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Redacción / SomosMass99
Lunes 31 de julio de 2017
- El Expediente Tóxico revela décadas de confabulación entre la industria y funcionarios públicos estadounidenses; surgen datos sobre las dioxinas, el agente naranja y las afectaciones de Monsanto.

Foto: Centro para los Medios de Comunicación y la Democracia.
Las organizaciones Bioscience Resource Project y el Centro de Medios de Comunicación y Democracia (Center for Media and Democracy) liberaron en Estados Unidos un tesoro de información en forma digital. Entre otra información se encontró que en muchos productos de consumo diario, como pañales para bebé, filtros de café, así como en los efluentes de las procesadoras de la pulpa y el papel, las dioxinas están presentes en altas concentraciones.

Algunas de las más de 100 mil páginas de material relacionado con la industria química que se almacenaron en el granero de Carol Van Strum en las zonas rurales de Oregón. | Risa Scott / RF Scott.
Los documentos datan de la década de 1920 y redescubren el actuar de la industria química y la agencia reguladora estadounidense; están disponibles en PoisonPapers.org. Algunos de los más de 20 mil documentos compilados surgieron a lo largo de los años. Muchos nunca han sido consultados en línea ni se ha escrito públicamente sobre ellos.
La investigación muestra que tanto la industria como las autoridades reguladoras, tenían clara la extraordinaria toxicidad de muchos productos químicos y se aliaron para ocultar esta información al público y a los medios de comunicación. Estos documentos transformarán nuestro entendimiento sobre los peligros asociados a ciertos productos químicos que se comercializan y la fraudulencia de algunos de los procesos de evaluación realizados para la supuesta protección a la salud humana y el medio ambiente.
Entre las revelaciones destacan que a finales de la década de 1970, se sabía que más de 800 estudios de seguridad realizados en el marco del IBT sobre 140 productos químicos producidos por 38 fabricantes de productos químicos, eran inexistentes, fraudulentos o no válidos. Expediente Tóxico, sin embargo, demuestran que la EPA y su contraparte canadiense, la Instancia de Protección a la Salud (HPB, Health Protection Branch ), colaboraron con los fabricantes de plaguicidas, para mantener la comercialización de productos sin registro válido y encubrieron problemas masivos con muchas pruebas en el marco del IBT.

La pulpa de papel contiene dióxinas. Foto: Tomada de Internet.
Asimismo los documentos muestran que el jefe médico de Monsanto, George Roush, admitió bajo juramento que sabía que los estudios de Monsanto sobre las afectaciones a la salud de los trabajadores por las dioxinas fueron escritos falseando información para su publicación en el ámbito de la literatura científica, así como para ocultar los efectos sobre la salud. Estos estudios fraudulentos en gran medida incidían en la decisión de la EPA para evitar la autorización de las dioxinas. También los resultados eran críticos en la defensa de los fabricantes ante las demandas interpuestas por veteranos de guerra que reclamaban daños ante la exposición al Agente Naranja.
«Estos documentos representan un enorme tesoro de evidencia previamente oculta o extraviada, sobre las acciones de regulación de compuestos químicos y los aspectos de seguridad de los mismos. Lo que más llama la atención sobre estos documentos, es que están centrados en las actividades de las agencias reguladoras. Una y otra vez los funcionarios a cargo, exageraron en el tiempo de análisis que los llevaba a la instalación de comités secretos, para así evadir a los medios de comunicación y al público, y encubrir la información sobre la evidencia de la exposición humana a los químicos y sus daños asociados. Estas actividades secretas han extendido e incrementado la exposición humana a productos químicos que sabían eran tóxicos «, dijo el Dr. Jonathan Latham, director ejecutivo de la organización Bioscience Resource Project.

Veteranos reclaman afectaciones por el agente naranja. Foto: Tomada de Internet.
El Expediente Tóxico (Poison Papers como lo han llamado), son una recopilación de más de 20,000 documentos obtenidos de las agencias regulatorias federales y de los fabricantes de productos químicos, a través de solicitudes de acceso a la información y litigios de interés público. Incluyen estudios científicos y resúmenes de estudios, memorándums e informes internos, actas de reuniones, discusiones estratégicas y testimonios jurados.
La mayoría de estos documentos han sido escaneados y digitalizados por primera vez y representan casi tres toneladas de material. Las fuentes de estos documentos incluyen: a la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés); al Servicio Forestal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés); a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés); la Administración de Veteranos y al Departamento de la Defensa. Algunos de los fabricantes de productos químicos mencionados en los documentos son: Dow, Monsanto, DuPont y Union Carbide, así como muchos fabricantes más pequeños, así como las compañías contratadas por la industria para la realización de las pruebas comerciales.

Organizaciones civiles que observan el actuar del gobierno estadounidense, digitalizan y ponen a disposición 20 mil documentos para escrutinio público. Foto: Tomada de Internet.
El Expediente Tóxico clasifica las preocupaciones secretas de la industria y las autorizaciones por encima de la peligrosidad de plaguicidas y otros productos químicos y los esfuerzos realizados para ocultar las preocupaciones sobre los mismos. La mayor parte del expediente fue recopilado por la escritora y activista Carol Van Strum.
«En resumen, la auténtica verdad revelada por estos 50 años de documentos, es que toda la industria de plaguicidas no podría existir sin mentiras, encubrimientos, fraudes desenfrenados y funcionarios públicos cómplices», dijo Van Strum, autora del libro publicado en 1983 Niebla amarga: Herbicidas y derechos humanos (Bitter Fog: Herbicides and Human Rights, su título en inglés).
El encubrimiento corporativo no es una historia nueva. Lo que es novedoso en el Expediente Tóxico es la abundancia en evidencias de la que disponía la Agencia de Protección Ambiental y otras instancias reguladoras gubernamentales. Estas, frecuentemente conocían de primera mano la información y eran los primeros en promover el encubrimiento. Estos funcionarios omitieron informar al público sobre los peligros de las dioxinas y otros productos químicos; de los análisis independientes fraudulentos; del aumento de la exposición humana generalizada a los tóxicos. Los documentos revelan incluso, en palabras a menudo incriminatorias de los participantes, un universo construido de mentiras y engaño alrededor de muchos plaguicidas y productos químicos sintéticos.

Circulan agentes tóxicos de uso cotidiano. Foto: Mike Mozart / The Intercept.
Los productos químicos de mayor controversia y discusión en el expediente incluyen dioxinas, herbicidas y plaguicidas (como el 2,4-D, el dicamba, la permetrina, la atrazina y el Agente Naranja) y los compuestos bifenil policrlorados (PCB, por sus siglas en inglés). Algunos de estos productos químicos están entre los más tóxicos y persistentes jamás fabricados. Excepto para los PCBs, casi todos los productos químicos controvertidos en el Expediente Tóxico, todavía se fabrican y se venden al día de hoy, ya sea como productos en sí mismo o como parte contaminante de otro producto.
«El Expediente Tóxico será una fuente extraordinaria para investigadores científicos, medios de comunicación y para todos los estadounidenses preocupados por muchos de los productos químicos utilizados en los campos agrícolas y en productos de consumo común», dijo Mary Bottari, del Centro para Medios y Democracia.
La misión de The Bioscience Resource Project es proporcionar información y científica de alta calidad y documentos de análisis que permitían un sistema alimentario y un mundo saludables. The Bioscience Resource Project es una organización educativa sin fines de lucro, asentada en Ithaca New York, Estados Unidos de América. Es la editora del Independent Science News (Diario Científico Independiente).
El Centro para los Medios de Comunicación y la Democracia (CMD) es un grupo de vigilancia del interés público con sede en Madison, Wisconsin. CMD es editor de los sitios web ExposedbyCMD.org, ALEC exposed.org, PRwatch.org y Sourcewatch.org.
Traducción: Liza Covantes
Foto de portada: Pixabay.
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