SOMOSMASS99
Palestina Libre
Jerusalén / Lunes 26 de febrero de 2018
Las iglesias palestinas decretaron el cierre de la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén ocupada, el lugar donde se encuentran el Calvario y el sepulcro de Jesús, en protesta por las medidas ilegales que Israel aplica a la ciudad ocupada y en especial a las iglesias

Cúpulas de la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén. | Foto: Palestina Libre.
El cierre de la Iglesia del Santo Sepulcro, que comenzó el 25 de febrero con carácter indefinido, es la respuesta de las comunidades cristianas a la imposición de un impuesto municipal a las propiedades religiosas por parte del municipio israelí de Jerusalén ocupada.
Los visitantes podrán ver una pancarta adherida hoy en la Iglesia del Santo Sepulcro donde se lee ‘basta a la persecución’ que sufren las iglesias cristianas.
El proyecto de ley que se está discutiendo en el parlamento israelí -Keneset- pretende autorizar al Estado ocupante a expropiar con carácter retroactivo las tierras que las iglesias ortodoxa y católica han vendido desde el año 2010.
Los jefes de las tres principales confesiones cristianas de Jerusalén -Las iglesias ortodoxa, católica y armenia- hicieron público un comunicado conjunto en el que critican «el ataque sistemático a la minoría cristiana en Tierra Santa» por parte de Israel.
Cabe recordar que, en 1980, Israel aprobó la “ley de Jerusalén”, estableciendo que “Jerusalén, completa y unida, incluyendo la parte ocupada en 1967, es la capital de Israel”, formalizando su anexión de Jerusalén Este, la cuidad palestina ocupada durante la guerra.
En respuesta, en 1980 el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 478, declarando dicha ley “nula e inválida”. La anexión ilegal y unilateral de Jerusalén es absolutamente ilegal y viola los principios del derecho internacional, según los cuales una potencia militar ocupante no tiene soberanía sobre el territorio que ocupa.

Corte Internacional de Justicia de La Haya. | Foto: ONU ICJ.
La comunidad internacional considera oficialmente que Jerusalén Este es territorio ocupado y por ende, y según los Convenios de Ginebra, la potencia militar ocupante no puede realizar modificaciones sobre el terreno, imponer impuestos, llevar a cabo traslados de la población y efectuar modificación alguna en los territorios ocupados, como es el caso de Jerusalén.
Sin embargo, Israel viola sistemáticamente la legalidad internacional, los Convenios de Ginebra, los dictámenes de la Corte de Justicia de La Haya y todas y cada una de las resoluciones de las Naciones Unidas y las del Consejo de Seguridad, por lo cual todas las medidas que ha implementado para judaizar la ciudad y modificar la realidad de Jerusalén ocupada e imponer gravámenes a la población bajo ocupación y a los lugares de culto, son absolutamente ilegales.
Imagen de portada: Vista panorámica de Ciudad Vieja de Jerusalén. | Foto: Free Israel Photos.
Comparte en Facebook
Twittéalo








