SOMOSMASS99
Carabeja*
Sábado 6 de octubre de 2018
Despiertan las manchas, enrojecen y empiezan a supurar. No entiendo. La vida es un lienzo, sólo hace falta pintar.
No es cierto…
Explotan y duelen, se extienden, invaden más de lo que pude imaginar. No hay remedios, ni pociones, y a veces, sí, a veces hasta dan ganas de olvidar. Y es que invaden el cuerpo, el alma, la mente y mi más allá. Oscuras cloacas, allí, rasgándome la piel.
Respiro y observo, comparo y jadeo. Sudo. Esos entes negros no me quieren soltar. Me acechan de lejos, me esperan, no duermen y no me dejan pensar. Parece… creo… que no me los puedo arrancar.
Abro los ojos. Ya es de mañana. Me sirvo café. Respiro. Extiendo una mano, despacio. Enfoco. Agarro mi pincel. Escojo. Hoy quiero amores y quiero naranja y morado también.
Y cubro las llagas de magenta y de verde. Las transformo. Les restrego el pincel. Aquí más color, allá más fervor. La brocha no cede, el color amanece, permanece, las retuerce. Las tapo con óleos espesos, aquí una blanca, allá una azul. Les impongo follajes y soles, las ahogo en mis mares y en mis tatuajes también. Las invado en su espacio porque no lo olvido, ésta es Mi piel.
Claro que las pústulas gritan, se revuelcan, me muerden. Vuelven a sangrar, desechan el color, escupen el rosado, ennegrecen el azul. Se defienden ellas a su vez. Pero yo respiro y sigo, pinto sin parpadear. No me quiero quebrar.
Cuando abro los ojos, otra vez de mañana, me sirvo un café. Mi pincel sigue vivo, óleo tatuaje, tinta marea, alma blindaje. Mi pincel sigue vivo, y yo también…

* Carabeja, autora Franco-México-Bretona, es diseñadora gráfica y escritora. Participó como colaboradora en el diseño de los primeros números de Alforja, Revista de Poesía.
Fotos de portada e interiores: Pixabay.
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