SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Ciudad de México / Martes 17 de octubre de 2023
“Nosotros no tenemos derechos a la vivienda, porque se las venden a las inmobiliarias”.
Durante la media noche de este domingo 15 de septiembre, cerca de dos mil policías de la Ciudad de México se concentraron fuera de la Casa de los Pueblos y Comunidades Indígenas Samir Flores Soberanes, para desalojar a la comunidad otomí que desde hace tres años tomó el inmueble del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) en exigencia al derecho de una vivienda digna, y otros derechos básicos.
A través de redes sociales, circulan distintos videos donde se aprecia la magnitud del operativo policiaco, y en donde denuncian que los granaderos intentaron de manera violenta entrar a la casa mientras dormían. También denunciaron que fueron objeto de represión, golpearon a mujeres, niñas, jóvenes y personas de la tercera edad. Sin embrago la comunidad se organizó para repeler a la policía, que solamente se alejó a una distancia de aproximadamente 200 metros de las afueras de la Casa de los pueblos otomís.
Pero la alerta de más ataques contra la comunidad otomí siguió durante toda la madrugada. Siendo aproximadamente a las 3: 00 de la mañana de este lunes, se difundió un video donde se muestra a dos hombres que detonaron tres balazos cerca del bloqueo de seguridad que mantienen sobre la avenida Cuauhtémoc en Ciudad de México.
Ante estos hechos, el Congreso Nacional Indígena (CNI), diversas personas, organizaciones y colectividades, han denunciado y condenado las acciones violentas y el intento de despojo contra la comunidad otomí.
En su comunicado el CNI recordó que el 12 de octubre de 2020 la comunidad otomí tomó el edificio del INPI para exigir vivienda y un conjunto de derechos básicos ante el cual “el gobierno ha guardado un vergonzoso silencio”.
La comunidad nahua de Santa María Ostula también, a través de un comunicado, se solidarizó con la comunidad otomí y condenó «rotundamente el intento de desalojo de la «Casa de los Pueblos Samir Flores Soberanes», antigua sede del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), una de las instituciones más coloniales que tiene México».
La violencia, añadió, nunca será la solución para resolver la justa demanda de vivienda digna, misma que han sostenido desde hace ya varios años los pueblos otomíes. Sin embargo, «el gobierno capitalino encabezado por Martí Batres tomó la decisión de violentar a las familias que viven en la Casa de los Pueblos. No dialogó, no intentó atender y resolver las demandas de vivienda; decidió mandar a la fuerza pública en la madrugada. Esta actitud criminal ha sido la única respuesta del gobierno. Tenemos claro que este intento de desalojo es parte de la guerra contra los pueblos originarios».
Durante la conferencia realizada este lunes, los miembros de la comunidad otomí agredida exigieron una mesa de dialogo con el gobierno capitalino para obtener avances sobre sus peticiones de más de 30 años, pues, aunque lograron obtener la expropiación de Zacatecas 74, Col. Roma. Cuauhtémoc, (un inmueble donde habitaban), y la promesa del gobierno de construir un programa de vivienda, no hay avances en la construcción.
El pueblo otomí es uno de los pueblos indígenas con más población que vive y trabajan en la Ciudad de México. Muchos y muchas de ellas se dedican también a la venta de sus artesanías y durante años han denunciado despojos, violaciones a sus derechos humanos, racismo y discriminación, pues la gentrificación ha provocado despojos y desplazamientos, y los precios de la renta se han vuelto insostenibles desde la llegada de inmobiliarias y empresas de alojamiento.
Cabe señalar que este es el segundo intento de desalojo en menos de una semana contra este grupo de indígenas, que ha ocupado inmuebles para exigir respuesta a la demanda de cumplimiento de sus derechos. Apenas este 12 de octubre, en el Día de la Resistencia Indígena, cerca de las 11:00 de la mañana más de 150 elementos policiacos rodearon la Casa Okupa Chiapaz y los desalojaron de manera violenta, denunciaron.
Con información y foto de portada de Educa Oaxaca.



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