SOMOSMASS99
Adán Morgan*
Jueves 30 de junio de 2016
Así me llaman algunos, entre ellos gobiernos, políticos y empresarios. A quienes mis protestas y exigencias no les parecen congruentes con los tiempos, porque para ellos las relaciones internacionales, las inversiones mayoritarias, los monopolios son necesarios para que un país logre “prosperidad y crecimiento”.
Por eso se deben acatar las leyes sin miramientos, solo quienes legislan tienen el poder de decidir el rumbo que nuestro país necesita, el pueblo al elegir a sus representantes debe guardar silencio, pues una vez elegidos a estos representantes se les ha otorgado el poder para decidir por todos, aunque eso implique vender hasta el último rincón de nuestra patria.
Así lo dijo el presidente con enérgico autoritarismo: – “(…) en México ninguna reforma es negociable (…)”. Mientras presumía la aprobación de las reformas estructurales y puntualizaba que la reforma educativa no era un tema de debate, sino de acatamiento, aunque en Noxchitlan, Oaxaca, algunos heridos aún se debaten entre la vida y la muerte y cientos de personas sepultan a los caídos a manos de federales.
Flojos, revoltosos y huevones, así nos llaman las televisoras, las mismas que reciben millones de pesos en beneficios para maquillar la información a favor del gobierno y vender al pueblo su estratégica “caja china”, desviando la atención para seguir adormeciendo al pueblo. “SECUESTRADORES”, así se nos nombró últimamente por parte de una televisora, un señalamiento que en cualquier otro país hubiera indignado a gobiernos y distintos sectores, porque los profesores somos quienes educamos a los niños.
Sólo en México los profesores somos tratados peor que los criminales, se organizan aprehensiones a discreción con estrategias militares, somos trasladados a cárceles de alta seguridad, se nos acusa de enriquecimiento ilícito, de secuestro y terrorismo. Se utiliza la violencia física y psicológica para alejarnos de los movimientos, quienes regresan después de ser aprehendidos con el miedo y el dolor que los paraliza por completo.
No, no somos ni flojos, ni revoltosos; no somos secuestradores, ni terroristas
Estamos cansados de que nos clasifiquen de esa manera, que el gobierno utilice estrategias nefastas para ponernos en contra del pueblo, que utilice federales para reprimir nuestro movimiento, que se utilicen estrategias maquiavélicas y nefastas al intentar castigar a la sociedad chiapaneca y oaxaqueña.
Estoy cansado de que se diga que los profesores tenemos privilegios por tener una plaza base, por ganar entre 4 y 5 mil pesos quincenales, que se diga que recibimos muchas prestaciones, que se nos paguen las vacaciones, que podamos pertenecer a un sindicato, entre otros derechos que todo trabajador debería tener en nuestro país.
Estamos cansados que los gobiernos, la clase política y los empresarios consideren que en México ningún trabajador tiene derechos, que no merecemos tener prestaciones, que no tenemos derecho a tener un salario digno mientras ellos (empresarios, gobiernos y políticos) se enriquecen a costilla de nuestros pueblos.
Por eso estamos cansados, por eso luchamos. Ya no se trata únicamente de nosotros los profesores, se trata del pueblo, se trata de un país y la gente que todos los días salimos a trabajar buscando el bienestar de nuestras familias, y cada día nos damos cuenta que todo cuesta más y los salarios son más bajos. Que no tenemos derecho a protestar, que tenemos que guardar silencio, porque así lo indican las leyes, porque el salario mínimo debe alcanzarnos, porque aunque cada día la pobreza se hace más aguda en nuestros bolsillos debemos agachar la cabeza.
No, no somos ni flojos, ni revoltosos; no somos secuestradores, ni terroristas
Queremos una vida digna, queremos que las leyes se hagan para beneficiar al pueblo, no para beneficio de empresarios, políticos y gobiernos corruptos que se enriquecen mientras legislan.
En México sí necesitamos inversiones nacionales e internacionales, necesitamos que la economía se fortalezca, pero que eso sea congruente con la vida diaria, donde veamos las mejoras y la seguridad en el trabajo, el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda digna. Estamos cansados de inversiones que solo benefician a los políticos al hacer tratos y contratos, y a las empresas elevar los precios y pagar una miseria a los trabajadores. Estamos cansados de pagar altos impuestos que no se reflejan en la mejora y desarrollo social y educativo de nuestro país, sino que se utilizan para sostener partidos políticos, gobiernos y lujos que los parásitos de las cámaras de senadores, diputados se dan junto a sus familias.
No, no somos ni flojos, ni revoltosos; no somos secuestradores, ni terroristas
Somos profesores que luchamos por un trato digno, un trato que se le debe dar a todo trabajador en este país, porque somos quienes sostenemos la economía con nuestro trabajo y nuestros impuestos.
* Adán Morgan es profesor en Chiapas.
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