SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Miércoles 27 de diciembre de 2017
«Ya no hay Estado, lo que hay es una banda de criminales sostenida por un grupo armado que se amparará en la Ley de Seguridad Interior para que el dolor y la rabia no falten en las mesas cotidianas de México», sostuvo hoy Galeano, subcomandante del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) durante el segundo encuentro ConCiencias por la Humanidad, que se celebra en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

Al micrófono, el subcomandante insurgente Galeano. | Foto: Colectivo Pozol.
Recordó también que «hace unos días, el señor Enrique Peña Nieto ha declarado, palabras más, palabras menos, que este del 2017 fue un buen año para México. Al escucharlo decir esto, uno se pregunta si no es alguien a quien le han amputado no sólo la vergüenza y la decencia, también el cerebro, y refleje el síndrome del miembro fantasma: ya no tiene cerebro, pero actúa como si lo tuviera».
Luego de recordar la matanza de Acteal hace 20 años y la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa hace tres años y tres meses, Galeano añadió que «el PRI hecho gobierno sostiene, con un cinismo escalofriante, que todo lo que lo exhibe como lo que es, es decir, un sicario con gabinete graduado en el extranjero, es siempre atribuible al Satán en turno (…) El gobierno tricolor confiesa así, con una imbecilidad blindada, que no es responsable de nada porque él es, en esencia, el crimen desorganizado».
Antes dijo que nadie hablaba de los crímenes contra las mujeres, aunque eso depende de hacia dónde se dirijan el oído y la mirada. «Porque hay una mujer que se llama Guadalupe y le dicen Lupita. Tenía diez años cuando la matanza de Acteal y le tocó vivir ese horror y morirlo también con sus seres cercanos.

El presidente Enrique Peña Nieto. | Foto: Presidencia de la República.
«Ahora Lupita es concejala del Concejo Indígena de Gobierno y junto a la vocera de ese concejo, Marichuy, anda los caminos de este país y cuenta esa historia. Lupita habla con otras mujeres, algunas son como ella, otras no. A unas y a otras les habla y no sólo les dice: ‘mírate en esta historia porque ya es también la tuya’. También les dice: ‘organízate, resiste, no te rindas, no te vendas, no claudiques, no esperes a que el terror entre a tu casa, tu calle, tu escuela, tu trabajo'».
Pero ni Lupita ni la vocera caminan solas. Otras concejalas, indígenas como ellas, mujeres como ellas, pobres como ellas, organizadas como ellas, rebeldes como ellas, «caminan y hablan en otras partes de este crimen llamado México», sin lujos, aviones privados ni reporteros de la fuente asignados. «Dicen algunos que están juntando firmas para que la vocera Marichuy sea candidata independiente a la presidencia de la República. No sé si están juntando firmas. Ellas dicen que están juntando dolores, rabias, indignaciones y que no hay una aplicación cibernética para recabar eso (…) Sólo tienen su oído, su corazón. Su palabra es invariablemente la misma: organización, resistencia, rebeldía. No lo dicen, pero así dicen, ‘no me tengas lástima, no te pido limosna, sólo te digo: mírate al mirarme y al escucharme, escúchate'».
Al principio de su discurso dijo que no hablaría de ciencia, de arte, de política ni contaría un cuento, pero referirse al «crimen llamado México» es hablar también de las explicaciones que de él se dan. «Y la explicación de este horror cotidiano varía. Depende desde dónde se explica y depende de quién da cuenta de él». Por ejemplo, «fiel a su esquema a modo», el Partido Revolucionario Institucional de Acteal renovó su persistencia delictiva en este sexenio. No le basta la corrupción rampante, la ineficacia administrativa, la torpeza diplomática, la frivolidad como estilo de gobierno.

Foto: Concejo Indígena de Gobierno.
«No, el PRI necesita siempre un crimen aterrador que lo mantenga en los parámetros que le dan identidad, color, vocación y proyecto. Y, como en Acteal, las mismas plumas que archivaron en ‘conflicto intertribal’ el asesinato de mujeres, niños y hombres desarmados, para Ayotzinapa construyeron la tesis del ‘enfrentamiento internarcos‘. Curiosa esa definición de enfrentamiento que puebla los tribunales jurídicos y mediáticos del poder: una de las partes está armada y la otra indefensa, pero se trata de un enfrentamiento. En el esquema gubernamental, un agotado procurador general de justicia declaró que los quemaron y ya, a rezar para que no ocurra de nuevo. En ese tiempo de la llamada verdad histórica, un grupo de científicos demostró que no era posible esa explicación. Pero el supremo gobierno se mantuvo en su esquema validado por los grandes medios de comunicación. La desaparición forzada de los jóvenes estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, en el estado de Guerrero, sigue siendo atribuida a una banda narcotraficante rival. Y en torno a ella, se construye un esquema de entendimiento de la realidad».
Es en ese sentido que Galeano sostuvo: «El PRI hecho gobierno sostiene, con un cinismo escalofriante, que todo lo que lo exhibe como lo que es, es decir, un sicario con gabinete graduado en el extranjero, es siempre atribuible al Satán en turno: en este caso el crimen organizado en contubernio con un grupo de científicos perversos. El gobierno tricolor confiesa así, con una imbecilidad blindada, que no es responsable de nada porque él es, en esencia, el crimen desorganizado. Pero, como en Acteal, en Ayotzinapa hay quien no se resigna, quien no se rinde, quien no se vende, quien no claudica, y, con tierno empeño, persiste en la demanda de verdad y justicia».

Asistentes al encuentro ConCiencias por la Humanidad. | Foto: Colectivo Pozol.
Foto de portada: Youtube.
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