SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Jueves 28 de diciembre de 2017
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos deploró el indulto humanitario concedido por el gobierno de Perú al ex presidente Alberto Fujimori, quien salió de la cárcel el mismo 24 de diciembre cuando el actual mandatario Pedro Pablo Kuczynski dictó la medida. Y, a la vez, anunció que actuará junto con la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) para llevar a cabo una audiencia pública de supervisión del cumplimiento de las sentencias dictadas contra Fujimori por delitos de lesa humanidad y graves violaciones a los derechos humanos.
La CIDH expresó, además, su profunda preocupación porque al suprimir los efectos de las sentencias contra Fujimori, «el Estado peruano incumplió con las disposiciones» de la CoIDH «y desconoció sus obligaciones internacionales», toda vez que el indulto «no toma en cuenta las particularidades de los crímenes de lesa humanidad, ni el derecho a la justicia de las víctimas y sus familiares.

Tras ser indultado, Alberto Fujimori sigue hospitalizado. | Foto: La República.
«La Corte Interamericana y la CIDH se han pronunciado sobre varios casos alarmantes de violaciones a los derechos humanos en los cuales Alberto Fujimori estuvo involucrado como autor mediato, incluyendo la masacre de quince personas en Barrios Altos y la desaparición forzada y ejecución de diez estudiantes de la Universidad La Cantuta», dijo la comisión a través de un comunicado firmado en Washington, Estados Unidos.
En 2009, precisamente, Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por graves violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad por los asesinatos de esas 25 personas en las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), perpetrados por el grupo paramilitar Colina, y los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dayer en el año de 1992.
De acuerdo con la Presidencia de la República de Perú, Alberto Fujimori presentó una petición de indulto humanitario bajo el argumento de que padece enfermedades no terminales graves que pondrían su vida en riesgo. La junta médica oficial determinó que Alberto Fujimori padece de una enfermedad progresiva, degenerativa e incurable y que las condiciones carcelarias significan un grave riesgo a su vida, salud e integridad. Este informe fue avalado por la Comisión de Gracias Presidenciales y sirvió como fundamento para que el 24 de diciembre de 2017, el presidente Pedro Pablo Kuczynski le concediera el indulto.
«El indulto presidencial es una potestad constitucional discrecional del presidente de la República, pero debe estar regida por principios constitucionales y normas internacionales de derechos humanos. En este sentido, la Comisión expresa su preocupación porque el indulto a Alberto Fujimori no cumple con requisitos legales fundamentales, como tampoco con elementos del debido proceso legal e independencia y transparencia de la junta de evaluación técnica.
«La participación del médico particular del sentenciado en la junta médica que realizó el informe que aconseja el indulto viola flagrantemente el requisito de independencia y objetividad de esta junta. Asimismo, la existencia de enfermedades no terminales graves demandarían la transferencia del sentenciado a dependencias hospitalarias por el tiempo que su salud lo requiera, medida menos restrictiva al derecho de las víctimas a la justicia, pues el indulto otorga un perdón de la penas, que es algo distinto a la atención medica que pueda requerir y recibir el condenado», sostuvo la CIDH.
La decisión de Pedro Pablo Kuczynski ignora el principio de la proporcionalidad entre el perdón de la pena y la gravedad de los delitos de lesa humanidad. Los crímenes contra la humanidad son aquellos que ofenden los principios generales del derecho y se convierten en una preocupación de la comunidad internacional, constituyendo una gravísima ofensa a la dignidad humana y una negación flagrante de los principios fundamentales consagrados en las Convención Interamericana sobre Derechos Humanos, por lo que no deben quedar impunes. Por ello, el derecho internacional prohíbe la aplicación de amnistías, indultos y otros excluyentes de responsabilidad a personas que han sido encontradas culpables de crímenes de lesa humanidad, y tanto la CIDH como la CoIDH han señalado que el otorgamiento indebidos de beneficios en la ejecución de la pena puede eventualmente resultar en una forma de impunidad.
«La CIDH recuerda que en 2011, la Corte Interamericana de Derechos Humanos encontró que los crímenes perpetrados en el caso La Cantuta constituyen crímenes de lesa humanidad. De la misma manera, en 2001, en el marco del caso Barrios Altos, la Corte clasificó los hechos cometidos por el ex mandatario como graves violaciones a los derechos humanos».

Alberto Fujimori. | Foto: La República.
Además de la realización de una audiencia pública de supervisión de cumplimiento de las sentencias por los casos La Cantuta y Barrios Altos, la CIDH dijo que valora la posibilidad de convocar de oficio a una audiencia temática durante el periodo de sesiones que se llevará a cabo en febrero, pues «Perú siempre fue considerado una referencia internacional en la lucha contra la impunidad para los graves crímenes contra los derechos humanos y las circunstancias exigen una nueva evaluación».
La Comisión también reprobó la gracia presidencial concedida a Fujimori por Pedro Pablo para el caso Pativilka, pues con ello el Estado peruano incumple otra de sus obligaciones internacionales, como es la de investigar las violaciones de los derechos humanos, sancionar a los responsables y reparar a las víctimas.
«Al impedir indebidamente la continuidad del proceso penal en curso contra Fujimori por los crímenes cometidos en Pativilca (cuyo juzgamiento fue autorizado por la Corte Suprema de Chile en el procedimiento de extradición respectivo), se impide esclarecer la verdad, identificar y sancionar a los responsables y otorgar justicia y reparación a las víctimas, independientemente de que una eventual condena a Fujimori pudiera no conllevar que se le interne nuevamente en prisión, atendiendo al indulto humanitario conferido».
Foto de portada: Walac.
Comparte en Facebook
Twittéalo








