Breaking

“Cassius Clay es un nombre de esclavo”

Diálogo Estado / Raúl Muñiz Torres / Top News / 08/06/2016

SOMOSMASS99

 

PERSIGUIENDO SOMBRAS

Raúl Muñiz Torres

 

Para mi abuela Luz, In memoriam,

aficionada total al box

 

El filósofo francés, Michel Foucault, establecía que el poder “no es forzar, es lograr que la gente se comporte de una manera determinada que permita un sistema de creencias o cosmovisión” y a partir de esa característica, decía el autor de Vigilar y castigar, “se construye una imagen determinada del mundo que una cultura tiene y a partir de esa imagen, crea su naturaleza y la forma de percibir dicho mundo”.

El ser humano, decía también Foucault, vive atravesado por relaciones de poder y es prácticamente imposible sustraerse a él. Dicho ejercicio no sólo lo establece el Estado a través de su gobierno, se encuentra en todos lados. Hoy, por ejemplo, las demandas del mercado, las demandas del consumo, dominan sin forzar a una humanidad ávida por tener, por sembrar a partir del dinero, un homo economicus que desprecia lo humano y lo pone en riesgo.

Atraigo así a Foucault luego de la muerte de Muhammad Ali, porque el pasado viernes no sólo murió un boxeador legendario por su pegada y su técnica en el ring, murió un hombre que desde su desventaja étnica como hombre negro, cuestionó al poder y logró una posición de privilegio que pocos en su época y desde su raza podrían albergar.

La grandeza de Ali se manifestó precisamente en su convicción de eludir las redes de poder que lo acechaban como miembro de una minoría humillada. Exitoso, triunfador y con un futuro brillante, el boxeador nacido en Louisville, Kentucky, supo decir “No” a las políticas bélicas y racistas de su gobierno y ante ellas se rebeló, las enfrentó y las venció al menos desde la trinchera que a él le correspondía.

Pero su disidencia va incluso más allá, se remonta a sus orígenes, a la ilusión de sus propios padres que un día, seguramente emocionados, decidieron llamarlo con el nombre de Cassius Marcellus Clay.

Consciente de las vejaciones y la degradación a los negros por parte de los blancos en su propio país, Ali se dio cuenta un día que Cassius “era un nombre de esclavo” y él quería ser un hombre libre y se convirtió al Islam. Primer golpe seguido de otro más que envió a la lona a los convencidos de que el Islam es una religión de violentos y fanáticos.

A ella se unió Cassius que por última vez habrían de llamarlo así. Musulmán sería hasta su muerte y su nuevo nombre sería Muhammad Ali.

Apenas y antes de que la cuenta de diez le notificara nocaut al ciudadano blanco estadounidense, éste se levantó de la lona luego del impacto demoledor de Ali y acto seguido, el púgil conectó una nueva andanada de golpes que se estrellaron ahora en el rostro del rijoso gobierno norteamericano. Muhammad se negó a enlistarse en el Ejército y no quiso a luchar en la guerra de Vietnam.

“¿Por qué me piden ponerme un uniforme e ir a 10.000 millas de casa a arrojar bombas y disparar balas a gente de piel oscura mientras los negros de Louisville son tratados como perros y se les niegan los derechos humanos más simples? No voy a ir a 10.000 millas de aquí y dar la cara para ayudar a asesinar y quemar a otra pobre nación simplemente para continuar el dominio de los esclavistas blancos. Pregunten lo que quieran sobre la guerra de Vietnam que siempre les cantaré esta canción: ‘No tengo problemas con los vietcong…porque ningún vietcong me ha llamado ‘nigger´”, expresó el campeón del mundo.

Lo suspendieron tres años, le quitaron el título de campeón del boxeo y sin embargo y sin saberlo, quienes lo trataron así, lo prepararon para la inmortalidad. Muchos años después, ese gobierno lo habría de condecorar, habría de lamentar su muerte, lo pondría en un lugar preponderante de la resistencia a la violación de la dignidad de cualquier persona y la defensa de los derechos humanos.

Así, Muhammad Ali fue una especie de Diógenes del siglo XX, el filósofo fundador de la escuela de los cínicos, el mismo que un día, cuenta la historia, le dijo a Alejandro Magno que no quería nada de él, salvo que se hiciera a un lado porque le tapaba el sol, ese baño de sol que Diógenes tomaba plácidamente en la plaza pública.

Ali también le dijo no al Alejandro Magno de la modernidad, quería como Diógenes, ser un hombre libre y así como el filósofo griego, logró la encomienda y ser al mismo tiempo un eje conductor de la conciencia social de un tiempo y una época parida por la violencia y el racismo.

No es fácil negarse a la particular cosmovisión de un mundo cuando se tiene prácticamente todo: dinero, confort, fama, adulación de propios y extraños. Muhammad Ali lo hizo, arriesgó y ganó no sólo para él sino para todo aquel que vio en su figura, un estandarte para cuestionar un mundo que impone modelos a seguir, que nos condena al silencio para no identificarnos como un punto negro en el aparente blanco de los convencionalismos.

*

Ali murió aquejado por el mal de Parkinson, enfermedad que lo contuvo por poco más de 30 años y con la que luchó también hasta el último round, pero quizá una de las mejores imágenes arriba del ring que Ali cuenta en su registro fotográfico y que representa un mensaje a la posteridad, es aquella de 1965 en donde lo vemos con su brazo derecho cruzando su pecho, y en la lona, un caído Sonny Liston. El antiguo Cassius derrotaba a Liston contra todo pronóstico.

Esa es la mejor analogía que el boxeador le dejó al futuro, la de un hombre derrotando a las estructuras de poder que te piden decir sí cuando en tu interior el “No” es el principio valoral que definirá tu existencia, tu ser y estar en un mundo que no admite rebeldías.

Descanse en paz Muhammad Ali.

[email protected]






Luis López




Entrada Anterior

Perdimos el 5 de junio

Siguiente Entrada

Chiapas: vuelven a reprimir a maestros que protestan contra reforma educativa





0 Comentario


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

Perdimos el 5 de junio

SOMOSMASS99   PALABRA DE ANTÍGONA Sara Lovera / SemMéxico   El resultado de las elecciones del domingo...

08/06/2016