Agustín Galo Samario / SomosMass99
México, D.F. / Martes 22 de septiembre de 2015
Iguala y los municipios cercanos de Guerrero, donde el crimen organizado y policías municipales desaparecieron a los 43 normalistas de Ayotzinapa sin que el Ejército ni las corporaciones policíacas estatal y federal intervinieran, son territorios en los que no hay gobernabilidad y quienes mandan no son las autoridades instituidas o las autoridades electas, sino la delincuencia, el poder de facto, que el poder de facto es la delincuencia organizada.
Con ese énfasis el periodista José Reveles afirma que ahora quien paga las nóminas de las policías de esas demarcaciones es esa delincuencia organizada, cuyo poder tiene brazos tan largos que atraviesan el país y llegan hasta Chicago, Estados Unidos. Por la información que ha llegado a su poder y las conclusiones dadas a conocer por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independiente (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ahora se sabe, por la investigación del caso de los jóvenes desaparecidos, “que hay una conexión (para el tráfico de drogas) Chicago-Iguala”.
Explica que Iguala y los municipios aledaños, casi 40, son los principales productores de amapola de América, «que es el 60 por ciento de la que se produce en México, que a su vez es el 90 por ciento de la que se consume en Estados Unidos y que a su vez nos coloca en el segundo país a nivel mundial en producción de opio y heroína, sólo después de Afganistán”.
El tema le lleva al quinto autobús que tomaron los estudiantes de Ayotzinapa y que no fue considerado inicialmente en la investigación de la Procuraduría General de la República (PGR). “Mira, ese autobús siempre existió. Lo que dicen los expertos es que la autoridad lo ocultó, que la PGR ni siquiera lo incluyó en su informe, que es el único autobús de los seis que no fue atacado: dos Estrella de Oro, dos Costa Line, este Estrella Roja y el de los Avispones, que es de la empresa Castor Tours.
«Bueno, no fue atacado y los muchachos quedaron incólumes porque fueron bajados y se subieron a los cerros. No ocurrió lo mismo con los que circulaban en el periférico sur porque dos se fueron por fuera de la ciudad, ahí fueron 13 o 14 los muchachos que fueron bajados y ahora son de los desaparecidos, igual que los del tercer autobús que iba por el centro de la ciudad.
«¿Qué dicen los expertos? Que ese autobús pudo ir cargado con droga. Yo lo que digo es que (lo pudieron estar) cualquiera de los tres que tomaron. Porque, finalmente, cómo haces el trasiego de toneladas de goma de opio desde un sitio como Iguala, que es el centro de concentración de abasto y de distribución a través de distintos vehículos, tráilers, tortons, estaquitas, taxis, lo que sea, y parte muy importante va en autobuses de pasajeros”.

Autobuses, el disfraz
Cuenta entonces con más detalle que en Illinois, en Chicago y Oklahoma, en Estados Unidos, la DEA abrió una investigación que permitió la captura de ocho mexicanos que “crearon dos empresas de autobuses fantasmas, una llamada Volcano y otra Monarcas, para disfrazar los envíos de droga en clavos, que clavos se les llama a los compartimientos secretos de los autobuses para que lleguen a los Estados Unidos. Bien, ahora se dice que son una célula de Los Guerreros Unidos en Chicago y lo que están descubriendo es que los mexicanos son tan inteligentes que vieron que la marihuana está bajando de precio mientras está subiendo el consumo y el precio de la heroína en los Estados Unidos, de suerte que se enfocaron a esa producción. Es decir, antes de que nosotros nos enteremos ellos ya están ahí, con la heroína. También se dedican a la cocaína y a las metanfetaminas, pero lo esencial es la heroína. Entonces, la clave de la desaparición de los muchachos podría ser eso, la heroína”.
Como referencia, José Reveles recuerda que la aprehensión de Héctor Beltrán Leyva en octubre de 2014 en San Miguel de Allende, Guanajuato, se dio porque el capo ya había perdido mucho poder. Él “ya no era muy importante, su grupo estaba muy disperso, se había subdividido, pulverizado en grupos delincuenciales donde Los Guerreros Unidos no son los únicos. Te puedo decir de memoria 20: Los Rojos, Los Ardillos, La Barredora, el Cártel Independiente de Acapulco, el Cártel de los Guerreros del Sur, que están en Guerrero, Morelos y parte de Michoacán.
«En ese contexto cayeron los muchachos. Entraron en un terreno donde es peligrosísimo hasta circular porque estaba dominado por la delincuencia, que no sólo dominaba Iguala y sus alrededores sino que tomó el poder por las urnas (…) Es el caso de los Abarca, con María de los Ángeles Pineda y José Luis Abarca, y no porque familia y ADN sea destino, pero hay pruebas de que ellos actuaron en varias ocasiones favoreciendo a la delincuencia organizada. Entonces ya estaban posicionados Los Guerreros Unidos en Iguala, habían sacado a Los Rojos, y es fácil deducir que los muchachos son atacados cuando van saliendo de Iguala a las 10 de la noche, tres horas después de que habían sido detectados con el C-4 desde que salieron de Chilpancingo, donde no pudieron tomar autobuses. ¿Por qué los atacan tres horas después? Porque ya se iban y se iban con un camión eventualmente preñado de heroína. Esa es la hipótesis, que a mí me parece muy lógica. No hay una explicación razonable, porque en esto no hay razón, pero es una explicación con ciertos elementos de deducción. Los atacaron de manera tan atroz, criminal, conté más de 300 balazos en los autobuses, tengo los peritajes, más taxis, camionetas. Eso sólo tendría la explicación de que sin saberlo se habían atravesado en el negocio y (a los narcotraficantes) los iban a hacer perder millones de dólares”.
– Ahí estuvieron delincuentes, policías municipales, estatales, federales y el Ejército. ¿Todos para cuidar el negocio de la droga?
Sí, particularmente los operadores. Se cuidó el Ejército de no exhibirse tanto, aunque no pueden taparlo del todo. Pero fueron principalmente policías municipales y Guerreros Unidos. De los policías municipales, un grupo que se autodenomina Los Bélicos, que tiene entrenamiento especial, son como Los Gafes. Les pidieron auxilio a los de Cocula y de hecho iban a entrar al quite los de Hitzuco, pero ya no hubo necesidad porque las cosas se dieron de tal manera que a la media noche, cuando atacaron a Los Avispones, se dieron cuenta que se equivocaron de autobús. Se equivocaron de autobús pero tiene 91 balazos, digo para tener una idea de lo que fue esto.
– Está definiendo a la narcopolítica en general? ¿Ya es tal la infiltración que se debe llamarlo narcopolítica?
Yo prefiero llamarlo como Edgardo Buscaglia, vacíos de poder. Es decir, son territorios donde no hay gobernabilidad y son territorios donde quien manda no son las autoridades instituidas o las autoridades electas en las urnas, sino la delincuencia, el poder de facto, que el poder de facto es la delincuencia organizada.
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