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Redacción / SomosMass99
Ciudad de México / Domingo 2 de septiembre de 2018
- La obra, estrenada este año en el Festival del Centro Histórico, plantea la problemática de la vejez en el mundo
- Escrita por Bárbara Colio, con dirección de Debbie Hannan, artista proveniente del Royal Court Theatre, y las actuaciones de Luisa Huerta, Ana Ligia García, Marco Antonio García y Axel García se presenta en la Sala Héctor Mendoza
Una complicidad gestada en la adolescencia y dos formas de ver la vida, enfrentadas a la indiferencia social ante la problemática que plantea la vejez y la falta de comprensión hacia las personas que avanzan rumbo al final de su vida, es parte del contenido de Latir, obra de Bárbara Colio y la dirección de Debbie Hannan abrió temporada con las actuaciones de Luisa Huertas, Marco Antonio García, Ana Ligia García y el actor invitado Axel García en la Sala Héctor Mendoza.
Respecto a la puesta en escena y a propósito del papel de Corazón, Luisa Huertas, actriz de número de la Compañía Nacional de Teatro quien interpreta al personaje, tiene presente el honor que le significó recibir la estafeta de mujer mayor cuando apenas rebasaba los 30 años. Fue el maestro y director Héctor Mendoza quien la invitó a representar un rol con más de 40 años. “Esa fue mi inauguración en personajes con mayor edad que la que tenía. Consciente de que una actriz siempre tendrá papeles adecuados a la edad en la que está, nunca he buscado verme más joven”, aseguró.

En el caso contrario, al interpretar a gente mayor, “más allá de lo que puede ayudar el maquillaje y la peluquería para representar a un personaje anciano, es fundamental la manera de adentrarse en este, de imaginar cómo era en las distintas etapas de su vida. Latir me ofrece esa oportunidad porque es un reto actoral construir la mente, las emociones y los sentimientos de una mujer a los 16, a los 32, a los 60 y a los 80 años sin caer en ilustraciones, sino a partir de la madurez que se adquiere con el tiempo, hasta que, como en su caso, recae en un padecimiento irreversible.
“La obra nos revela dos maneras de ver la vida y de vivirla, nos acerca a la intimidad de dos ancianos que no se atrevieron a decir ni hacer una serie de cosas que pudieron haber cambiado su destino. Se trata de dos caracteres que se complementan, personas que son ‘cómplices’, palabra que se repite en la obra y hace que la historia comenzada en la adolescencia, pueda cristalizarse”.
En palabras de la actriz, Corazón es una mujer absolutamente vital, intuitiva, enamorada de la vida y muy libre para su época. El espectador la conocerá en su etapa adolescente, cuando era una jovencita osada, fresca, inquieta y sensible, con un corazón aventurero impresionante. “Es una mujer que fantasea mucho, a quien le gusta el cine y bailar; pero al mismo tiempo es muy práctica, como lo podrá descubrir quien venga a verla en escena”.
La problemática planteada en Latir, que comienza con datos duros obtenidos en otros países, revela que se trata de un asunto importante en México y el mundo, donde se piensa que la juventud es lo único valioso y los adultos mayores no tienen nada que aportar —abunda Luisa Huertas—. Es importante plantear el tema desde un escenario y darle voz a quienes no la tienen, afirma, porque la mayoría de las personas mayores no cuentan con apoyo, pero además falta sensibilidad para atenderlos y tratarlos, sobre todo si tienen algún padecimiento. Son personas que caminan hacia el final de su vida, que debe ser valorada.
Finalmente para la actriz, la gran mayoría de las personas que llegan a una edad avanzada tienen mucho que aportar a la sociedad por el sólo hecho de haber sido testigos presenciales de lo que ha sucedido en nuestro entorno.
Por su parte, el actor Marco Antonio García, quien interpreta a Vladimir, comenta que Latir es una historia de amor desde la perspectiva de los complementarios que tenía Platón, la cual comienza cuando la pareja de personajes mayores inventan su nombre.
“Corazón tuvo un carácter infantil y mágico. Reía, jugaba, corría y esta parte de la reinvención de lo cotidiano es lo que Vladimir, que lleva una vida monótona y siente temor de comprometerse, siempre extrañó de ella, desde que la conoció a los 16 años. Tuvieron encuentros extraordinarios desde esa edad, pasando por los 32, los 60 y los 80 años, cuando él decidió pagar una deuda adquirida con ella en el pasado. La fragilidad de ambos es lo que permite el encuentro.
“La obra es interesante porque los periodos de vida más largos de estos personajes ocurren en ausencia de ambos. La parte central de la estructura es el encuentro que tiene lugar a la edad de 32 años, cuando el erotismo adquiere el sentido de conjurar la muerte a partir de los cuerpos”.
El montaje de la mexicana Bárbara Colio nace gracias al Programa Internacional para Nueva Dramaturgia del Royal Court Theatre en México, que por más de 12 años ha favorecido a dramaturgos mexicanos a través de talleres y residencias. La iniciativa es apoyada por Anglo Arts, departamento cultural de The Anglo Mexican Foundation, y el British Council México.

Colio es una de las primeras dramaturgas que participó en el programa que, a la fecha, ya incluye a más de 30 dramaturgos mexicanos en la Ciudad de México y Londres, teniendo gran impacto en la escena teatral de ambos países. Latir ha sido publicada en una antología bilingüe de nueva dramaturgia mexicana, coeditada en colaboración con la Editorial Paso de Gato. El programa promueve obras radicales, desafiantes, provocativas, e innovadoras, que exploran la pregunta que muy a menudo se hacen en el Royal Court Theatre: “¿Quiénes somos ahora?”.
Latir es una coproducción de Anglo Arts, departamento cultural de The Anglo Mexican Foundation; el British Council México; el Festival del Centro Histórico, y la Compañía Nacional de Teatro. La obra tiene diseño de escenografía y vestuario de Mario Marín del Río; de iluminación, de Matías Gorlero, y sonoro, de Rodrigo Espinosa.
La temporada de esta puesta en escena concluirá el 30 de septiembre. Funciones jueves y viernes a las 20:00, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 en la Sala Héctor Mendoza, ubicada en Francisco Sosa 159, entre Melchor Ocampo y Encantada, colonia Barrio de Santa Catarina, Coyoacán, CDMX. La entrada es libre con cupo limitado.
Con información y fotos del Instituto Nacional de Bellas Artes.
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