SOMOSMASS99
Laura Cuevas*
Miércoles 21 de febrero de 2018
Estamos en un año electoral muy importante y otra vez llegó la publicidad. Como siempre, viene cargada de mentiras, al fin sus artífices bien saben que nadie les exigirá aclarar, o probar, ninguno de sus dichos en los mensajes publicitarios.
Todos los precandidatos muestran su mejor cara, sus ofertas más tentadoras, el PRI y el PAN y los de la izquierda. Los principales precandidatos, los del PRI y el PAN -por el número de elecciones que han ganado sus partidos- van con todo, la maquinaria de la publicidad está en pleno vuelo. La música de fondo, las frases, las imágenes mostradas, los rostros, las sonrisas, la cercanía con “la gente”, las actitudes para ganar. Después vendrán los ataques y la guerra sucia contra los rivales, que en las dos últimas elecciones presidenciales se dirigieron contra Andrés Manuel López Obrador, logrando que no llegara a la presidencia de México. Ahora al parecer el escenario se vislumbra muy semejante (para constatarlo basta recordar las recientes declaraciones del publicista venezolano J. José Rendón en las que de manera cínica asegura que hará lo que sea para evitar que Obrador gane las elecciones de 20181).
Todo, como dicen, fríamente calculado. En su desesperación, para posesionarse y atraer al elector, el partido Movimiento Ciudadano ha hecho uso de la gracia infantil, con el polémico “huicholito”, increíble, son capaces de todo. Los mensajes publicitarios de Morena no muestran el lenguaje y la mercadotecnia avasalladora de los otros, pero también, ahí están. Los que somos afines a Obrador desearíamos ver mensajes publicitarios con contenido y calidad; verdaderos mensajes para los mexicanos.
En las elecciones presidenciales del 2012 la publicidad audiovisual en la campaña de Peña Nieto fue importante para vender la imagen de este personaje, imagen tal vez chatarra, pero resultó comprable para un sector del público mexicano. Al fin, dicho público está acostumbrado a que le vendan y a consumir chatarra.
Y al parecer esta estrategia publicitaria viene otra vez, a vender ahora a Meade; un tipo sin carisma ni méritos rescatables para ser el presidente que México requiere. Pero la maquinaria ya está en marcha, el derroche de recursos también, todo lo vale la presidencia de México. En uno de sus artículos más recientes, Genaro Villamil expone lo equívoca que ha sido hasta este momento la campaña publicitaria de Meade. Sin embargo, aun con esos errores, la aparición constante en la pantalla chica de este ex-funcionario es un peligro para embaucar a desinformados e indecisos.
Nada importa para esta mercadotecnia publicitaria, por ejemplo, que Meade haya formado parte de los dos últimos gobiernos, primero del PAN y luego del PRI, en puestos ni más ni menos que de Secretario de Estado. Con Calderón en Hacienda y Crédito Público, también lo fue de Energía. En el gobierno de Peña ocupó Relaciones Exteriores, después fue secretario de SEDESOL, y hasta antes de ser precandidato fue por segunda ocasión Secretario de Hacienda. En consecuencia Meade, como parte de dichos gobiernos, es responsable de las condiciones actuales del país. Por ejemplo, en lo referente a las condiciones económicas adversas para la gran mayoría de los mexicanos, con un salario mínimo vergonzoso, una inflación a la alza y ya ni se diga de los “gasolinazos”, de los que es, según se dice, el padre. Es responsable aunque se diga “sin militancia política”, es necesario que responda por las consecuencias de los cargos que ha desempeñado a lo largo de su vida como funcionario público. Entonces veríamos si tiene los méritos para aspirar a ser presidenciable.
Pero, como una gran parte del pueblo de México no quiere ni le interesa saber al respecto de la trayectoria de Meade, ni de la riqueza inexplicable de la fiera -Ricardo Anaya-, cree lo que le dicen los mensajes publicitarios, es decir, es manipulable, se informa a través de los anuncios de televisión y radio. Es entonces cuando los publicistas encargados de vender la imagen de hombres como Meade, pueden hacer su trabajo de manera holgada: fabrican e inflan su producto del momento para venderlo a ese público manipulable.
Sin embargo, existe otro grupo de mexicanos que ya no se creen los mensajes publicitarios, que tienen mayor información, que conocen la importancia de la próxima elección presidencial, que no son manipulables. Se dan cuenta que detrás de esos mensajes hay una maquinaria que arma mentiras, para presentar una cara maquillada que la mayoría de las veces oculta un fondo poco presentable.
En este importante año de elecciones en nuestro país, estos dos sectores de mexicanos, además del voto duro de cada partido, de los votos comprados, de los votos robados, de los indecisos, del voto en blanco, del fraude y más… decidirán quién será el presidente de México por los próximos seis años.
La moneda está en el aire. Las experiencias pasadas nos han mostrado la necesidad de que la oposición tome en cuenta el efecto de la publicidad mentirosa, pues ésta ha logrado ser un instrumento poderosísimo para definir el resultado de las dos últimas elecciones presidenciales en nuestro país.
Se hace entonces necesario que los mexicanos más informados cuestionen en diferentes foros y espacios, con las familias, con los amigos, las mentiras que difunden los mensajes publicitarios, que contrarresten la falsa información. En otras palabras, que den la batalla para que en la elección por venir el voto de los ciudadanos sea un voto informado no manipulado.
¿Seremos capaces de realizar semejante labor?
Esperemos que sí, por el bien de todos.
1www.eluniversal.com.mx/elecciones-2018/reitera-jj-rendon-que-hara-todo-lo-posible-para-evitar-que-amlo-sea-presidente
* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece la autora.
Foto de portada: Fotograma del video de Movimiento Ciudadano.
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