SOMOSMASS99
Jatzibe Castro*
Miércoles 13 de marzo de 2024
Cuando te adentras en tu capacidad creadora,
logras reinventar la realidad, y es un triunfo.
Circunstancias de estar
Al buscar una imagen, partiendo de mi hoy, lo primero que vi fue aquel cuadro que surgió de una fotografía en la que estaba en tus brazos, aquel día de fiesta, cuando, a pesar de mi tierna edad, lograba distinguir los olores que emanaban de los guisos de la abuela. 
No entendía del todo lo que pasaba, solo sentía seguridad recargada entre tu pecho y tu hombro, con tu brazo derecho sosteniéndome con fuerza y ternura, y tu mano izquierda abierta y lista para tomar lo que tenía entre mis manos de bebé, por si acaso lo soltaba. Al fondo sonaba la música que solían tocar los días de fiesta, melodiosa y alegre, compañera de vida, desde entonces y hasta ahora, y con ella, murmullos, risas, palabras, carcajadas y el ir y venir de los invitados compartiendo la vida.
Volviendo a aquel momento, tengo entre mis manos un objeto que está frío y al moverlo, emite un sonido brillante y cristalino, en su interior hay unos cuadritos transparentes que flotan en el líquido que saboreas cada que le das un trago, es ginger ale con wisky, emana un olor fresco que después recordaré ligado a aquellos días en que me sentía la reina en tu regazo, los dos con ojos grandes, ufanos de existir a la vez y tener por delante una larga vida, aunque en aquel ahora no lo sabíamos y no importaba. Fue un instante que mi madre captó e hizo perdurar hasta este hoy en que esa la imagen es un camino mágico que me adentra en el tiempo y amalgama lo que fue con lo que es.
Aquel día de algarabía algo sucedía, en el ambiente se sentía la ambivalencia, los dos en el bullicio, los abuelos haciéndonos sentir queridos, tu sabiendo que contabas con su apoyo, aunque no fueran tus padres y si los de ella. Por eso tocaban la música de tu tierra, por eso la abuela preparó tus platillos preferidos, por eso nos rodeaban quienes se hacían presentes sabiendo lo que acontecía.
En el presente busco lo que inició aquel tiempo, ahora etéreo, sé que lo viví, la evidencia lo dice, mis sentidos me ubican, mi memoria se pierde, y de pronto se encuentra. Por esos días ella decidió partir, ya no sería presencia cotidiana, aunque estaría de lejos. No era fácil vivir en los años 60´s, como padre soltero. Me sabía tu niñita, te sabías responsable y en medio del marasmo que implicaba el destino, lograste superarlo y estar, más allá del estudio y el trabajo que implicaban tu vida.
Ella estuvo ese día, hizo la foto y partió. Se dio la libertad de hacer lo que deseaba, optando no ser madre, siéndolo, pensando en ella y siendo honesta. Después de algunos años, volvió, y al vernos tan contentos e integrados, pensando en sus deseos, retomó la huida de lo que implicaba la crianza de su hija, el mundo hacia adentro, era como si hiciera caso a ese tercer ojo que nos enseña el mundo más allá de lo que ven los otros dos.
Yo soy la misma y no, después de tanto tiempo. Me recuerdo y me siento rodeada de cariño, desde antes y hasta ahora, sin negar que hubo veces en que dolía la vida al verte taciturno, cansado y agobiado al creer que no eras suficiente en tu papel de padre. Ella no me hizo falta, mi mundo estuvo lleno de quereres, los que estaban, tú y la familia ampliada, que me hizo comprender y aprender, lo que había y dónde estaba. Así empecé a ser yo y mis circunstancias.
Ella estuvo intermitente en nuestras existencias, cuando volvía de viaje y compartía sus logros, la percibía dichosa, con la capacidad de darse a los demás desde las decisiones que tomó en plena libertad. Tú me enseñaste a valorarla como era, eras de avanzada, no cabe duda, desde entonces aprendí que hay que seguir tus sueños, aunque a veces impliquen egoísmo. Y transcurrió la vida.
Ahora que viajé del presente al pasado y viceversa, veo el cuadro que hice con la referencia de la fotografía que nos tomó mi madre en aquel entonces, y sé los porques de mi aferrarme a aquel vaso, a sus hielos flotantes, a tu aplomo y cariño que siempre estuvo cerca.
Después de muchos años, ella volvió contenta de su estar por el mundo, ella volvió segura de ser quien quiso ser, y en esas condiciones, cuando la viste cerca y supiste su deseo de nuevamente estar, siendo quien eras, iniciamos la hazaña de ser una familia con nuestras circunstancias.
* Jatzibe Castro es pintora y escritora.
Twitter: JatzibeCM
Instagram: Jatzibe_Castro
Ilustración: Jatzibe Castro. | Intervención: Jatzibe Castro.
Comparte en Facebook
Twittéalo








