Agustín Galo Samario y Gerardo M. García / SomosMass99
León, Gto. / Martes 1 de septiembre de 2015
“Hoy los niños y jóvenes necesitan educación de calidad para ser exitosos. Por ello, estamos comprometidos en poner en marcha la Reforma Educativa; la reforma más importante de todas. El camino para lograrlo es desafiante, pero en estos primeros tres años dimos pasos importantes: el Estado recuperó la rectoría de la educación, los maestros ya son seleccionados y promovidos con base en evaluaciones que reconocen su mérito. La mayoría participa con voluntad y entusiasmo. Los maestros son protagonistas de esta transformación. Hemos establecido también miles de escuelas de tiempo completo”.
Esas son las palabras con que el presidente se dirigió al país con motivo de su tercer informe de gobierno. Afirmaciones con las que no están de acuerdo los profesores ni expertos en educación. Voluntad y entusiasmo que no es fácil de encontrar en el magisterio. Al contrario, lo que se percibe es indignación, enojo, preocupación y mucho, mucho miedo.
La escena que sigue se da en una escuela de la ciudad de León cuando llegan los reporteros en un intento de entrevistar a los profesores y la amabilidad con que son recibidos cambia en el instante en que se les menciona la reforma educativa: “No, mejor vayan allá”, responde una maestra. – También queremos saber su opinión, si está de acuerdo. “No, antes vayan allá. Ahí está la supervisora, ella tiene mucho qué decir”. Al cruzar el patio y entrar por un estrecho pasillo a una escondida oficina, pasa lo mismo. La gentileza desaparece en cuanto se informa el motivo de la visita: “No tengo autorización de la secretaría para dar entrevistas. ¿Quién los dejó entrar hasta acá?”. – Maestra, sólo queremos saber su opinión. – “Ellos (en la Secretaría de Educación de Guanajuato) tienen un departamento de comunicación”, responde mientras se levanta de su escritorio y camina hacia nosotros obligándonos a salir. Pero al traspasar la puerta duda, no acaba de cerrarla cuando ya la vuelve a abrir. Sale al patio, camina hacia el frente, nos da la espalda, retrocede, y finalmente se retorna y dice: “Sí estamos de acuerdo con la reforma educativa, tenemos que mejorar y superarnos”. – Pero, ¿está de acuerdo con el contenido? – “No, no, ya no les diré nada”. – ¿Tiene miedo de dar su opinión, se lo han prohibido? – “No, no tengo miedo. Sí estamos de acuerdo. Lo único son las formas, son muchas presiones. Hasta aquí, con su permiso”.

- Las autoridades dicen que “la educación es gratuita, pero el estado no mantiene las escuelas”, expresa una maestra.
Que no mientan, que digan la verdad
Karla Zamora, directora de la escuela primaria 5 de Febrero, comenta que la reforma tiene dos vertientes, una educativa y otra laboral. “La que nos preocupa como trabajadores es la laboral, pero la educativa me parece necesaria para reorientar la ruta de la educación (…) Una crítica muy fuerte que hacemos a las reformas, y no solamente a esta sino a las anteriores como la de 2009, es justamente que la Secretaría de Educación (Pública) tome determinaciones de acuerdo a otros países. Por ejemplo, que en lugar de diagnosticar la educación de nuestro país y que en base a ese diagnóstico hagamos una propuesta, traigamos la propuesta de otro país con una realidad diferente”.
Se han modificado los libros, los programas, los planes. Pero la molestia de los maestros es, añade, que los programas de estudios no están relacionados con los libros de texto. “Para ser honestos, en este preciso momento el programa de tercer grado no corresponde al libro de tercer grado. Es como si yo le dijera, hágame una barda de tabique y le traigo unicel. Nosotros exigimos que los programas coincidan con los libros, que lleguen a tiempo, porque el año pasado llegaron en noviembre, habían pasado agosto, septiembre, octubre y en noviembre nos dicen: ‘básate en este libro para aplicar la reforma’. Eso es frustrante. Ahorita no ha llegado el libro de tercer grado, lo están corrigiendo, no lo tenemos y tenemos que basarnos en el del año pasado. Entonces esa es una realidad que no se analiza. ¿Preguntan que por qué los maestros están molestos? Pues porque me das materiales que no me sirven, porque no llegaron completos y no es justo que los niños no tengan libros”.
Entrevistada en un salón con paquetes de libros en el piso, Karla Zamora insiste: “A mí lo que me molesta de la reforma es esa incongruencia de que lleguen los materiales mal, a destiempo, y que nos metan en conflicto con eso de que las cuotas sí, las cuotas no, porque eso lastima la relación con los papás. Mejor que digan que sí necesitan de las cuotas porque yo gobierno federal no puedo mantener las escuelas. Pero que lo diga el secretario de Educación, porque si los padres no te dan para el jabón o no te dan para lo otro, la escuela no se mantiene. Lean el artículo tercero constitucional sobre la gratuidad y es una burla, no dicen si sí y no dicen si no. Yo siempre apuesto a la buena relación con los padres de familia, pero que no nos causen conflictos con los padres. Mejor que nos digan no puedo, y nosotros ya veremos qué hacemos, kermeses o a ver qué más”.
Pero además “es una ironía que los papás con muchos sacrificios compren esto o aquello y todo lo demás, y todo se facture al gobierno del estado como si ellos lo hubieran comprado. Qué bueno que haya fiscalización, pero por qué facturarlo al gobierno del estado, mejor facturarlo a la escuela. Pero eso es hasta pérdida del trabajo, yo creo que sí”.
En cuanto a lo laboral, la profesora considera la reforma no está dirigida a recortar plazas y, a la vez, que la evaluación que contempla la reforma es un referente pero no el único que se debería tomar en cuenta para determinar si alguien es idóneo o no. “Pero a mí me causa un poco de conflicto que de repente digan que los maestros no quieren evaluarse, cuando cada que hay concursos estamos ahí inscritos, estudiamos y nos preparamos (…) Sí tenemos muchas críticas. Una que tiene que ver con la evaluación y que también molesta es que no se nos capacita. Sí creo que los maestros ya estamos grandes y podemos agarrar un libro y prepararnos. Pero que tampoco me digan que el gobierno gasta millones en capacitación”.

- El maestro Luis Miguel Camacho Barroso considera que la Reforma Educativa es sobre todo una reforma laboral.
Camión destartalado
Manuel Gil Antón, doctor en ciencias con especialidad en teoría de las ciencias, fundador de la Sociedad para el Estudio de la Profesión Académica y asesor académico de la ANUIES, cuando se discutía la reforma educativa comparó al sistema educativo con un camión con hoyos en el techo, las llantas en mal estado, el parabrisas estrellado, los asientos rotos, el motor dañado que va en un camino de terracería lleno de baches, frente al que un grupo de personas decían que lo que se necesitaba era que el autobús corriera más rápido “porque el mundo no nos va a esperar”. Y que lo paradógico era “llamar reforma educativa a un proceso en el cual se dice que la solución es evaluar a los choferes. Perdón, (ese proceso) tendría que estar acompañado con un proyecto de mejora del autobús, en serio, y digamos reparar la carretera. Si no, apostar a que la única causa y la exclusiva solución del problema son los profesores y evaluarlos, conduce a una situación que no va modificar la calidad del sistema educativo. Lo que sí va a hacer es que el Estado, en este caso el gobierno, va a recuperar no la rectoría de la educación sino el control del magisterio”.
Para Abel Hernández Ulloa, doctor en Investigación Educativa y profesor-investigador del Departamento de Educación de la Universidad de Guanajuato, hay distintos factores que necesitan ser revisados y tratados a profundidad para construir en nuestro sistema educativo las condiciones necesarias para que los estudiantes accedan a una educación que les permita tener las habilidades, los conocimientos y la experiencia para vivir en un mundo globalizado.
“Partiendo de una situación central que el mismo Jean-Jacques Rousseau, que es uno de los pensadores centrales para la construcción del Estado-Nación como en el que hoy vivimos, que aspiran a tener democracia, un sistema justo y que permita a todos los ciudadanos tener más libertades, no sólo a los que tienen más posibilidades sino también a los que tienen menos, el ideal de un sistema educativo es que tú puedas tener la formación que te permita vivir de manera significativa: nada más leer de corrido. Después de pasar nueve años en la escuela, ¿no sería un ideal que puedas leer bien? ¿No sería el ideal que después de nueve años puedas entender ciertos problemas matemáticos elementales? El desarrollo congnoscitivo, el desarrollo de la inteligencia humana ocurre desde el nacimiento hasta los 15-16 años para llegar a las operaciones avanzadas, que es el tiempo en el que transcurre la educación básica. Entonces, ¿no valdría la pena que la educación básica te ayudara en tu desarrollo cognoscitivo? El problema es que no ocurre. Los niños pasan en la escuela y no tienen ese desarrollo cognoscitivo.
– ¿Ayudará a lograrlo la reforma educativa?
Hoy una de las autoridades sobre los sistemas educativos en la comparación, nos guste o no nos guste, es la OCDE, que ha hecho desde 1990 exámenes para ver qué tanto la educación pública les sirve a los países para hacer ciudadanos funcionales, ciudadanos que en el mundo puedan leer de corrido, que puedan leer y entender problemas matemáticos elementales, que les permitan leer y traducir una receta médica. Básico. Esos son los instrumentos de evaluación que la OCDE ha propuesto en distintas culturas y los ha hecho adhoc, traduciéndolos a cada lugar. Pero en los resultados de 2006, México inaugura lugares que no existían. Por ejemplo, en comprensión de lectura estamos por debajo de lo que se consideraba que era lo más bajo. ¿Por qué? Porque nuestros niños no pueden leer de corrido, porque no pueden distinguir entre lo que es fantasía y lo que es realidad. Nuestra educación es un fracaso.
Entonces, agrega, en la primera propuesta de la OCDE de 2007, hecha por unos ingleses, se dice que hay que cambiar el sistema educativo nacional en cuatro factores fundamentales. Uno, curricularmente: hay que tener una idea de dónde se quiere que estén los niños cuando tengan 15 años y para eso debes tener metas a los 9, 12 y 15 años, y empezar a los seis. Dos, sugiere un real y comprometido cambio moral que dirija toda la reforma. “Yo pensaba en ese momento que la que estaba en la Secretaría de Educación Pública (Josefina Vázquez Mota), era una persona que estaba ahí por ser amiga del presidente. Lo mismo que pasa hoy, o sea, la persona que acaban de nombrar está ahí por ser amigo del presidente, no porque tenga credenciales de construcción de conocimiento académico sobre la cuestión educativa. Entonces la educación sigue sin ser importante”. Tres, esa reforma implica cambios en los sistemas de evaluación, ciertamente, primero a los estudiantes para que efectivamente se evalúen cuestiones de su desarrollo y no memorísticas. Cuatro, cambios en la estructura de la organización, “desde la de los profesores (sindicato) y de la misma SEP, que requiere también ser evaluada”.
Abel Hernández recuerda que en 2011 la OCDE presentó una nueva propuesta elaborada por expertos de la Universidad de Harvard, en la que uno de los elementos centrales tiene que ver con la formación del magisterio junto con la de los funcionarios de la SEP. “La tristeza es que los políticos han leído poco o nada, o han leído parcialmente o de acuerdo a sus criterios o intereses las recomendaciones de la OCDE. Entonces, la decisión que se toma es quitar el poder que tiene el sindicato y para eso pues vamos a evaluar a los profesores.
“Ahí el trabajo de Manuel Gil es fundamental, cuando hace esta analogía de un camión destartalado, que tiene mal todo, que va cuesta arriba en una vía llena de baches, y dices que para salvar esta situación tenemos que evaluar al chofer. Me voy a encargar que el chofer le eche ganas, con corbatita y así vamos a sacar al camión de la barranca. No te preocupas por el motor, ni por los asientos donde van los alumnos rebotando, ni por la carretera que está muy averiada.
“La reforma se enfoca en el maestro y, además, la han transmitido mal. Porque lo que sugiere la propuesta de la OCDE es la formación docente, para que transformes a los profesores y les des la oportunidad de que crezcan, de que valoren su trabajo personal, de que los ayudes a avanzar”.
– ¿La reforma es punitiva?
Hay una mala lectura y una mala traducción de la propuesta original de la OCDE respecto de lo que quedó en la legislación y que va mucho en ese sentido (una reforma punitiva). El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) tiene académicos que están haciendo un trabajo heroico para recuperar el origen de la propuesta y que (la reforma) sea mucho más formativa, de construcción y de crecimiento de los profesores. El problema es que la legislación tiene más el sentido punitivo. El INEE trata, está luchando para que la evaluación sea formativa y no punitiva.
“Ahora bien, creo que la decisión viene de forma vertical. La legislación trata de imponerse de una forma totalitaria, autoritaria, en donde no hay una posibilidad de diálogo democrático. Creo que es factible que exista una posibilidad de intercambio, que es una propuesta de la misma OCDE, que debe darse mayor autonomía a las regiones para su propio proceso de desarrollo educativo, cosa que la legislación no contempla o que parece no contemplar. El problema es que tenemos unos políticos vendidos que tienen su propia agenda y que no les interesa en absoluto la educación del país, porque la educación del país debe ser una educación democrática donde exista esta posibilidad de intercambio, de este diálogo, la posibilidad de que cada sector y que cada estado tuviera su propia fuerza para la construcción de un sistema educativo nacional”.
Esclavos modernos
En una reunión de información celebrada en una escuela primaria de León, Martín Martínez, coordinador estatal en Guanajuato de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), comentó ante dos docenas de asistentes: “Apostamos a que modifiquen la reforma. Sabemos que tal vez sea imposible quitarla, pero sí se puede modificarla”. El ahora ex secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet no pudo aplicar la reforma, “por eso ahora mandan a un duro como Aurelio Nuño. ¡Aguas!”.
El profesor explicó los problemas de la reforma, como el tema del retiro voluntario “que no se sabe cómo se aplica. Se acepta el retiro hasta con millones, incluso. Pero, ¿y la pensión?Quieren modificar otra vez la Ley del ISSSTE, para desaparecer las pensiones, pues de hecho ya desaparecieron el Fondo de Pensiones”. “Ahora somos los esclavos modernos”. También les dijo que no se tiene información de lo que el gobierno federal ha hecho con los recursos de las cuotas que supuestamente “se llevó Elba Esther Gordillo. Su detención fue un teatro, está intocada, no le han quitado sus mansiones. Está en la cárcel por cuestiones políticas”.
Ya en entrevista, comentó que el panorama para el magisterio es incierto. Hay maestros que se lo piensan dos veces para sumarse a las protestas contra la reforma educativa, pero hay otros que no lo dudan “y se unen a las manifestaciones ‘aunque me corran’”. Ante este escenario, dice que el Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Guanajuato, adherido a la CNTE, confía en que “los maestros despertarán y harán consciencia de la situación tan delicada que estamos viviendo, no que se viene, que ya vivimos. Lo que hoy más está en riesgo es el empleo, pues la evaluación como está estipulada en la Ley del Servicio Profesional Docente te premia o te castiga; te premia con incentivos de más del 30 por ciento de tu salario, si eres sobresaliente. Y aparte te castiga con el despido si no apruebas las evaluaciones. Maestros que tienen 20 años, 15 años, por una evaluación punitiva, que no es formativa, queda en riesgo su empleo. Ese es el esquema.
“También nos enfrentamos a una campaña mediática, a una campaña en la que los empresarios están agrupados en Mexicanos Primero. Ahí están los dueños de la economía de este país. Ahí están los Azcárraga Jean, los de Televisa, los dueños de TV Azteca, de Banorte, de Femsa. O sea, los dueños del dinero de este país se agrupan en Mexicanos Primero como una patalla ciudadana para decir que están a favor de la educación. Ahí está Claudio X. González, presidente de Mexicanos Primero, que se han convertido en los paladines de la educación pública cuando ellos no mandan a sus hijos a las escuelas públicas, pero sí sus planteamientos están recogidos ya en la ley y se les concede, en términos de ley, que puedan hacer negocios en las escuelas. Así lo dice el ínciso D del Artículo 73 constitucional modificado.
“Eso en Guanajuato se traduce en… ¿quiénes son los meros ricachones de León? ¿Quiénes son los que tienen intereses en la educación? Sobre todo los constructores, las empresas constructoras. En una escuela no se hace una obra de escuela por parte de los padres de familia, un aula, un patio, un techo no lo pueden hacer los padres de familia, tiene que ser a través de empresas constructoras, que curiosamente son los amigos del gobernador en turno porque son los que financian las campañas y, en correspondencia, están las escuelas con obras mal hechas, costos elevados, porque hay que dar el moche que ahora es del 20 por ciento.
Respecto de los políticos guanajuatenses, dice que “en los medios apareció (Luis Alberto) Villarreal, diputado federal panista. Lo que pasa es que ellos están en el negocio, están muy entrelazados con la gente del poder, del dinero, y en consecuencia el resultado es eso, favor con favor se paga. El esquema es muy cañón, es muy perverso, porque están viendo solamente el negocio. La ley establece que efectivamente puedan hacerse convenios para que puedan meter suministros a las escuelas. ¿A través de quién? Del OXXO, Sabritas, Bimbo, Coca, Pepsi. Ellos tienen la facultad legal de hacer convenios para meter alimentos a las escuelas”.
“Señala a Juan Carlos Romero Hicks, senador del PAN, como uno de “los principales operadores que llevaron la reforma a estos niveles. Se dice que fueron Aurelio Nuño y otros. Sí, pero fueron las cúpulas de los partidos. Romero Hicks por el PAN, Miguel Alonso Raya por el PRD, ellos fueron los que operaron en cortito la redacción de los borradores de la reforma. Obviamente la reforma estaba ya redactada desde Los Pinos, pero ellos fueron los que le pusieron las comas y los acentos. Por eso se fueron al centro Banamex, por la toma del Congreso, pero lo único que hicieron fue validarla con el voto, con la mano levantada porque el diseño ya estaba hecho. A pesar de que, y yo fui parte de la comisión de la CNTE que estuvo dialogando con ellos, les demostramos contundentemente con argumentos que la reforma era laboral y administrativa, no educativa.
Cuenta que los maestros en Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Chiapas se han arraigado en sus comunidades, son líderes sociales. “Por ejemplo, la CNTE le han arrebatado al gobierno federal programas de alimentación para las comunidades, proyectos productivos a través de las escuelas integrales en un esquema maestro, alumno y padre de familia. En Michoacán y Oaxaca lleva a cabo un programa educativo alterno, ahí no hacen los talleres que hacemos aquí en Guanajuato. Ellos tienen sus propios talleres de educación popular, tienen sus libros de texto y no los de la SEP. Es decir, tienen un proyecto alternativo de educación. Claro, el gobierno trata de bloquear los programas que benefician a la población y no a los empresarios”.
El profesor da algunos ejemplos de la reforma que más dañan al magisterio: Uno, se acaba la estabilidad laboral. Dos, nos quieren sacar del régimen que marca el 123 constitucional, del apartado b. Nos hacen una ley a modo, un régimen especial que va contra la constitución. Tres, cambian el modelo educativo. Ahora es un modelo de competencias, el modelo escuela-empresa y no escuela-comunidad. Cuatro, se trastoca el modelo tradicional de educación, sin importar que el niño aprenda o no aprenda. Se establece la escolaridad de 12 años, hasta la prepa y no más. No hay oportunidades para que el alumno pueda seguir estudiando una carrera universitaria en una institución pública. Hicieron obligatoria la prepa, el nivel medio superior y crearon los bachillerato tecnológico, porque eso garantiza un modelo de instrucción, no de formación, a través del modelo de competencias para que el alumno pueda ser operario, pueda manejar la tecnología, pero que no piense, que sea una máquina.
“Eso significa que a la empresa se le pueda suministrar la mano de obra calificada pero barata. Así de fácil. Pero nosotros seguiremos luchando, nos aplicarán la reforma a punta de bayoneta si así lo quiere el gobierno, pero estaremos bajo protesta. ¿Y eso qué significa? Pues el fracaso de la reforma, porque si no se hace con gusto, si los maestros no se apropian de la reforma, si no es una reforma que nazca de los maestros, que surja de la realidad del campo y de las ciudades, está condenada al fracaso. Ese es el mayor error de Peña Nieto, que nos están aplicando la reforma a la de producto de gallina”.
– ¿Por qué tienen miedo los maestros aquí en Guanajuato?
Los maestros tienen miedo por muchas razones. Primero porque tienen una condición de cierto confort, su quincena, tengo mi sueldo seguro. El temor es a eso, a lo desconocido, a la incertidumbre que genera el gobierno. Y lo hacen con toda la intención. ‘Ya madreamos a Oaxaca, pues qué no podemos hacer con Guanajuato, Querétaro o Aguascalientes’, dicen. Ese temor, ese enojo, se expresa murmurando, enojándose en el salón, maldiciendo en las escuelas. Pero no se traduce en protesta, en una acción política. Se queda ahí, en renegar, pinche gobierno, ya nos jodieron, me van a correr, etcétera. Pero puede detonar una insurrección magisterial a nivel nacional, y Guanajuato no escapa de eso.
“En Guanajuato, en julio, marchamos ocho mil maestros. ¿Cuántos profesores hay en el estado? 55 mil. Ese es un indicador. Quiere decir que hay ocho mil maestros valientes, indómitos, atrevidos, que al menos se atreven a protestar por ese día. ¿Y los otros 47 mil dónde están?”
– ¿Tiene algo que ver el sindicato?
Claro, tiene que ver con el control que tiene el sindicato charro, las canonjías, las amenazas. Aquí en León es muy característico, si vas te estoy vigilando. Lo hacen los supervisores, los regionales. Mandan documentos pidiendo que les reporten cuántos fueron a las manifestaciones, monitorean las escuelas. Esas son amenazas, son intimidaciones, es atentar contra el derecho de los trabajadores. Lo hacemos fuera del horario de clases y aún así están hostigando. Entonces el Estado y todas sus raificaciones hacen todo lo posible para que el maestro no proteste, se quede calladito y que acepte como los borregos ir al matadero de manera tranquila. Incluso, dice el clero, así debe ser porque así lo dispuso Dios. Sí señor, los jerarcas de la Iglesia católica están metidos en esto porque en la medida que un niño que aprenda que la ciencia es más que un dios dibujado entonces tendremos gentes pensantes, ciudadanos libres de pensamiento y de acción.
Algunos de los maestros asistentes a esa reunión comentan que para imponer la reforma el gobierno ha decidido militarizar el país. “Por eso en Oaxaca no se suspendió el ciclo escolar. Pero el movimiento no se detiene. Nosotros decimos que cumplimos con una labor histórica, la lucha es larga, difícil, así fue en la independencia y así fue en la revolución”, dice el maestro Miguel.
Temor al sistema
Para Luis Miguel Camacho Barroso la reforma no va a resolver los problemas de educación del país. “No está encaminada a la calidad educativa sino que es una reforma laboral. Realmente las actividades que nos plantea el gobierno no son en favor del aprendizaje de los niños, prueba de ello es que cuando les preguntas a las personas del INEE, que es Sylvia Schmelkes, qué es calidad educativa, no te lo saben definir. Te dicen que es un proceso muy difícil de definir.
“Yo siento que lo que quisieron es echarle la culpa al maestro. Sabes qué, la calidad de la educación está fallando. ¿Quiénes son los culpables? Los maestros. Por qué no empezar por darte instituciones que estén acordes a las necesidades de los niños, aulas en buen estado. Que también primero preparen a los maestros y entonces sí que te hagan la evaluación, y a lo mejor no te doy tres oportunidades sino solamente una y si no la haces pues vete. Pero aquí todo viene al contrario, primero te evalúo, luego te invito a que te prepares y luego te hago otra evaluación”.
– ¿La evaluación es la misma para maestros rurales y maestros de las ciudades?
Hasta donde tenemos entendido, sí. Lo único que cambia es si eres docente, directivo o eres supervisor.
– ¿Cree que la reforma tiene como propósito mejorar la calidad de la educación o es la antesala de la privatización?
Es para privatizar la escuela. La otra es que te dicen que no puedes pedirle a los niños para los exámenes, para servicios, para materiales, para infraestructura, que no puedes pedir cuotas, pero no te dan el dinero. Yo siento que la intención es privatizar las escuelas o que alguien más se haga cargo de ella, pero no el gobierno. O sea, sí te repiten que la educación es laica, gratuita y obligatoria, pero en realidad no se da así porque el gobierno no la costea. Yo creo que sí va encaminado a eso.

- El maestro Miguel Ángel Miramontes comenta que es necesario que los maestros “conozcan y se informen de las trampas del servicio profesional docente”.
– ¿Crees que con esta reforma se dará el despido de maestros?
Sí, mis compañeros y yo sentimos que va encaminada a eso. Prueba de ello es que tenemos una desbandada de maestros que se jubilan. Muchos dicen que se están jubilando por temor al examen, pero no es eso, realmente es el temor al sistema. Tú presentas examen, te dicen que reprobaste y si les pides revisión, pero solamente te dicen que estuviste mal en esto o en aquello, no te lo demuestran. Sentimos que ellos deciden quién pasa, quién no, quién se queda y quién se va.
“No veo que sea un proceso transparente. Esto no es claro. Eso es lo que nos está pegando más a los maestros, no es miedo al examen porque siempre hemos sido evaluados. Yo obtuve mi plaza por examen de oposición, pero ahora ya no te dan plaza sino un contrato de tres años en los que van a ser evaluados. Yo creo que esto viene con bastantes fines políticos, con la intención desde arriba de, creo yo, desintegrar a todo el magisterio. Necesitamos hacer que esto cambie, porque esto no es una reforma educativa, es una reforma laboral con la que nos perjudican. Dicen que no pisotean nuestros derechos, pero claro que nos están pisoteando”.
En el mismo sentido se expresa Miguel Ángel Miramontes Macías, que tiene más de 30 años de servicio docente. Se dice convencido de que la reforma viola sus derechos como trabajadores de la educación. Para empezar, “nos quieren quitar del apartado b del artículo 123 constitucional. Vemos que los exámenes son tramposos, y lo vemos con los compañeros que presentaron para ascender. También hay una inconsistencia con el artículo 123, que dice que el patrón es el responsable de capacitarte (…) y nosotros vemos que esta reforma es laboral, no formativa. Vemos con tristeza que nuestro legislativo, tanto federal como de los estados, ni siquiera conocieron el contenido de esta reforma que trae graves violaciones a los derechos de los niños, de los padres de familia y de los profesores, y que además tiene como fin el propósito privatizar la educación”. “Entonces, eso de que la reforma es para elevar al calidad de la educación es pura falsedad”.

- En el ciclo escolar anterior muchos niños no recibieron a tiempo sus libros debido a que no llegaron en las fechas estipuladas.

- Hay inquietud en el magisterio por la reforma educativa.

- La directora de la primaria 5 de Febrero, Karla Zamora opina sobre la Reforma Educativa.
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