Breaking

La victoria sobre el nazismo

Diálogo Global / Diálogo País / Slider Inicio / Top News / 09/05/2025

SOMOSMASS99

 

Alfonso Díaz Rey*

Viernes 9 de mayo de 2025

 

«Guárdame un trozo de violenta espuma,

guárdame un rifle, guárdame un arado,

y lo que pongan en mi sepultura

con una espiga roja de tu estado,

para que sepan, si hay alguna duda,

que he muerto amándote y que me has amado,

y si no he combatido en tu cintura

dejo en tu honor esta granada oscura,

este canto de amor a Stalingrado».

– Pablo Neruda. Canto de amor a Stalingrado (fragmento)

 

Hoy. 9 de mayo, se cumplen 80 años de la rendición total de la Alemania nazi ante el mando militar de los soviéticos. Un día antes, en Francia, fuerzas del ejército alemán se habían rendido a Estados Unidos y sus aliados; y seis días antes, el 3 de mayo de 1945, el Ejército Rojo había prácticamente tomado Berlín, la capital alemana.

El 22 de junio de 1941 el alto mando de la Alemania nazi lanzó sus mejores tropas contra la Unión Soviética. El objetivo: eliminar al primer Estado socialista de obreros, campesinos y soldados, surgido de la Revolución de Octubre de 1917.

En esta fecha conmemoran los rusos ─anteriormente, los soviéticos─ el «Día de la Victoria» en la Gran Guerra Patria, denominación que le dieron los soviéticos a la guerra contra la Alemania nazi, nombrado por la historiografía occidental como el Frente Oriental, durante el conflicto que en Occidente se conoce como la Segunda Guerra Mundial.

La denominación como Gran Guerra Patria, surgió como evocación a la Guerra Patria que en 1812 enfrentó el pueblo ruso contra la Francia de Napoleón, como una forma de exaltar el patriotismo del pueblo y alertar sobre el peligro y graves consecuencias de la ofensiva nazi contra la Unión Soviética.

Al término de su operación victoriosa en Francia (25 de junio de 1940), Alemania empezó a preparar la guerra contra la Unión Soviética y un mes después, el 21 de julio, se dio la orden firmada por Hitler de lo que se conocería como Operación Barbarroja, que contemplaba la destrucción de la URRS antes de terminar su guerra contra Inglaterra.

La Operación Barbarroja inició la madrugada del 2 de junio de 1941 con ofensiva terrestre y bombardeos aéreos. La aviación nazi operaba a lo largo de la frontera oeste de la Unión Soviética, desde el Gofo de Finlandia hasta el Mar Negro. Muchas ciudades soviéticas fueron sometidas a intensos bombardeos que causaron un alto grado de destrucción y numerosas víctimas mortales. En la página de EcuRed que trata este tema, se señala:

«El Ejército y la población rusa no estaban preparadas para el ataque. Los nuevos modelos de armas modernas desarrolladas en vísperas de la guerra tenían aún poca difusión. El fracaso del Ejército Rojo en 1941 estaba acondicionado también por los errores que se habían cometido a la hora de evaluar la situación estratégica militar y definir los planes del despliegue operativo y estratégico de las tropas soviéticas, el cual no se había completado cuando se desencadenó la guerra. Otra causa sustancial de los fallos era una situación extremadamente complicada en materia de los mandos militares, diezmados durante las represalias injustificadas antes de la guerra.

«[…] En dos semanas 300.000 soldados del Ejército Rojo fueron hechos prisioneros, mientras 2.500 tanques quedaron destruidos[10]. Debido al vertiginoso avance del adversario, la movilización de las unidades de cobertura en la totalidad de las regiones fronterizas se vio prácticamente abortada, de modo que las tropas soviéticas se encontraron en una situación de «capacidad relativa» faltándoles hasta un 40-60% de los efectivos. Stalin estaba desconcertado y no dirigió un solo mensaje al pueblo hasta el 3 de julio[10], dicho mensaje fue transmitido por la radio estatal y fue publicado en el periódico Pravda el mismo día y luego republicado como un folleto separado. El hecho de que Stalin no anunciara en persona el inicio de la guerra el 22 de junio causó cierta controversia en el país.

«Ya en la primera jornada de la guerra, la URSS perdió 1.200 aviones, de los cuales 800 quedaron destruidos directamente en los aeródromos. En las primeras tres semanas del conflicto fueron completamente liquidadas 28 divisiones soviéticas y otras 72 se vieron reducidas más que a la mitad. Las tropas alemanas se adentraron 300-600 Km en el interior de la URSS conquistando Letonia, Lituania, Bielorrusia, las zonas occidentales de Ucrania y la práctica totalidad de Moldavia.

«Sin embargo, la Blitzkrieg (‘guerra relámpago’) no logró poner a la Unión Soviética de rodillas. Los rusos, a quienes los nazis denominaban ‘Untermensh’ (‘infrahumanos’), combatían por su propia existencia. La resistencia fue feroz. A comienzos del otoño resultaba obvio que Alemania estaba involucrada en una guerra de desgaste contra un fuerte enemigo, en territorio hostil y con un frente muy amplio. La URSS evacuó sus plantas industriales y reagrupó sus Fuerzas Armadas. Luego llegó el invierno».

La primera derrota de importancia que infringieron al ejército nazi fue en la Batalla de Moscú, ciudad que por ser la capital de la Unión Soviética tenía un especial valor estratégico. En esa batalla los nazis perdieron más de medio millón de soldados, además de una elevada cantidad de material bélico; pero sobre todo, se derrumbó el mito de la invencibilidad que acarreaban hasta antes de ese suceso. Ello dio paso a la contraofensiva del Ejército Rojo.

Otra ciudad de alto valor estratégico y político que los nazis no pudieron tomar y en la que causaron gravísimos daños a su población e infraestructura fue Leningrado (hoy, San Petersburgo). La batalla de Leningrado inició el 10 de julio de 1941. Al no poder tomar la ciudad, los nazis la sitiaron. El sitio duró 900 días (desde el 8 de septiembre de 1941 hasta enero de 1944) y ha sido el más sangriento en la historia. De una población de poco más de 2.5 millones de habitantes (entre ellos, 400 mil niños), murieron, solamente por hambre, 641 803 personas. El sitio se rompió el 16 de enero de 1943.

Quizá una de las batallas más importantes, porque marcaron el principio del fin de la Alemania nazi, fue la Batalla de Stalingrado (hoy, Volgogrado). Prácticamente, se dio en dos etapas. La primera, de defensiva estratégica (del 17 de julio al 22 de noviembre de 1942); y la segunda, de ofensiva estratégica, que dio inicio el 19 de noviembre de 1942 y concluyó el 2 de febrero de 1943.

En esa batalla, además de enormes cantidades de material bélico, los nazis perdieron, entre muertos, heridos, prisioneros y desaparecidos, a 1.5 millones de soldados, cantidad equivalente a la cuarta parte de sus tropas en el frente soviético-alemán.

La victoria soviética en la Batalla de Stalingrado, con todo y el elevado número de víctimas ─un millón de civiles muertos y más de 859 mil bajas militares (otros cálculos arrojan cifras de un millón de soldados y dos millones de civiles soviéticos muertos)─ y la destrucción total de la ciudad, fue un importante punto de inflexión en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. Representó, tras las derrotas iniciales de la Operación Barbarroja, la pérdida de iniciativa de los alemanes en la guerra y con ello el pasó a la contraofensiva del Ejército Rojo contra las fuerzas del Eje, contraofensiva que se mantuvo hasta el final del conflicto, con la caída de Berlín.

La Gran Guerra Patria terminó el 9 de mayo de 1945, con la total rendición de Alemania, en Berlín, ante el mando militar soviético, razón por la cual la entonces Unión Soviética decidió conmemorar en esa fecha el Día de la Victoria. Hoy, lo celebran la Federación Rusa, países amigos y quienes reconocen el elevado valor e importancia de la resistencia y heroísmo del pueblo soviético en esta parte de la historia del mundo.

La participación de las mujeres soviéticas tuvo gran relevancia, no solamente en actividades militares sino en las productivas ─agrícolas e industriales─, en la reconstrucción y en las de sanidad, como médicas y enfermeras, entre otras actividades importantes.

Participación de los aliados

No obstante que Estados Unidos declaró la Guerra a Japón el 8 de diciembre de 1941, un día después del ataque a Pearl Harbor, y de que en respuesta Alemania e Italia, aliados de Japón, le declararan la Guerra a Estados Unidos, la participación

de los aliados en Europa se dio, en el inicio, como ayuda y préstamos con materiales de guerra y mercancías.

La entrada de Estados Unidos a la guerra, en Europa Occidental, se da en 1942 mediante un acuerdo entre la URSS, Gran Bretaña y Estados Unidos, para abrir un Segundo Frente. Ello se realiza en junio de 1944, con el desembarco de tropas de Estados Unidos e Inglaterra, en Normandía, lo que obligó a Alemania a movilizar más de medio millón de efectivos del frente contra los soviéticos; tal intervención, sin duda, contribuyó a acelerar el fin de la guerra.

Cabe apuntar que el Ejército Rojo estaba a la ofensiva desde febrero de 1943, tras la victoria en la Batalla de Stalingrado. Y avanzó hasta la caída de Berlín y el izamiento de la bandera soviética en el Reichstag. Del inicio de la guerra, el 22 de junio de 1941al 9 de mayo de 1945, se estima que murieron 27 millones de soviéticos, de los cuales alrededor de 9 millones fueron soldados; sin embargo, hay otras estimaciones que entre víctimas directas e indirectas calculan la cantidad de pérdidas humanas en 47 millones.

Desde el fin de la guerra hasta la actualidad, el imperialismo y sus aliados han insistido en tergiversar la historia para minimizar el valor y la importancia del aporte de la Unión Soviética en ese conflicto y adjudicarse completamente el mérito de la victoria sobre el nazismo.

Hoy, ante la crisis estructural y general que golpea a los países capitalistas y de manera especial a la potencia hegemónica, Estados Unidos, la falsificación de la historia se intensifica para que los pueblos acepten la visión imperialista del mundo y la realidad y, de esa manera, poder dominarlos con facilidad.

Afortunadamente, la realidad es terca y pone a cada quien en su lugar.


Nota:

Para mayor información acerca de este tema, se sugiere consultar la página de internet de EcuRed, de la que se obtuvieron buena parte de los datos para la elaboración de esta entrega.


* Miembro del Frente Regional Ciudadano en Defensa de la Soberanía, en Salamanca, Guanajuato.

Foto de portada: Vista de las celebraciones por el Día de la Victoria en Moscú, Rusia, este 9 de mayo de 2025. | Foto: El Kremlin.






Luis López




Entrada Anterior

Rusia celebra el Desfile del Día de la Victoria en la Plaza Roja de Moscú

Siguiente Entrada

Trump (y su gobierno) cada vez más autoritario y enemigo de la democracia y la humanidad





4 Comentarios

el 15/05/2025

551mrt

el 15/05/2025

jccycj

el 19/05/2025

2swqqj

el 25/05/2025

yk1ugb



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

Rusia celebra el Desfile del Día de la Victoria en la Plaza Roja de Moscú

SOMOSMASS99   TASS Moscú, Rusia / Viernes 9 de mayo de 2025   El desfile comenzó con una marcha...

09/05/2025