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©Gaudencio Rodríguez Juárez
Jueves 19 de mayo de 2016
La psicoanalista comprometida con los niños y niñas, Françoise Dolto, alentaba en todo momento a los padres adoptivos a confiar en la fuerza que su hijo tiene para soportar toda verdad, por ejemplo, la de su origen. Al respecto sugería explicarle al niño, que él nació del amor de un hombre y de una mujer que son sus “padres de nacimiento” y que éstos no tuvieron la posibilidad de criarle, por razones sin duda válidas. Lo cual lejos de suponer un castigo para el niño, sería una noticia que le aportaría dinamismo, al permitirle situarse claramente en su origen. Además, hablar de ello desde el mismo día de la adopción, evita tener que recurrir más tarde a una “revelación”.
Y no olvidemos que una “revelación” temprana —durante la infancia— en general no representa ningún problema para el niño. En cambio, una “revelación” en la adolescencia o después, suele traer más complicaciones, pues la información llega un tanto tarde, después de muchos años de ir construyendo una historia personal con base información incompleta.
Volviendo a las palabras de Dolto, es verdad que existen casos donde los progenitores no concibieron al niño como resultado del amor —por ejemplo, en los casos de violación—; estos son casos que encierran una complejidad mayor en cuanto al relato que el hijo adoptivo irá construyendo a través de la vida.
El relato general será el mismo: unos progenitores que pudieron dar la vida al niño pero no conservarlo para acompañarlo durante su existencia (por las razones que sean), unos padres —los adoptivos— que no pudieron dar vida a un hijo biológico pero que sí pudieron mantener en la vida a uno nacido de aquellos progenitores, dos acontecimientos combinados para el nacimiento de una familia a través de la adopción. Los detalles de cada caso serán originales.
En la actualidad la mayoría de los adoptantes saben de la importancia —y del derecho del niño— a saber acerca de su origen. Sin embargo, para algunos resulta difícil, llegado el momento, abordar el tema. El temor a lastimar a su hijo, el miedo a que este los pueda rechazar, el temor que desee salir a reencontrarse con sus bio-padres, son el tipo de variables que generan el titubeo.
Es decir, existen situaciones donde el temor es un asunto de los padres adoptivos más que del hijo. Este sabe de siempre su condición de adoptado —aun quien lo fue desde el nacimiento—, pues la información la llevan en su memoria implícita, sensorial, esa que conserva los recuerdos de todo lo vivido (olores, texturas, tonos de voz de la progenitora), lo único que necesita es que a través de la vida se le vaya explicando cómo fue el proceso y la evolución de la adopción.
Después de haber publicado en f/Gaudencio Rodriguez J las palabras de Dolto, una mamá adoptiva me compartió este lindo relato:
“Ayer, precisamente horas después de leer tu comentario donde dices que siempre hay que decir la verdad, y sobre todo que el hijo fue engendrado con amor pero que por alguna razón muy válida no pudieron cuidar de él, me dijo mi hija con toda espontaneidad: ‘Mami, verdad que yo tengo cuatro papas’. Y gracias a este comentario que hiciste pude sentarme con ella y decirle: ‘Sí mi niña, y cuando estabas en su pancita te quisieron mucho, pero por alguna razón no te pudieron cuidar y estar contigo como nosotros lo hacemos ahora. Nosotros te amamos y estamos contigo para apoyarte…’ Entonces ella preguntó: ‘¿Y cuál fue la razón mami?’ Le conteste con el cuento de los conejitos Cuqui y Miguel: ‘Porque ella estaba sola, no tenía dinero, sólo ella lo sabe princesa pero…’. En ese momento Pedrito, su hermano, nuestro hijo biológico que había estado escuchando el relato, interrumpió para decir: ‘pero que padre que fue así, porque ahora estás con nosotros y estamos muy contentos contigo’. Y se fueron a jugar”.
“Decirle la verdad” al hijo adoptivo no consiste en un buen día darle datos sueltos sobre su pasado, solamente, sino sobre todo, acompañarlo durante su proceso de vida en la construcción de un relato propio que fortalezca su identidad.
Te invitamos a reflexionar sobre el tema en la conferencia-taller “Adopción: ¿cómo, cuándo y de qué manera hablar del origen?”, facilitado por Gaudencio Rodríguez y Mónica Castañeda el 3 de junio, de 16:00 a 20:00 horas en León, Guanajuato. Informes en el (477) 7176260.
* Psicólogo / [email protected]
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