SOMOSMASS99
Agustín Galo Samario / SomosMass99
Guanajuato, Gto. / Domingo 11 de septiembre de 2016
«Esta tierra se merece que le demos no solamente algo, sino que le empecemos a dar algo de nuestra vida, o si quieren algo de nuestra sangre (…) Participar en esto no es fácil, implica cierto valor, implica dar un paso adelante y no rajarse (…) No se rajen, vamos a seguir adelante, hasta el final», alentó el sacerdote Juan Carlos Zesati a las decenas, cientos, de participantes a la marcha realizada este día de la Central Camionera al Jardín Principal en repudio a la planta de cianuro que pretende instalar en este municipio la empresa The Chemours Company Mexicana.
Convocados por Ciudadanos Ludovicenses por el Derecho a Vivir en un Ambiente Sano y la Coalición de la Cuenca de la Independencia en Defensa del Medio Ambiente, que reúne a una docena de organizaciones civiles de siete municipios del norte y noreste de Guanajuato, a lo que se ha sumado Salamanca, los manifestantes hicieron escuchar durante todo el recorrido sus gritos de «Pueblo, escucha, súmate a esta lucha», «se ve, se siente, el pueblo está presente», «Chemours, escucha, ganaremos esta lucha» y «juntos y unidos, estaremos vivos».
Sin la asistencia del alcalde Guillermo Contreras, quien supuestamente también rechaza la llegada de la compañía transnacional, Juan Carlos Zesati, del Centro Comunitario de San Cayetano, fue de los últimos oradores que tomó el micrófono en el templete instalado sobre la plataforma de una camioneta frente a la presidencia municipal. Ahí, luego de que se invitó a los ludovicenses a participar en la consulta pública que se llevará a cabo el próximo miércoles, dijo que con las acciones y las firmas contra la instalación de la planta de cianuro se ha escuchado el grito de la tierra, el grito del aire, el de la devastación, el grito de los empobrecidos, porque a ellos les toca pagar cuando se devasta nuestra tierra.
Con un sinfín de preguntas y denuncias hizo un recorrido por cada uno de los problemas y desafíos que enfrentan los habitantes de la región. ¿Quién está tomando nuestra agua envenenada? ¿Se la van a tomar los de esta empresa que quiere venir? «No, nos la van a quitar». ¿Quién va a cuidar su tierra, nuestra tierra? ¿Quién va a cuidar nuestros montes, nuestros animales? ¿Quién los va a cuidar? ¿O los van a cuidar ellos? «A nosotros nos toca cuidar esta tierra, porque ¿de quién es esta tierra? De nosotros. Entonces tenemos que defenderla, si este territorio es nuestro tenemos que dar la cara. Yo los invito, hermanos, compañeros, a que vean la cara, los ojos de los que están a su lado, de aquellos que vinieron a esta marcha. Véanse unos a otros y díganme, ¿por quién se la van a rifar? ¿Por sus compañeros o por esta empresa Chemours? Por nuestros compañeros…
«Yo conozco a muchos y los considero amigos y hermanos, yo por ustedes me la rifo, por ustedes vale la pena. Pero hay que decir eso, hoy me la rifo por mi hermano que tengo aquí a mi lado (…) Somos tierra y somos hijos de la tierra, y eso también nos tiene que unir (…) Y ahora, piénsenlo bien, nos están ofreciendo promesas como otras veces o promesas bonitas, documentos donde se nos dice que todo va a estar muy bien. Y sin embargo piensen si existen las condiciones».
Recordó que hace unos días concluyó la visita a México del grupo de expertos de la ONU para empresas y derechos humanos, y afirmó que salieron reprobadas las más de 62 empresas que fueron evaluadas. «Estas empresas reprobaron a nivel internacional. Nos están diciendo (los expertos), aquí no se están cumpliendo los derechos humanos y dentro dentro de esos derechos humanos, el medio ambiente es uno de esos derechos que está saliendo vapuleado (…) ¿Ustedes creen que -Chemours- va a contaminar o no? Entonces tenemos que unirnos, no sólo para que Chemour no se ponga, sino para detener esa contaminación que ya está dándose. Les digo, visiten La Cebada, visiten donde se están vertiendo los desechos industriales, a ver si se están cumpliendo las normativas (…) Yo he visto a gente de mis comunidades, y ustedes me dicen si sí o si no, hay gente que ha muerto ahí por insuficiencia renal (…) Ahí hay una señora que se enfermó de eso y viene del agua. ¿Que hizo? Tres de sus hijos se fueron a Estados Unidos para pagarle el tratamiento. ¿Es eso justo, compañeros? Y es lo que no podemos permitir, ¡caray! Es lo que les decía, vamos a rifárnosla por nosotros. ¿Quien nos va a defender? Nosotros mismos, no nos va a defender la policía, no nos va a defender una autoridad. Nosotros tenemos ya que agarrar las riendas de esto, y esa es la idea de venir aquí, que nosotros defendamos el territorio. Nadie más lo va a hacer (…) Nadie queremos que nos vengan a dar las obras, la basura, el trabajo barato, que vengan a empobrecer más como han hecho muchas mineras, que vengan a enfermarnos, que vengan a despojar, a devastar, que vengan a secar esta tierra. Queremos salud, queremos vida. Ya no podemos seguir pensando que a esta tierra venimos a sacarle, a sacarle y no le vamos a dar. Yo creo que esta tierra se merece que le demos no solamente algo, sino que le empecemos a dar algo de nuestra vida, o si quieren algo de nuestra sangre. Porque participar en esto no es fácil, implica cierto valor, implica dar un paso adelante y no rajarse. ¿Se quieren rajar? No se rajen, vamos a seguir adelante, hasta el final. No sólo para que no se instale esta empresa Chemours, vamos a seguirle hasta que tengamos agua limpia, hasta que se respete la dignidad».
Las flores, los campos, los valles, las montañas
Una mujer, llamada Imelda Hernández, dijo sentir una gran emoción porque todo San Luis de la Paz se empieza a unir ante una situación que en verdad es muy alarmante. «Saber que viene a tratar de instalarse esta planta de cianuro en verdad nos ha hecho darnos cuenta que como conciudadanos debemos actuar, debemos unirnos, debemos estar fuertes siempre. Por nuestra comunidad, por nuestra tierra, por nuestras familias, porque día a día convivimos nosotros aquí. Cuando recorremos la alameda, el libramiento, Pozos, San José Iturbide, ver que esta es una tierra árida, que se ha consumido el agua, que vivimos del agua de la lluvia. Y que si nos ponemos a pensar, habrá lluvias contaminadas, suelos contaminados, mantos contaminados. Esa es la preocupación por la que estamos aquí».
A ella le correspondió leer la declaración del Frente en Defensa del Agua, el Observatorio de la Biósfera de Salamanca, la Codeci y Ciudadanos Ludovicenses por el Derecho a Vivir en un Ambiente Sano: «Este es el territorio donde nos tocó nacer, vivir, desarrollarnos. Tenemos un compromiso inherente al suelo que nos vio nacer, a sus flores, al campo que nos nutre con sus alimentos. Al aire que respiramos día a día. A sus costumbres, cultura, idiosincrasia. A sus cerros, valles, montañas. Y sobre todo al vital líquido que nos mantiene vivos, el agua. ¿Que a quién le toca defender este territorio? Pues a nosotros, los que cada día estamos aquí con él, con todas sus variables. Tenemos que defender lo que nos ha dado vida a miles de generaciones. Ya no podemos permitir más maltrato a nuestro territorio, que lo sigan mancillando, que talen sus árboles, que destruyan sus plantas, que nos saqueen el agua, que destruyan nuestro medio ambiente. La defensa del territorio es global, integral, no es aislado como nos quieren hacer creer. El territorio es coraje, es lucha, es conciencia. Y hoy estamos aquí reunidos por un objetivo inmediato, por poner un alto a la instalación de esta planta de cianuro. Pero hay muchas más aristas por defender.
«Lo más importante y valioso de todo esto es que luchando defendemos nuestra dignidad, como parte vital de este territorio que nos vio nacer, nuestro San Luis de la Paz, parte de esta Cuenca de la Independencia. Es para enlazarse por un problema común, pero también nace por la necesidad de transformar, de hacer escuchar que no todo es negocio, que no todo es ganancia, que no todo es mandato por capitales extranjeros. Hoy estamos aquí en pos de nuestra dignidad, la dignidad humana».
El abogado Édgar Goveo Contreras afirmó que cuando lo que está en juego es la salud y el bienestar de un pueblo, la protesta y la manifestación pacífica más que un derecho son una obligación. El día de hoy los habitantes de San Luis de la Paz y, más aún, los habitantes de toda esta región han decidido alzar la voz para decir con toda claridad que «no estamos dispuestos a poner en riesgo nuestro futuro ni el bienestar de nuestros hijos. Esta organización ciudadana surgió el día que nos enteramos que la empresa Chemours de México había ingresado ante la Semarnat un manifiesto de impacto ambiental, mediante el cual pretende justificar el desarrollo de un proyecto denominado San Luis y se pretende poner en operación una planta de producción de cianuro de sodio con una capacidad de 65 mil toneladas cada año. Es a partir de ese momento que esta organización ciudadana decide que de manera informada y razonada debíamos cumplir con nuestra obligación a efecto de revisar el manifiesto ambiental presentado por la empresa, encontrando en el mismo serias deficiencias.
«En este sentido es que se empezaron a desarrollar las estrategias legales, mismas que consistieron en plantear de manera formal y por escrito ante la Semarnat las observaciones referentes a todas y cada una de las deficiencias contenidas en el manifiesto de impacto ambiental. De igual forma y una vez abierto el procedimiento para la consulta pública, que habrá de realizarse el próximo miércoles 14 de septiembre en las instalaciones del Cedecom, hemos presentado y registrado observaciones sobre temas específicos, mismos que habrán de debatirse ante personal de la Semarnat y de la empresa Chemours en la referida consulta pública (…) El camino aún es largo y mientras el trámite legal presentado por la empresa se siga desarrollando de manera normal, todos debemos estar al pendiente y llevar a cabo las acciones que resulten necesarias hasta conseguir de manera oficial el rechazo a la instalación de esta planta de producción de cianuro».
La lucha es de toda la región
Graciela Martínez Delgado, de Codeci de Dolores Hidalgo, preguntó en su turno: «¿Quienes somos? La Cuenca de la Independencia». «La Cuenca de la Independencia la integramos siete municipios: San José Iturbide, Doctor Mora, San Luis de la Paz, San Diego de la Unión, Dolores Hidalgo, San Felipe y San Miguel de Allende. La coalición es la Cuenca de la Independencia, producto de un diplomado en 2008-2009 que vio la necesidad de aglutinar en un solo movimiento a todos los municipios de la cuenca, porque el agua que hoy tenemos es muerta, ya no tiene vida. Es agua que nos está dando muerte, mucha enfermedad, mucha insuficiencia renal, fluorosis dental, fluorosis esquelética, daños a los neurotransmisores. La salud del pueblo es la que está pagando las consecuencias de la extracción desmedida de nuestras aguas subterráneas, que es criminal que se siga dejando sacar (…) Por eso hoy Codeci se suma a esta demanda que hace la organización de ludovicenses para impedir que se asiente en esta región la fábrica que nos viene a traer más veneno. No les basta dejarnos arsénico, flúor, que son muerte en el agua. Hoy nos quieren contaminar más nuestra región con el cianuro. Entonces vamos a luchar y la Codeci se compromete con la organización ciudadana de San Luis de la Paz a seguir apoyando para que no se instale esta planta. Compañeras y compañeros, la lucha sigue. ¿Queremos más contaminación en nuestra región? No. Entonces tenemos que luchar y aquí estamos, y aquí estaremos. ¡El pueblo, unido, jamás será vencido!».
Otra mujer que se identificó como María de la Luz Villafuerte Cruz comentó que muchos de los manifestantes están conscientes de los problemas sociales por los que atraviesa la región y que no quieren que se instale The Chemours Company porque saben que cuando llegan fábricas a las comunidades y hay riesgos, las personas se ven forzadas a abandonar el lugar. «Tenemos conocimiento de empresas mineras en Dolores Hidalgo donde la gente tuvo que salir de su comunidad para irse a la ciudad (…) No debemos vender nuestras tierras, porque cuando vendemos nuestras tierras nos quedamos sin alimentos, muchas de las veces hay problemas sociales (…), se tiene inestabilidad, se pierden costumbres y tradiciones, nos desarraigamos. Existe inseguridad alimentaria y no se tienen los medios para sobrevivir. La tierra es nuestra madre, tenemos que amarla, no comercializarla. No queremos esta fábrica de cianuro porque nos traerá problemas sociales». Y afirmó: «En las decisiones para traer a estas empresas no nos ven a los ciudadanos, no contamos para estas empresas. Solamente se toman decisiones al gusto de los inversionistas, que sólo quieren ganar y ganar a costa de lo que sea, a costa de nuestra vida».
El joven Alberto Ramírez, indígena chichimeca, sostuvo a la vez que el pueblo organizado protesta para proteger «lo que es nuestro, lo que nos pertenece: la vida. Nuestra comunidad, Misión de Chichimecas, pretende nuevamente ser lastimada. Empresas de otros países han vuelto a poner los ojos en nuestra nación y en particular ahora nos toca en nuestro estado y en nuestra comunidad con esta empresa Chemours. Su intención es poner una fábrica de cianuro, veneno que no respeta nuestras tradiciones, ni nuestras plantas ni nuestros animales, con los que hemos convivido cientos de años, como el águila, el gato montés, el coyote y la naturaleza medicinal que nos ha ayudado durante muchos años. Nuestras culturas han sido transgredidas no sólo por estériles conciencias de nuestro país, sino por las instituciones extranjeras. Y a eso le respondemos ¡ya basta!».
Altagracia Mosqueda, de Salamanca, también participó en el mitin. Recordó que en su municipio se quiso instalar la misma fábrica, pero la organización de la ciudadanía lo evitó. «¡Claro que se puede! Me da muchísimo gusto ver cómo toda la región se está organizando para evitar este asesinato, porque realmente nos están asesinando. No es problema de un solo municipio, es un problema de toda una nación porque todos respiramos el mismo aire, todos tomamos la misma agua porque fluye y va corriendo. El problema es de todos. No se dejen, En Salamanca se pudo y aquí también se podrá. ¡Duro!».
* N. de la R. Todas las imágenes utilizadas para esta información son de archivo



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