SOMOSMASS99
Adan Morgan
Chiapas, México / Jueves 15 de octubre de 2015
Soy indígena zapoteca del istmo, nací en un pueblito de pescadores a las orillas del “mar muerto”que se llama Bernal Díaz del Castillo, Municipio de San Pedro Tapanatepec, Oaxaca. Hijo de madre zapoteca de Unión Hidalgo, Oaxaca y de padre zapoteco de Juchitán, Oaxaca. Hice estudios de pedagogía y la maestría en educación en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas. Actualmente realizo estudios de Doctorado en Estudios Regionales en la misma universidad. Me desempeño como asesor académico en distintos posgrados en la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 071.
Soy y sigo siendo de esa generación que gesta y cree profundamente que las alternativas, esas nuevas formas de hacer las cosas, de hacer mundos posibles, las hacemos nosotros, “Nosotros en primera persona”, quienes vivimos a tiempo y destiempo la injusticia, la discriminación y la desigualdad, somos sujetos históricos.
Soy y sigo siendo de esa generación en la que la responsabilidad, el cuidado, el acogimiento y el compromiso con los otros, son nuestras versiones humanas, las hacemos propias, perdemos la calma, no podemos quedarnos quietos!. De ahí la necesidad de fundar el Colectivo: “43 x 43 Manifiesto político educativo. De historias vivas y vividas por los profesores de México”, un espacio de denuncia sobre las problemáticas de la educación en nuestro país, pero también un espacio de inter-aprendizaje y autoformación en comunidades de prácticas.
LUNA MIA
¿Acaso te has puesto anémica, luna mía?
No enferme, luna mía.
Olvida la indiferencia de los amantes egoístas,
esos que se arroparon desde hace horas con sus sábanas de seda
y se han cubierto de caricias efímeras.
La carne les revienta por encima de las venas
y el calor que escapa de sus cuerpos desnudos
sólo es comparable con el infierno.
No enferme, luna mía.
Deja que la miel o la hiel brote
entre las piernas de los amantes ingratos,
que el sudor los ahogue hasta saciarse
o desencantarse.

Deja que tu manto de plata cristalice sus corazones
y que la noche,
esa noche escurra sus ansias.
La vida es corta
o amarse en estos días
es una fantasía.
No enfermes, luna mía.
Recuerda que este instante es lo único que queda,
las palabras que animan
y una eternidad por adorarte.
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