SOMOSMASS99
Iván Arellano Naranjo
Martes 10 de junio de 2025
“Hechas, pues, estas prevenciones, no quiso guardar más tiempo a poner en efecto su pensamiento, apretándole a ello la falta que él pensaba hacía falta su tardanza”.
– Don Quijote de la mancha.
Nada cambia. Nuevo conductor y las cosas siguen igual. Se da la certeza de cambio con continuidad. Todos sabían en la Universidad lo que venía en el 85, los artistas integrantes de la OSUG estaban al tanto y se mostró que estaban de acuerdo o entendían que no les correspondía intervenir, participar o emitir opinión. Todo bien. El maestro Mario Rodríguez Taboada, hijo del fundador y heredero de la experiencia artística-musical Guanajuatense, años atrás se encargaba de la orquesta en ensayos y conciertos. Tiempo antes, desde 1980 y poco a poco en suplencias durante períodos más largos, conforme el titular se fue desgastando. El cambio de director nadie lo notó, la administración seguía a cargo del director con una oficina en el edificio central de la Universidad dónde se contaba con una secretaria y el bibliotecario, que era también tramoyista.
El director fundador se retira al parecer satisfecho, deja la orquesta en su mejor momento artístico, en calidad y cantidad, de acuerdo a sus palabras. Recordamos que iniciaron con 41 artistas, y luego el nuevo director trabaja con uno o dos músicos más, si acaso. La sociedad musical guanajuatense ha tomado como uno de los suyos al maestro Mario Rodríguez Taboada, heredero de la dirección y de una tradición sólida de trabajo orquestal en el estado. La OSUG había pulido sus temporadas de conciertos, todo ya estaba establecido, contemplado, hasta los imprevistos. Sus labores estaban empatadas con el calendario académico de la Universidad. Para los músicos, el primer día de ensayos coincidía con el primer día de clases de los alumnos. Las temporadas se plantean con un calendario quincenal: la primera semana laboral inicia martes, con horario de diez de la mañana a una de la tarde; de la misma forma hasta el viernes, descanso sábado y domingo. La segunda semana se presentan los lunes de diez a una de la tarde; martes mismo horario. El mismo martes se da el primer concierto a partir de las ocho con treinta minutos en el Teatro Principal. Por lo que resta de la semana, ya no hay ensayos. Los conciertos siguen, de acuerdo a la tradición, los miércoles en el Auditorio Tres guerras en la ciudad de Celaya, a las ocho con treinta; en Irapuato se presentan también a las ocho y treinta, en el Templo de San Francisco. La ciudad de León recibe a la OSUG los viernes a las ocho treinta de noche, aunque no siempre. Cuando no hay concierto en León se descansa viernes, sábado, domingo y lunes, para reanudar el martes a las diez de la mañana en el Teatro Principal. Fue muy relevante para la orquesta seguir la tradición.
Mientras la leyenda urbana corre de mano en mano y de voz en voz, a partir de 1952 la administración habría apoyado la formación de una orquesta de baile que trabajaba los fines de semana, sobre todo en Irapuato y León. La costumbre rebasa el tiempo y se transmite: en 2022, Luis Flores Villagómez, director del Departamento de Música, hace exactamente lo mismo. Observa a los alumnos, invita a varios y forma una “Jazz Band” y también una orquesta de baile. Con estos grupos trabaja cualquier día de la semana. Para la OSUG, los fines de semana hubiera o no trabajo extra, seguían libres como una prestación que otorgaba la administración. Así, esa forma de organización quincenal dejaba espacio, se podía respirar tranquilamente, la joven organización puede atender invitaciones de los municipios, pueblos, comunidades que no mantienen una temporada anual de conciertos. Entonces, entre temporadas, la OSUG se presenta donde no tiene conciertos de manera regular. Van a la fiesta del santo de la comunidad, del pueblo o la fiesta del municipio. Irapuato, aparte, mantenía su invitación a la orquesta para la Expo Fresas, dónde llega en ocasiones a compartir créditos en los años ochenta con «Los Tigres del norte”, que eran invitados por la cantidad de $180 000.00. A los artistas de la institución universitaria les corresponden $10.00 de viáticos a cada uno. Todo tranquilo, todo bien. Tan bien, que hay tiempo en el calendario de trabajo para presentaciones en congresos universitarios, informes de gobierno, etcétera. Tiene un repertorio suficiente para los requerimientos, más de 50 compositores mexicanos, cerca de 150 compositores extranjeros, alrededor de 1000 obras, oberturas, poemas sinfónicos, sinfonías, óperas. A la política de puertas abiertas para solistas, directores y compositores se le da continuidad. La orquesta es una especie de laboratorio, los compositores pueden estrenar obras y arreglos. Los solistas pueden probar algún nuevo concierto, los directores tienen la oportunidad de hacer sus pininos y de palpar sus posibilidades. El maestro José Rodríguez Frausto, con orgullo, presenta a su hijo Mario Rodríguez Taboada como la culminación del esfuerzo formativo que mantuvo siempre, formando alrededor de 80 músicos de primer nivel. Sólo faltó decir que era el orgullo de su nepotismo, como lo hizo José López Portillo con su hijo José Ramón.
“Los padres hacen daño. Para eso sirven, para mostrar los alisos a lo largo del camino y la muerte en las equinas, la irreversibilidad del tiempo. Y para transmitir algo que sin embargo no poseen: lo arbitrario de su apellido”.
– Michel Schneider. Músicas Nocturnas.
Foto de portada (ilustrativa): Samuel Sianipar (@samthewam24) / Unsplash.
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