoritarismo y entrar a uno basado en los derechos humanos para ser mejores seres humanos.

Esas son algunas de las propuestas contenidas en el libro Cero Golpes, 100 ideas para la erradicación del maltrato infantil, que fue presentado en un hotel de esta ciudad por el autor Gaudi Rodríguez y Alfonso Poire, de la organización Save the Children, quien alabó el trabajo realizado por el también columnista al señalar que el volumen no era sólo un compendio de frases sino una obra que viene a contribuir a un cambio en la manera de percibir y entender a los hijos.

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La alta permisividad y la sobreprotección son otras formas de maltrato infantil.

En ese sentido, Gaudi Rodríguez explicó que aun en nuestros días el maltrato infantil se presenta con la misma intensidad y frecuencia que desde hace décadas, cuando los asistentes a la presentación del libro, en su gran mayoría adultos, eran niños y niñas. Se da de muchas formas, incluida la verbal, pero la más dañina y que causa mayores estragos es la violencia física, pues ahí va incluida la psicológica.

El maltrato físico afecta la autoestima, genera personalidades temerosas, sumisas e inseguras. A los niños o niños se les golpea para corregirlos o “para que entiendan” a comportarse, con manotazos, nalgadas, pellizcos y hasta golpes que les provocan fracturas. Entonces, el niño entiende, entre comillas, mientras existe la amenaza del golpe, pero no comprende la diferencia entre el bien y el mal. Son las conductas de los padres que generan, a su vez, mucha de la violencia social que presenciamos hoy.

Otras formas de maltrato infantil son la alta permisividad y la sobreprotección, lo que aunado a la violencia física, termina por formar a un niño agredido que cuando crece defiende al agresor, al padre o a la madre que cuando lo violentan le aseguran que es por su bien. Él, por tanto, cuando se hace adulto justifica a sus progenitores con una frase idéntica: lo hizo por mi bien. Así que cuando el niño crece y tiene hijos, tiende a repetir ese tipo de conductas.

Gaudi Rodríguez, psicólogo de profesión con posgrado, sabe de lo que habla. Poco menos de la mitad del centenar de asistentes levantó la mano cuando preguntó quiénes habían sido maltratados durante la infancia. Pero prácticamente todo el salón lo hizo cuando pidió que hicieran lo mismo los que por lo menos una vez recibieron un coscorrón a manera de correctivo o una nalgada pedagógica, acompañados de la clásica frase: “me duele más a mí que a ti”.

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La violencia física genera personalidades temerosas, sumisas e inseguras. Gaudi anunció la jornada estatal para erradicar el maltrato infantil, en 2015.

No por nada recordó que, de acuerdo con estudios realizados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el siglo XX fue el más violento contra la infancia. Y aún en 2006, la misma ONU reportó que más del 95 por ciento de los niños en el mundo fueron objeto de castigos corporales al interior del hogar, un tercio de los cuales sufrió lesiones graves provocadas con utensilios.

Por eso, y porque en nuestro país mueren diariamente cinco o seis niños de forma violenta, la ONU envió al Estado mexicano una recomendación para erradicar el maltrato infantil. De tal cuenta que el próximo año el gobierno federal deberá presentar un informe con el que dé cuenta de las acciones emprendidas para lograr ese objetivo.

“Nosotros podemos contribuir desde nuestro propio lugar. Si no lo hacemos, seguiremos construyendo sociedades sucias, autoritarias. El castigo es inútil, no alcanza. En el trabajo, los reglamentos son punitivos, pero nadie mejora si le bajan el sueldo o si lo corren. La cuestión es salir del enfoque del autoritarismo y entrar al de derechos humanos, para ser mejores seres humanos en base a la autoridad y no al autoritarismo.

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Gran acogida tuvo entre el público la propuesta de Gaudi de vacunar contra la violencia a un niño, regalando la playera con la leyenda: Abrázame, no me pegues.

“Educar en el amor, que es legitimar al otro: hagas lo que hagas te respeto. Te legítimo como un otro y, entonces, no te lastimo. Si queremos que nuestros hijos no entren mañana en círculos de violencia, entonces hay que legitimar a nuestros hijos, respetarlos”.

Al cerrar la charla, Gaudi Rodríguez anunció que el próximo año organizará una jornada estatal para la erradicación del maltrato infantil.

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Luis López




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