Breaking

De luz y tezontle

Diálogo País / Top News / 02/04/2018

SOMOSMASS99

 

ÚLTIMO PISO

Gwenn-Äelle Folange Téry*

Lunes 2 de abril de 2018

 

¿Qué rudo es el regreso verdad?

Entre que la vacación ya terminó y el cambio de horario, andamos todos lampareados.

La ropa nos estorba, la de trabajo pues. Y ni cómo explicar que los zapatos lastiman.

Nos acostumbramos, en cuatro días, tiempo récord, a andar con sandalias o descalzos.

Descalzos en pastos, arenas y cementos. Descalzos frente a la parrilla en casa de la suegra, botaneando atún con galletas saladas. Descalzos de día, de noche y de desvele. Descalzos frente a la alberca, frente al parque, frente a la puerta de la casa.

Disfrutando por los pies.

El cemento del patio fresco por la mañana, al tiempo de la barrida, hirviendo rápido a la hora de las chelas.

El pasto del jardín de adelante o de la banqueta, cosquilleo  gozoso y prudente, no se asome algún bicho por ahí, ya sé.

La tierrita que se acumuló detrás del recogedor, el barro desigual del piso de la cocina, la duela de la recámara, y el tapete de casa de los padres.

Esa lista venía yo repasando en el camino de regreso, prisionera del coche, copiloto renuente.

Quiero seguir de vacaciones,  disfrutar la descalcés o descalcitud de mis  garritas, y sí, seguir inventando palabras y bebidas embriagantes, seguir viendo al cielo de noche para platicar con las estrellas y lucir una sonrisa atravesándome  la cara pase lo que pase.

Intenté reconciliarme con lo que veía por la ventanilla.

Las famosas casitas que te hacen pensar en que tienes la desmesurada suerte de no vivir allí. Y traté de no pensar en la gente que sí lo hace. Sonrisa, sonrisa, descalcitud de mente y de pies.

Las inmensas torres de luz que desfiguran paisajes y mentes. Traté de concentrarme en la luz que irrumpe en mi casa cuando no se ve ya más nada, y en cómo la aprecio, sin pensar. Sonrisa, sonrisa, descalcés de mente y de pies.

Las llantas amontonadas en los bordes de la carretera, los tiraderos de basura a plena vista y las bolsas de papitas volando frente a nosotros. Traté de pensar en los botes que tenemos en casa, orgánico, no orgánico, papeles aquí y vidrios allá. Sonrisa, sonrisa, descalcitud de mente y de pies.

Los cerros devastados, la maquinaria a todo lo que da, camiones rugiendo y gente gritando. Traté de no pensar, pero sí tuve que preguntar. La descalcés a veces no resiste.

Dicen que esa tierra, tezontle rojo, se va para el antiguo lago de Texcoco. Se debe seguir rellenando el terreno en el que están depositando el nuevo aeropuerto, cuerpo colosal de hierro y cemento.

Traté de no pensar en política, de no imaginar moneditas trepándose al avión.

Pensé en valles limpios y lagos y agua y micheladas y aire y mar y carnes asadas y risas y veladas y vacaciones y pies… adoloridos.


* Gwenn-Aëlle Folange Téry es pintora y escritora.

[email protected]

Fotos de portada e interiores: Gwenn-Aëlle Folange Téry.






Luis López




Entrada Anterior

La fotografía es reflejo de cómo uno ve, siente y habita el mundo

Siguiente Entrada

Guerrero, el laboratorio del miedo / y III





0 Comentario


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Más Historia

La fotografía es reflejo de cómo uno ve, siente y habita el mundo

SOMOSMASS99   Redacción / La Tinta Argentina / Domingo 1 de abril de 2018   Sofía Bensadon es fotógrafa...

02/04/2018