Martha Camacho y Agustín Galo / SomosMass99
León, Gto. / Miércoles 2 de septiembre
“Dime lo que está pasando
que me pierdo;
dime lo que está ocurriendo
que no encuentro nada.
No puedo cambiar
quisiera alejarme de aquí
quisiera darte vida
quisiera darte alas”.
Súi: Pasos de Gigante
El White Rabbit fue el lugar del encuentro de tres propuestas musicales: Súi, AndreaLp y JC Taylor. Los une el Folk Alternativo, el Folk Rock, el Pop, el Rock a secas, pero sobre todo la pasión por la música.
Súi (súi j’sui, fiesta, danza, en mazateco) es Anel (guitarra acústica y voz), Juan Salvador (batería y percusiones) y Gambito (guitarra eléctrica). Llevan juntos siete años y se nota en la interpretación. Aunque a la tocada leonesa no acudió Gambito, el eventual dúo nos hizo disfrutar de buena música. Una peculiaridad de esta banda es que cada uno de los miembros compone la música para el instrumento que toca.

- Anel, la voz.
¿Pasos de gigante? Cuenta Anel que la letra es de ella: “La hice al terminar una relación y es el proceso de decirle que ya no quieres estar ahí”. Anel es quien escribe las canciones que interpretan. ¿De dónde sacas las historias? Cuando sus compañeros quieren que escriba para ellos le cuentan sus historias y ella las hace canciones. Luego las canta, el círculo perfecto.
Y ya en el camino de conocer los resortes que disparan sus canciones, sabemos que a Súi le gusta la onda de la ecología, aunque Anel confiesa que no son militantes de ello.
Creen en la autenticidad, en la aceptación de que la otra persona es distinta a ti.

- Juan Salvador, la entrega.
Anel estudió cine, a los 23 años empezó a estudiar canto, hoy ya tiene 30 y sabe que esto es lo suyo.
Es nuestra meta, pero no es nuestra obsesión, coinciden Anel y Juan Salvador al hablar de su futuro y de seguir tocando. Saben que “triunfar” es muy difícil. Sólo un artista al año trasciende en México, revelan. Sus sueños llegan hasta las tocadas en los festivales del mundo, el de Jazz de Montreal, ¿por qué no?
La suerte, responden a la pregunta de qué se necesita para triunfar. Los de Súi se definen como profesionales, entre nosotros hay dedicación, no dejamos nada al azar.
Por lo pronto ya tienen tres discos en su haber, el último Galaxia. Una apuesta, igual que los otras, por el circuito discográfico independiente y las distribuidoras digitales. “Porque nos decidimos por la independencia”, dice Juan Salvador.
De Kundera con amor
Con canciones que hablan de caricias fantasmas, de inexistentes suspiros gritando, AndreaLp saltó al escenario del White Rabbit. Le acompaña Wally en las percusiones.
Andrea es estudiante de la escuela de Música del Rock a la Palabra de la Ciudad de México, Wally es ingeniera de sonido.

- Wally y Andrea, la complicidad.
Y si estás en la búsqueda del camino no puedes tocar algo tan puro, confiesa la joven. Hemos transitado por el folk, el rock acústico, el pop.
La vida está en otra parte es el título de su primer disco y de una de las canciones del cd. Milán Kundera, el escritor checo de la ironía y el desengaño es uno de sus leitmotivs. La segunda producción musical ya está en proceso.

- Andrea, contar historias es lo suyo.
Wally estudió guitarra, pero cuando tuvo una batería en sus manos supo que ese era su instrumento. ¿Y la música? La música es pasión, dice con una serena sonrisa.
Coinciden en que todo el mundo les ha dicho que la música es imposible, que de eso no se puede vivir. Y aquí están, desde hace dos años empeñadas en hacer música en AndreaLp, y en una gira de verano en la que ya han recorrido Querétaro, Cuernavaca y ahora León; pronto estarán en Aguascalientes, Toluca y Tepoztlán.

- AndreaLP, dos años de camino.
A propósito de Doris Lessing, la escritora iraní adoptada por el Reino Unido, una pregunta ronda en el ambiente: ¿oigan y son feministas? No tanto así, pero buscamos un equilibrio y sí la equidad, asegura Andrea para quien la música es una vía para explicar su relación con el entorno.
Wally escucha atenta y completa: lo que queremos es reflejar sinceridad.
La imaginación al escenario
El que abrió la noche del sábado fue JC Taylor, un joven de 20 años. Se dio gusto con la guitarra. El folk rock es su fuerte, también es alumno de la escuela de Música del Rock a la Palabra de la Ciudad de México, platica que ahora lee el Guardián entre el Centeno, la célebre obra de JD Salinger.

- JC Taylor, animal solitario.
“Alguien grita el cielo no tiene calor”, canta. Y explota: “Las noches son eternas, ya no sé quién soy”. Reverberaciones reveladoras en sus rolas Despertar, Venderme en ti y Play the Game, con la que cierra su presentación en este lugar repleto de bebedores donde nadie hace caso, pero en el que a veces aparece por ahí alguien que sorprende con su mirada fija y el oído atento a las letras compuestas por quien se explica a sí mismo de esta forma: “Soy un animal solitario, siempre solo”.
Soledad definida en argumentos que se perderán en la gran urbe: ¿Formar un grupo? Es difícil juntar una banda, sobre todo por los traslados en el DF. Actuar en solitario le permite, también, hacer canciones para enfrentar sus demonios. Porque mientras más veas dentro de ti, más cosas puedes hacer, explica. Y porque la música que sólo habla de música, es música mala. Porque la música es un discurso, jamás un lenguaje, como dice el director de orquesta Sergiu Celibidache. Si yo digo silla, la gente verá una silla. Pero si toco un conjunto de notas y sus armonías, los demás verán lo que sus sentimientos e imaginación manden.
De este modo pasa de la palabra al rock, del rock a la palabra, y de ahí al folk rock.

- La música por herencia.
Canciones hechas desde una imaginación metamorfosiana cultivada desde niño, cuando su hermano le enseñó su primera pisada y supo que era feliz con la guitarra.
Los acordes se diluyen, es tiempo de irse. Terminó la noche musical en White Rabbit, afuera los demonios acechan. La vida está en otra parte.
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