SOMOSMASS99
Edgar Cortez
Martes 12 de julio de 2016
Los expertos en investigación criminal insisten en que las primeras horas son cruciales para la investigación y determinar lo sucedido. En lo que respecta a sucesos en Nochixtlán vemos exactamente lo contrario.
El 19 de junio de 2016, 800 elementos de la Policía Federal realizaron un enorme operativo para desalojar el bloqueo en una carretera en el pueblo de Nochixtlán, Oaxaca. El operativo estuvo bajo la coordinación de Enrique Galindo Ceballos, Comisionado General de la Policía Federal (PF) y el Comisionado de la Policía Estatal, General de Brigada Froylán Carlos Cruz.
El resultado fue de 8 personas muertas y más de un centenar de heridos, tanto pobladores como policías.
En los primeros momentos las autoridades afirmaron que la PF estaba desarmada y poco después, el Comisionado General sostuvo que la Policía Federal había sido víctimas de una “emboscada”. Ambas afirmaciones se desplomaron conforme se fue conociendo lo que realmente había sucedido.
Durante diecisiete días la investigación estuvo bajo la responsabilidad de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca y durante ese tiempo nunca se conoció versión alguna de qué había pasado en Nochixtlán. Sólo hasta el 6 de julio la Procuraduría General de la República (PGR) atrajo el caso para investigar, pero a la fecha tampoco tenemos una primera versión de lo sucedido.
Es decir han pasado 23 días desde el cruento desalojo y no tenemos una mínima versión de los hechos, lo que priva es la opacidad.
Se sabe también que la PF inició investigaciones internas respecto de los hechos. Pero, ¿se puede confiar en una investigación dónde la misma Policía Federal es juez y parte?
Otros actores interesados en esclarecer estos hechos han realizado diversos esfuerzos por indagar y proponer alguna descripción de los sucesos. La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) hizo presencia en Nochixtlán inmediatamente después del operativo y difundió un pequeño vídeo que expone una versión de lo sucedido (http://bit.ly/29vP4mI).
El 9 de julio un grupo de organizaciones civiles de derechos humanos presentaron un Informe preliminar de violaciones a derechos humanos en Nochixtlán, Huitzo, Telixtlahuaca, Hacienda Blanca y Viguera (http://bit.ly/29K7xhV), dando una descripción de los hechos con base en lo contado por testigos y víctimas.
Por supuesto que estos abordes no son investigación criminal pero sí evidencia de que con pocos recursos y en plazos breves se puede tener una hipótesis de lo sucedido. Lo que a la fecha no sucede con las autoridades.
La manifiesta dilación – en un primer momento de la Fiscalía oaxaqueña y actualmente de PGR y PF- parece una política intencional de no esclarecimiento. Las negligencias y complicidades, de las autoridades encargas de investigar los hechos para esclarecer lo sucedido, pretenden configurar un escenario para el enésimo caso de impunidad.
A la sociedad civil, a las organizaciones de derechos humanos y las víctimas nos toca trabajar e insistir para romper la impunidad.
@EdgarCortezm
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