SOMOSMASS99
Edgar Cortez
Martes 1 de noviembre de 2016
Durante la semana pasada el Senado de la República tomó una serie de decisiones legislativas y realizó nombramientos; acciones en la que hizo gala de cuan fácil y rápido se puede retroceder en materia democrática.
Luego de haber electo a los siete magistrados y magistradas de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en lo que fue el enésimos reparto de cuotas entre los partidos políticos; el 25 de octubre cuatro partidos –PRI, PAN, PRD y PVEM- presentaron una reforma para extender el plazo de dos de esos magistrados de tres a siete años y de otros dos de seis a ocho. De forma que este grupo de magistrados conocerá de los procesos electorales presidenciales del 2018 y 2024.
Un día después, 26 de octubre, el mismo Senado nombró como nuevo Procurador General de la República a uno de los suyos e incondicional del presidente Peña Nieto, Raúl Cervantes. En un proceso de menos de 24 horas, el senador solicitó licencia, el Ejecutivo hizo llegar la propuesta, el aspirante compareció y fue nombrado procurador.
Un proceso carente de participación y transparencia; privó el acuerdo político y hubo total ausencia de revisión de los méritos e idoneidad para elegir un cargo clave para remontar o profundizar la crisis de la justicia mexicana. En realidad el mayor mérito del nuevo Procurador es la cercanía y lealtad al presidente Peña Nieto.
Este nombramiento fue durante cuestionado por las organizaciones civiles de derechos humanos (http://bit.ly/2f659nP).
Un día después, el Senado nombró a Arely Gómez, ex Procuradora, como titular de la Secretaría de la Función Pública. De nueva cuenta vimos un nombramiento fulminante, otra vez sin consulta alguna y sin que la falta de resultados en la Procuraduría fuera causa de mínimo cuestionamiento.
El mismo jueves, también en el Senado, aprobaron las modificaciones a la Ley General de Víctimas, en un nuevo intento por corregir el entuerto en que se ha convertido la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), institución costosa e inútil.
En esta caso las organizaciones de familiares de personas desparecidas y las organizaciones civiles que les apoyan y acompañan, externaron que sus propuestas, oportunamente planteadas a senadoras y senadores, fueron ignoradas (http://bit.ly/2fxRI2C).
En sólo cuatro días vivimos igual número de retrocesos por parte del Senado. Cambios en la ley para alterar y extender los plazos de los magistrados que tendrán la última palabra en los procesos electorales de ahora hasta el 2024. Dos nombramientos que dejan la sensación de gatopardismo, todo cambia para que la impunidad siga siendo garantizada de igual manera.
Y el colofón es una ley de víctimas en donde se ignora la palabra y sentir de éstas.
La semana pasada la clase política se dejó ver de cuerpo entero, sus intereses son los primeros, los últimos y en realidad los únicos que les importan.
@EdgarCortezm
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