SOMOSMASS99
Alfonso Díaz Rey*
Viernes 30 de septiembre
La propaganda y el oficial discurso demagógico que se producen en los círculos de poder y se difunden por todos los medios masivos de información nos muestran a la crisis como una oportunidad de superación, una vez se haya salido de ella. Nunca la presentan como el agravamiento de las condiciones que atentan contra la buena salud (económica, política, social, ambiental, cultural o estructural) del país, lo que mantiene a las mayorías dominadas ideológicamente con la eterna esperanza de que algún día mejorarán las cosas; a la vez que el grupo en el poder mantiene y reproduce las condiciones y mecanismos que le permitan ejercer su dominio.
Es tal el dominio ideológico que aun cuando nuestro país está inmerso en una crisis que inició en los finales de la década de los sesenta del pasado siglo, con manifestaciones diversas que se han manejado como crisis aisladas, y superadas, pero que en realidad han sido expresiones de una mayor y casi permanente, todavía importantes sectores del pueblo continúan con la esperanza de que por la vía que nos conduce el grupo dominante saldremos de los problemas que aquejan a las mayorías en nuestro país.
Y así, llevamos casi medio siglo esperando, tiempo en el cual más de tres décadas corresponden a gobiernos neoliberales en los que la agudización de todos los problemas ha avanzado al grado que más de la mitad de los mexicanos viven en la pobreza y el 80% es catalogado como socialmente vulnerable.
Si nos atenemos al concepto de crisis que se difunde desde la ideología dominante, llevamos casi medio siglo de oportunidades que como país hemos desaprovechado. Pero da la casualidad que un reducido sector de la población que no llega al uno por ciento, porque está constituido por un reducido número de familias económicamente poderosas, es quien en medio de la crisis encontró la forma de que el pueblo pague los costos de sus efectos y ellos obtengan los beneficios que como grupo en el poder se procuran siempre en estos casos.
Es por ello que los recortes presupuestales, aunque la versión oficial es que la economía mexicana es sana y pujante, afectan siempre a los sectores más vulnerables de la población; los ingresos por impuestos y demás cargas fiscales recaen en los trabajadores de estratos económicamente medios y bajos y en los pequeños y medianos empresarios, mientras los grandes empresarios y los monopolios que operan en el país gozan de exenciones o devoluciones de impuestos y de incentivos fiscales que les permiten incrementar sus ganancias. Todo ello sin mencionar las facilidades que se otorgan al gran capital para explotar la mano de obra más barata del mundo y la entrega de las riquezas que un día fueron propiedad de la nación o comunales.
Pero hay algo que la crisis propicia en los de abajo, aunque con intensidad, forma y tiempo diferentes, la realidad misma va creando conciencia entre quienes al observar la diferencia, en muchos casos abismal, entre lo que nos dice la propaganda, lo que esa realidad nos muestra y lo que el cuestionamiento crítico rechaza y cambia nuestra manera de ver el mundo y los problemas que nos aquejan, para entenderlo desde nuestra perspectiva y no desde la que nos impuso el poder.
Esa conciencia ha avanzado y cada vez somos más quienes tenemos una visión y concepción propia de la realidad; visión y concepción que cuando sean colectivas, se difundan, las hagan propias amplios sectores populares y éstos se vinculen y articulen, estaremos en posibilidad de refundar nuestro país y encontrarle solución definitiva a sus problemas.
* Alfonso Díaz Rey es miembro de la Constituyente Ciudadana Popular de Salamanca, Guanajuato.
** Foto de portada: Saúl López / Cuartoscuro
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