Eréndira Martínez, Andalucía Knoll y José Aureliano Buendía / SubVersiones
19 de noviembre de 2014
Oaxaca abraza a la caravana Daniel Solís Gallardo

- Que esto no sea una moda, que no nos acompañen solamente porque ahorita somos víctimas y porque ahorita andamos llorando; queremos que esto continúe y que si nos quieren acompañar nos acompañen hasta las últimas consecuencias, dijo el normalista Omar García a su paso por Oaxaca.
El lunes 17 de noviembre, a más de 50 días de la desaparición forzada de los estudiantes de Ayotzinapa, miles de voces resonaron en el centro de Oaxaca, reclamando la aparición con vida de los 43 normalistas. Maestros, estudiantes y familias de la sociedad civil recorrieron las calles de la verde Antequera acompañando la caravana Daniel Solís Gallardo. Hombro con hombro, codo con codo no fue sólo una consigna. La marcha, salida del crucero de Viguera donde se encuentra la carretera Oaxaca-México, llegó al zócalo alrededor del mediodía, donde fue recibida por el plantón magisterial de la Sección 22.
El mitin fue breve; el recorrido de los estudiantes y padres de familias tenía que ser rápido para respetar la agenda que se propusieron de llegar el 20 de este mes al Distrito Federal. En la tarde estaba prevista una reunión en la normal rural Vanguardia de Tamazulapan y por la noche la caravana ya tenía que estar en Morelos.
El estudiante Leonardo Díaz, a nombre de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), puso de manifiesto su sentir: estamos cansados de estos simulacros de búsqueda, queremos que realmente se metan a buscar a nuestros compañeros, no vamos a permitir más mentiras, más atropellos, más injusticias, más represiones hacia los estudiantes. Y por eso les decimos desde Oaxaca, que queremos unificarnos como sector estudiantil, porque unidos es la única manera en que vamos a derrocar a este gobierno.
Omar García, en cambio, una de las voces más conocidas del movimiento, llevó su intervención más allá de la denuncia de los acontecimientos de esa dramática noche, y habló de la situación que México está viviendo desde hace años, sin que nadie haga caso a esta verdadera catástrofe humanitaria.
No son solamente 43, y la cuenta no va del uno al 43, va del uno a los más de 30mil desaparecidos en el país. […] Hay miles de fosas en este país, de migrantes, de gente que nadie ve, nadie escucha y nadie sabe.
El futuro maestro rural identificó el principal problema nacional con la indiferencia y afirmó rotundamente que, como estudiantes y maestros, ellos tienen el deber de empezar a cambiar esta situación.
No nos sirve que renuncien los funcionarios públicos o que se vaya Peña Nieto, el problema es de fondo y de las estructuras, todos los partidos políticos reproducen lo que dicen combatir. […] Que esto no sea una moda, que no nos acompañen solamente porque ahorita somos víctimas y porque ahorita andamos llorando, no queremos esto; queremos que esto continúe y que si nos quieren acompañar nos acompañen hasta las últimas consecuencias. A nosotros nos valen madres los partidos políticos […] Dejemos estas contradicciones, seamos consecuentes con lo que decimos, hay que tomar partido de una vez, porque este país debe de cambiar, y si no cambia, por lo menos debe de quedar claro que nosotros como Ayotzinapa, como estudiantes, como padres de familia, hicimos todo lo posible para cambiar la estructura de este país y las mentiras del gobierno.
Antes de despedirse, los jóvenes agradecieron el apoyo que la ciudad les brindó. Ojalá que además de víveres y cooperación voluntaria, los normalista puedan llevarse de Oaxaca el recuerdo de un zócalo con el puño levantado.
En Guerrero: Tú puedes ser el 44
Originario de la ciudad de Tixtla, Julio César Ramirez Nava fue sepultado el primer día de octubre. Mes y medio más tarde, sus pasos vuelven a caminar por el estado de Guerrero, ahora con los pies de miles de personas que se duelen por su muerte y exigen la presentación con vida de sus 43 compañeros normalistas.
Mientras la caravana
Julio César Mondragón Fuentes marcha hacia el norte del país y Daniel Solís Gallardo lo hace desde el sur, dos autobuses partieron desde la normal de Ayotzinapa en la madrugada del día 15 de noviembre, con el objetivo de agradecer el apoyo surgido en las diferentes regiones del estado y para informar de primera fuente sobre la lucha que familiares y normalistas han emprendido para lograr la aparición con vida de los 43 estudiantes desaparecidos por el narco-estado los días 26 y 27 de septiembre en la ciudad de Iguala.
Tlapa, desde el corazón de la montaña
Antes del mediodía, un contingente de maestros, estudiantes, policías comunitarios de Olinalá, sacerdotes e integrantes del Movimiento Popular Guerrerense, todos vecinos de la ciudad de Tlapa de Comonfort y sus cercanías , en el corazón de la montaña de Guerrero, se alistan para recibir a la tercera brigada nacional de Ayotzinapa.

- La consigna de la caravana en Guerrero fue: Aquí está marchando el pueblo encabronado por que el pinche gobierno es el crimen organizado.
Más de tres mil personas marcharon desde el arco que marca la entrada de la ciudad hasta el centro de la misma, donde se realizaría un acto religioso en memoria de los normalistas asesinados y de aquellos cuyos padres siguen luchando para que vuelvan con vida a sus hogares. Cerca de este lugar, la presidencia municipal se mantiene tomada desde hace dos meses por maestros y organizaciones sociales que desde este rincón del estado exigen justicia para los jóvenes asesinados y la presentación con vida de los 43 normalistas.
Aquí está marchando el pueblo encabronado por que el pinche gobierno es el crimen organizado. Podía escucharse a lo largo de la enorme columna, que desde la montaña de Guerrero surgía entre las calles de la ciudad. Contrario al miedo que se busca infundir desde el gobierno estatal de Rogelio Ortega y las cámaras empresariales, la movilización transcurrió en completa calma, mientras los negocios de la ciudad permanecieron abiertos, algunos locatarios incluso salían a las calles para repartir agua y fruta entre los manifestantes.
No porque el gobierno quiere que se desaparezca Ayotzinapa se va a desaparecer, porque es una escuela para gente pobre como nosotros. Señala Don Leucadio, padre de Mauricio, uno de los jóvenes desaparecidos, quien agradece el apoyo de la gente y aclara que ellos, como padres, no aceptan la versión del Procurador de que sus hijos son las cenizas que se encontraron en el basurero de Cocula, pues no hay ninguna prueba científica de ello.
La madre de Luis Ángel Abarca Carrillo tampoco cree que su hijo esté muerto, pide que los sigan apoyando en esta búsqueda que lleva más de 50 días y los ha llevado a recorrer el país en búsqueda de la verdad y la justicia que les ha sido negada por el gobierno.
Por su parte, un miembro del Movimiento Popular Guerrerense en la región de la montaña hace mención de un artículo donde Raymundo Riva Palacio, desde el diario El Sur, señala presuntos vínculos entre varios maestros y líderes sociales de Guerrero con diversos grupos guerrilleros. A lo que responde, Nosotros respetamos a las organizaciones armadas pero no estamos en esas filas. De igual manera, denuncia el hostigamiento a los sacerdotes que se han pronunciado en apoyo del movimiento por medio de llamadas telefónicas.
Más tarde, en conferencia de prensa, se denuncia que esta información, donde se vincula a varios maestros de la CETEG con el ERPI, EPR, Comando Justiciero 28 de Junio y el EZLN es parte de la nueva estrategia por parte del procurador Murillo Karam para desinformar a la sociedad sobre la lucha por la aparición de los 43 alumnos de Ayotzinapa y se hace hincapié sobre los llamados que Rogelio Ortega (gobernador interino) hace a los empresarios del estado para movilizarse en contra del movimiento social que se levanta en apoyo a los normalistas desaparecidos y rechazan cualquier intento de confrontación entre la sociedad guerrerense.
Respecto a las labores de búsqueda se señala También decimos que se tiene que buscar en todos los cuarteles del ejército, porque también sabemos que los luchadores sociales han estado pisando los cuarteles y ahí los han estado torturando. Cabe señalar que a más de dos meses de la desaparición de los normalistas no ha sido aclarado el papel del 27 batallón del ejército, apostado en las inmediaciones del lugar donde fueron atacados los estudiantes, pues existen declaraciones que señalan que los militares fueron informados de los acontecimientos e hicieron caso omiso, a pesar de que los hechos ocurrieron a seis km de su destacamento.
Uniendo la resistencia
Como parte del caminar de las caravanas, aquellos que en las comunidades salen a brindar su apoyo a los padres de familia lo hacen también con sus propias banderas. Una de ellas es la de la libertad a los presos políticos que, como Nestora Salgado, fueron detenidos por luchar en contra del crimen organizado que lleva años asolando en las comunidades de la montaña de Guerrero.
Yovani Torres Salgado, sobrino de Nestora y segundo comandante de la policía comunitaria de Olinalá nos platica que en apoyo a los normalistas de Ayotzinapa han tomado la Presidencia Municipal para exigir la presentación con vida de los estudiantes y señala las dificultades a las que se han enfrentado, pues el Presidente Municipal tiene compradas las voluntades de varios maestros que debido a esto, no han apoyado en la toma del ayuntamiento.
También nos dice:
Sabemos que los delincuentes andan libres y los luchadores sociales están presos. Yo pienso que en muchos lugares se vive y se ha visto esto de que los encargados de brindarnos seguridad están coludidos con la delincuencia. En Olinalá se vivía mucho secuestro, robo, extorsión, entonces el pueblo se levantó y de ahí fue que se formó la policía comunitaria.
Nos habla de cómo Eusebio Gónzales, presidente municipal de Olinalá siempre ha estado en contra de la policía comunitaria hostigando al movimiento.
Los compañeros de nosotros están detenidos en los penales de máxima seguridad, como es el caso de Nestora Salgado de Olinalá, de Gonzalo Molina de Tixtla, de Arturo Campos de Ayutla. Y como ellos, tenemos varios detenidos presos comunitarios, y son casos como el del Doctor Mireles en Michoacán. Estas personas están detenidas actualmente por evitar que pasaran hechos como los de Iguala, porque ya se vivía un ambiente muy tenso, ya sabíamos que el gobierno era el principal delincuente. Su delito de ellos es organizar al pueblo para defenderse.
El Estado Revolucionario Mexicano ha muerto
A su paso por Guadalajara, la caravana informativa Julio Cesar Mondragón, dejó un cúmulo de lecciones. El relato de Rafael Lucero Ortiz para alainet.org dice:

- Las normalistas de la Normal Rural de Saucillo en Chihuahua y los de Ayotzinapa encabezaron la marcha de alrededor de 2 mil personas en esa ciudad la mañana del 15 de noviembre. En un ambiente combativo y de indignación marcharon hasta la Plaza de Armas.
Venimos de Ciudad Juárez, Chihuahua, Durango y Zacatecas. Todo el norte es Ayotzinapa. Lo mismo dicen los compañeros de la caravana del interior del estado de Guerrero y del sureste mexicano: todo el país es Ayotzinapa. En todo el país hay fosas, muertos y desaparecidos. El dolor es uno sólo. La tragedia es nacional. En todas las ciudades nos ha recibido el llanto, la desesperación, la rabia y la impotencia de madres, padres, hermanos, hermanos, abuelos, familiares y amigos de algún ser querido desaparecido. Sobre nuestro dolor las autoridades han echado la carga de la impotencia, porque no resuelven nada; la carga del insulto con sus mentiras de telenovela.
Las participaciones se fueron alternando, lamento no registrar los nombres, pero ante el lleno del auditorio Salvador Allende de la UDG, estaba en un pasillo, desde dónde oía pero no veía. La narración expresa el sentido en un esfuerzo de acercarse a la expresión literal.
No podemos creer la versión del Procurador de que nuestros compañeros fueron asesinados por el crimen organizado, quemados en el basurero del Papayo y en quince horas reducidos a cenizas, arrojadas al río de Cocula.
No somos expertos en estos crímenes ni en incineración de cadáveres. Pero conocemos la naturaleza, somos del campo. En una noche de lluvia no arde una fogata. En una noche de lluvia no se transportan 43 muertos, al fondo de un barranco de setenta metros, sin dejar rastro. El fondo del barranco está arbolado, ese intenso fuego que calcinó a 43 cadáveres, no dejó rastro de calor en las hojas de los árboles.
Las tres caravanas por Ayotzinapa se acercan al DF
Así pasados los días, la víspera del 20 de noviembre las tres caravanas por Ayotzinapa se dirigen a la Ciudad de México, donde este jueves se unirán a las protestas y marchas por la aparición de los 43 estudiantes desaparecidos, las cuales confluirán en el Zócalo capitalino.
De acuerdo a información de Animal Político, las tres caravanas organizadas por los familiares de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala en septiembre pasado llegaron este miércoles a las ciudades de Morelia, Tlaxcala y a la Costa Grande de Guerrero. Estas caravanas iniciaron su recorrido por el norte, centro y el sur del país respectivamente.
Este 20 de noviembre en el Distrito Federal se convocaron tres distintas manifestaciones para exigir la aparición con vida de los 43 normalistas; una saldrá de Tlatelolco, otra del Ángel de la independencia y una más del Monumento a la Revolución. Todas llegarán al Zócalo.
Ante las movilizaciones de protestas por la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, el gobierno federal decidió cancelar la ceremonia de ascensos de integrantes de las fuerzas armadas y el desfile que se realizaría del Zócalo al monumento del caballito en la calle de Tacuba.
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