Breaking

Los “coletazos” de Miguel Márquez y la seguridad de Octavio Villasana      

Diálogo Estado / Raúl Muñiz Torres / Top News / 06/05/2015

SOMOSMASS99

 

PERSIGUIENDO SOMBRAS

Raúl Muñiz Torres

 

Luego de los eventos de violencia en Jalisco el pasado uno de mayo, mismos que alcanzaron León con al menos cuatro bloqueos viales; el gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez, declaró que los acontecimientos generados por el crimen organizado en el estado vecino, tuvieron eco en nuestra ciudad sólo en forma de “coletazos” y que “se han reforzado los límites con Jalisco para que en León se puede estar tranquilo”.

Ya el optimismo del alcalde interino de León, Octavio Villasana Delfín, se reforzó cuando dijo que el municipio “está protegido y en calma”.

Quisiéramos los guanajuatenses y en concreto los leoneses, pensar y saber que es así, que estamos realmente protegidos y que no perderemos la calma porque en efecto, la violencia jaliciense, es un mero refilón de algo que no nos podrá alcanzar nunca.

Sin embargo, una expresión de un funcionario del gabinete de seguridad del gobierno federal, compartida por el periodista Ciro Gómez Leyva en su columna del periódico El Universal, es muy reveladora y muy grave por si misma cuando señala a los gobiernos locales de no hacer la tarea debida en materia de seguridad:

“A veces las autoridades locales creen que porque no hay expresiones violentas, el estado está bien, cuando en realidad es que tanta quietud aparente es más bien motivo de control. A veces la autoridad estatal prefiere esa calma que entrar a fondo”.

La gran pregunta que debe responder el gobernador Márquez es si su gobierno realmente está entrando a fondo y enfrentando con toda fortaleza al crimen organizado en Guanajuato.

La expresión del funcionario citado por Gómez Leyva no es nueva, pero hace otra vez un llamado a los gobiernos estatales y municipales a trabajar plenamente por la seguridad de sus ciudadanos.

Sin embargo, parece no haber garantías tangibles de que así sea: el temor a hablar de delincuencia organizada en Guanajuato se parece más a un tabú, a una vergüenza de la casa que se tiene que esconder y más aún si los acontecimientos del pasado uno de mayo, ocurrieron en plenas campañas electorales.

La fuertes acciones delincuenciales en la entidad y en León son más que evidentes, por tanto, el discurso y la comprobación fehaciente de que el gobierno estatal y municipal realmente trabajan, tiene que empezar a ser percibido por una ciudadanía que empieza a sentir que las fotografías y las imágenes de la televisión que muestran dolor y sangre, ya nos ha alcanzado en la realidad cotidiana y que dichos actos están muy lejos de ser meros “coletazos”.

Ojalá el tiempo y sus oscuras circunstancias no nos sorprendan, de lo contrario, habrá que demandarle al gobierno el pago de una factura ciudadana que no deje que un mera declaración disfrace la incompetencia de una autoridad que no hizo la tarea.

 

[email protected]

 

 






Luis López




Entrada Anterior

Grass y Galeano al oído

Siguiente Entrada

Piden al presidente de Francia que retire invitación a Peña Nieto





0 Comentario


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

Grass y Galeano al oído

SOMOSMASS99   Carlos Yusti / alainet.org Martes 5 de mayo de 2015   Si Eduardo Galeano buscaba la síntesis,...

06/05/2015