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Temas sindicales y laborales para la reunión del 31 de noviembre

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SOMOSMASS99

 

ANAD*

Jueves 21 de noviembre de 2024

 

  • Las reformas laborales: de facto 1982-1918, la de 2012, la de 2017 y 2019

De 1982 a 2018 sólo hubo dos reformas laborales, la neoliberal en 2012 pactada entre el PAN y PRI y la de 2017 constitucional pactada como compromiso comercial, en materia de libertad sindical, acabando con el tripartismo, que solo deja el bipartismo: gobierno y patrones. En cambio, de facto, o en los hechos, fueron muchas las reformas y de fondo: a) bajaron los salarios con el tope salarial aplicado a todo tipo de salario e impidieron la libre negociación colectiva; b) se convirtieron la mayoría de los contratos colectivos del trabajo (CCT) en CCT de Protección Patronal, con la venta de los CCT, de los líderes a los patrones; c) se multiplicaron las empresas subcontratistas, con empleos eventuales y sin cubrir muchas prestaciones de ley (estas empresas nacen en los años 20 y 30 en el país y fueron combatidas por las luchas cardenistas); d) con el control patronal de los CCT, bajó el empleo estable o de planta y la sindicalización, quedando solo el empleo eventual que automáticamente debilita los sindicatos y los derechos colectivos de sindicación, huelga y contratación colectiva (lo que muestra la gran experiencia y la memoria de la clase patronal para obstruir, incumplir y desaparecer conquistas logradas, sean laborales o sindicales de las y los trabajadores); e) La reforma de 2012 de Calderón legalizó lo que ya existía de facto, en los hechos, como el empleo eventual, la subcontratación, etc. Destruyó la estabilidad en el empleo –la planta- y los salarios caídos, un principio, pilar del derecho laboral, legalizó la subcontratación, la que desde el Senado la iniciativa de Napoleón Gómez Urrutia combatió y logro prohibir en la Ley Federal del Trabajo. Con la reforma reaccionaria de 2012 otros temas más se modificaron.

  • La reforma sobre la libertad sindical que no fue obligatoria ni se aplica

La reforma laboral en materia de libertad sindical en la Constitución (2017) y en la Ley Federal del Trabajo (LFT, 2019), quedaron en el papel, sin aplicar por el gobierno de AMLO, ya que en los dos actos sindicales previstos más importantes en: a) la elección de la dirección sindical y b) la aprobación o no, o la modificación del convenio de la revisión del contrato colectivo de trabajo (CCT), o salarial, debe hacerse (en ambos casos) una asamblea, decidiendo la mayoría por voto libre, directo, secreto y personal, de modo definitivo. Lo cual la autoridad no cumple, menos los sindicatos tradicionales, ni charros ni patronales lo cumplen ni practican, en perjuicio de las y los trabajadores. Dado que en ambos casos las autoridades del trabajo dejan que las direcciones sindicales decidan a su libre albedrío el procedimiento y cumplimiento de la ley, con lo cual se deja a esas direcciones sindicales –corruptas e ilegales- que apliquen la libertad sindical en elecciones sindicales y en revisiones de CCT o salarial. 

Resulta que, en la mayoría de los sindicatos no se realizan asambleas ni se decide por voto secreto, sencillamente se siguen con las prácticas de antaño: se decide por la cúpula sindical a espaldas de las y los trabajadores. Con pleno conocimiento de las autoridades de que no se cumple la Ley ni se hace cumplir. No se cumple el artículo 87 constitucional, por el Poder Ejecutivo: “Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen…”  En el terreno de la libertad sindical es “voluntaria” la aplicación de la Ley y “optativa” la intervención de las autoridades.

La Lay Orgánica de la Administración Pública Federal, en el artículo 40 señala que a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) “corresponde el despacho de los siguientes asuntos”: 

“I.- Vigilar la observancia y aplicación de las disposiciones relativas contenidas en el artículo 123 y demás de la Constitución Federal, en la Ley Federal del Trabajo y en sus reglamentos.”

“X.- Promover la organización de toda clase de sociedades cooperativas y demás formas de organización social para el trabajo, en coordinación con las dependencias competentes, así como resolver, tramitar y registrar su constitución, disolución y liquidación.”  

El tratado internacional T-MEC, en el capítulo 23, laboral, art. 23.7: Violencia contra los trabajadores, obliga a: 

Las Partes (México, Estados Unidos y Canadá) reconocen que los trabajadores y los sindicatos deben poder ejercer los derechos establecidos en el Artículo 23.3 (Derechos Laborales) en un clima de que esté libre de violencia, amenazas e intimidación contra los trabajadores. Por consiguiente, ninguna Parte fallará en abordar casos de violencia o amenazas de violencia contra los trabajadores, directamente relacionados con el ejercicio o el intento de ejercer los derechos establecidos en el Artículo 23.3 (Derechos Laborales), (…)

  • Sin recuperar los sindicatos, no tienen futuro las y los trabajadores

Salvo pocos sindicatos, la mayoría de ellos cambió en los 36 años neoliberales, de 1982 a 2018. Antes predominaban los sindicatos charros, luego los blancos y, en menor medida, los independientes. Ahora predominan los sindicatos blancos o patronales, los charros en segundo lugar y como minoría quedan los independientes. Esto es obra del neoliberalismo. 

Como lo fue la desaparición de Luz y Fuerza en 2009, que nunca se justificó ni legal ni económica ni administrativamente, fue un acto de vil venganza patronal, porque el SME en 1999 frenó la privatización de la industria eléctrica, como lo fundamenta el amparo contra el cierre de Luz y Fuerza y la resolución final de la SCJN.

Las centrales se han caracterizado por no luchar ni hacer huelgas y carecer de ideología de la clase laboral y no tener políticas independientes. En la historia, las centrales, salvo sus primeros años de existencia, no han sido de lucha, de pronunciamientos y protestas. En cambio, los sindicatos nacionales, sean o no de industria han sido más permanentes en sus luchas, continuas o esporádicas. ¿Quién recuerda desde cuándo la CTM no realiza una huelga general o de un sindicato importante? ¿Quién recuerda la última movilización de la CTM?

¿Cuáles son los sindicatos que más luchas han tenido en su existencia?: el SME, los ferroviarios, los mineros y metalúrgicos, los petroleros, el magisterio, los universitarios, de la automotriz, autopartes, jubilados y otros.

  • Recuperar los derechos de huelga y libre negociación colectiva

Tenemos que lograr que el gobierno y la patronal no apliquen el tope salarial que es por demás ilegal, contrario a la libre negociación –convenio 98 de la OIT- y de corte neoliberal para imponer bajos salarios. No se trata de una negociación bilateral en la que según las posibilidades reales de las partes se fije el aumento salarial, la parte empresarial y sus ganancias.

Lograr que los sindicatos cuenten con información de los ingresos y ganancias de la empresa o las empresas por ramo o espacialidad, tener información del ingreso de materias primas y salida de la producción: ¿crecen o no?, de perdida. Para negociar el aumento salarial. 

El salario mínimo no se ajusta a la definición constitucional, al ser $248.9 diarios, cuando la canasta básica para un trabajador y su familia cuesta 850 pesos diarios (Andrés Peñaloza).

  • Recuperar las grandes conquistas obreras: utilidades, jubilación y otras

En los 36 años de neoliberalismo muchas prestaciones se perdieron, no obstante estar en la Constitución, como las utilidades o PTU (Art.123, fracción X) que entre gobiernos y patrones enterraron; las jubilaciones por CCT y otras. Hasta ahora, en 6 años, solo el Sindicato Minero ha recuperado las utilidades, pero han costado varias huelgas. En cada gremio se tienen experiencias singulares, aunque las pérdidas expuestas sean comunes a muchos gremios. Por ejemplo, en la industria textil los contratos-ley en su inicio de los años 30 fueron avances; luego, cuando se dejó caer el conjunto, se prefirió el CCT individual; sobresalían los mejores, pero retrocedía el conjunto.

  • Erradicar la corrupción de los tribunales de trabajo y vigilar su función

Actualmente existen dos tipos de tribunales: para asuntos de rezago, con pobres presupuestos, y para nuevos asuntos con altos presupuesto: justicia laboral de tercera clase y de clase. Los primeros se rigen con reglas arbitrarias y los segundos con privilegios. La Junta Federal de Conciliación y Arbitraje cambio de seis gobiernos neoliberales y corruptos a dos nuevos gobiernos que combatieron la corrupción, salvo en las juntas, la federal y las estatales. La Junta Federal además repitió en el actual gobierno a la misma presidenta, aval de la corrupción patronal y de líderes espurios, puesta por Arturo Alcalde, irresponsablemente.

Exigir la salida de las autoridades más representativas de daños a los trabajadores se debe promover, como ejemplo laboral para las demás autoridades.

  • Alianzas y solidaridad con centrales y sindicatos internacionales

En la época de la globalización del capital monopolista e imperialismo, organizados también en el FMI, BM, la OTAN, OEA, UE, etc., la oligarquía patronal neoliberal pactó en 1990 el Consenso de Washington: la defensa de los intereses patronales, aún a costa de promover guerras. En la reunión 101 de la OIT de 2012 llegaron unificados los patrones del mundo contra el derecho de huelga, exigiendo que no se tratara la huelga como un derecho, pues no contaba con un convenio, como otros derechos. Con el respaldo de sus respectivos gobiernos. 

Los trabajadores del mundo deben crear sus organizaciones internacionales que agrupen a la mayoría de los sindicatos y trabajadores del mundo.

Practicar la solidaridad internacional, regional y nacional y al interior de cada país y los apoyos de diversa índole política, ideológica y jurídica y/o diversa naturaleza sea económica o social.

  • Recuperar las luchas históricas del pueblo, enseñanzas y vigencia

¿Son importantes las luchas del pueblo mexicano a lo largo de la historia remota, de la conquista, la independencia, la reforma, la revolución, el cardenismo y otras? Por ejemplo: ¿Qué sabemos de las derrotas españolas en México?: ¿De la derrota española en su “noche triste” en 1521, de la guerra del Mixtón en 1549 y las guerras de los chichimecas de 1560 a 1600, en manos de los indígenas?  ¿Qué diferencias, similitudes y aportes tuvieron las conquistas como la de las árabes sobre España, de 711 a 1492, con la de España sobre América de 1492 a 1821? ¿Qué diferencias, similitudes y aportes tuvieron la invasión yanqui a México, en 1846, con la invasión francesa de 1862, por qué derrotó un ejército más débil, el yanqui, a México y por qué ganó México a un ejército más poderoso, el francés?

México es un país de tres grandes revoluciones en su historia: la de independencia, de reforma y la primera del siglo XX; después de esas profundas y cruentas luchas populares, devinieron tres grandes constituciones: de 1824, 1857 y 1917.

  • Recuperar luchas históricas del movimiento obrero, enseñanzas y vigencia

La historia de la lucha de clases, las luchas de los pueblos y las de la clase obrera, sean nacional o internacional son escuelas de enseñanza de las y los trabajadores. Cuando se estudian bien, enseñan las normas de las luchas, de la correlación de fuerzas, el reconocimiento del “enemigo principal”, a ubicar las contradicciones políticas, sociales e ideológicas y a distinguir la principal de la fundamental y a las secundarias. 

Tradicionalmente se ha confundido el enemigo principal de las y los trabajadores con su títere o agente distractor: el charro sindical. Por ejemplo, a Slim con Francisco Hernández Juárez.

  • Analizar casos concretos de lucha sindical actual, con información y posibilidad de participar y, sobre todo, de triunfar.

Sabemos que nada se repite, aunque haya grandes parecidos entre las luchas, por lo cual hay que tratar de conocer las causas y condiciones específicas en que surge cada lucha; conocer sus demandas más importantes, más justas y sentidas, no dar nada por supuesto hasta que haya consenso, hasta llegar “al análisis concreto de la realidad concreta”, que permita sentar las bases del éxito. No caer en el análisis concreto de la realidad abstracta o imaginaria, o supuesta. 

Apoyarnos en datos ciertos o estadísticas veraces. En casos similares, hacer estudios comparativos. Y, sobre todo, comprobar en la realidad el camino correcto de la lucha. Siempre fijar las metas a corto y largo plazo, los principales objetivos y logros a obtener. Nada se debe impulsar sin previo acuerdo y consenso del colectivo que participará en la lucha concreta. Si bien el contexto socioeconómico e histórico es imprescindible, también lo es el análisis concreto de la realidad, la correlación de fuerzas y nunca prescindir de saber con qué fuerzas efectivas y reales contamos.

La unidad sindical es indispensable para avanzar y triunfar en las luchas. La división de las y los trabajadores es un recurso venenoso que saben manipular los patrones y sus empleados de confianza contra la organización de las y los trabajadores.

Desde luego, esta propuesta de acciones está sujeta a debate, a enriquecerse y mejorar en sus aspectos más importantes.


* Asociación Nacional de Abogados Democráticos.

Foto de portada (ilustrativa): ANRed.






Luis López




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