SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Yucatán / Domingo 5 de febrero de 2017
Con la consigna «en mi pueblo manda el pueblo», mayas de la comisaría de Kimbilá, municipio de Izamal, celebraron la decisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de dar un plazo de 60 días al gobierno local para demoler la construcción de un mercado que pone en riesgo edificios históricos y que fue realizada sin consultar a la población.
El Colectivo de Derechos Humanos Indignación informó que la determinación del INAH se da después de más de dos años en que los mayas de Kimbalá -situado a 45 kilómetros al este de Mérida- presentaron amparos y realizaron movilizaciones para exigir que sean ellos los que decidan dónde construir el mercado, y de que a consecuencia de sus protestas tuvieron que «enfrentar el hostigamiento de dos administraciones municipales, incluyendo golpes y amenazas».
Fue así que «una autoridad federal ordenó al alcalde de Izamal demoler la construcción que se hizo sin consultar y poniendo en riesgo un edificio histórico, en este caso el templo de la Iglesia católica, dedicada a Santa Clara».
La orden de demolición, sostiene el Colectivo Indignación, «representa un enorme triunfo del pueblo de Kimbilá, que acudió a todas las instancias posibles para defender el derecho (…) a decidir las obras de la propia comunidad y para defender su patrimonio histórico. Desde 2013 se logró mediante amparo detener la construcción que había iniciado el alcalde a pesar de la manifiesta oposición y de la petición de que se hiciera una consulta y se reubicara el mercado. La obra quedó inconclusa desde entonces hasta ahora que el Instituto Nacional de Antropología e Historia le ha dado al alcalde 60 días para demoler lo construido.
«En estos más de dos años se hizo evidente el autoritarismo de la presidencia municipal de Izamal, tanto como la determinación de Kimbilá de reivindicar su derecho a la consulta».
El colectivo relata que la alcaldía de Izamal ignoró los resultados de la consulta que el pueblo realizó en mayo de 2014, en la que participaron 261 personas y 235 opinaron que el mercado debía reubicarse. Estos resultados se pegaron en las paredes de la Comisaría Municipal y se hicieron llegar al entonces alcalde Fermín Sosa.
En junio de 2014, después de que la gente de Kimbilá encontró un pozo que podría ser prehispánico en las inmediaciones de la construcción del nuevo mercado y cuando se encontraban documentando dicho descubrimiento, personas del pueblo e integrantes del equipo Indignación fueron agredidos por personas cercanas a la alcaldía de Izamal.
En mayo de 2015 hubo una nueva agresión contra integrantes del equipo Indignación, cuyo vehículo fue prácticamente embestido por una camioneta manejada por el secretario de la comuna, Marcos Pech, cuando se encontraban en Kimbilá documentando el desacato del alcalde a la suspensión de las obras del mercado, decretada por el INAH. «Ambas agresiones permanecen impunes».
Indingación recuerda también que no es primera vez que Kimbilá hace respetar sus derechos como pueblo. Hace 8 años logró que se respetara su derecho a elegir autoridades, cuando la comuna de Izamal intentó descalificar a quien había ganado las elecciones para la comisaria, que era precisamente una mujer, e intentó imponer a quien quedó en segundo lugar. Con presiones y maniobras autoritarias, el entonces gobierno de Yucatán hizo renunciar a la mujer que había ganado las elecciones.
Entonces el pueblo reivindicó su derecho a ser ellos mismos quienes eligiera a su autoridad y después de meses de movilizaciones, el pueblo de Kimbilá logró que se realizaran nuevas elecciones. Eligieron a una mujer.
«El equipo Indignación reconoce y celebra este triunfo del pueblo de Kimbilá y exige a las autoridades de todo el Estado respeto pleno a los derechos del pueblo maya».
Fotos de interiores: Centro de Derechos Humanos Indignación / Imagen de portada: Wikipedia.



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