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Tiempos de lucha

Diálogo País / Top News / 16/11/2018

SOMOSMASS99

 

Alfonso Díaz Rey*

Viernes 16 de noviembre de 2018

 

La reacción del sector financiero y el empresarial hegemónico ante la consulta sobre el proyecto del nuevo aeropuerto para la capital de la república y la intención del Congreso de regular el cobro de comisiones de los bancos, muestra la posición de quienes detentan el poder económico y están acostumbrados a que el político se les subordine y defienda sus intereses de clase. Es también una llamada de advertencia al nuevo gobierno de lo que puede venir en caso de tomarse en serio aquello de la cuarta transformación de país.

Los más de treinta millones de votos que obtuvo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) el 1 de julio pasado, fueron producto del deseo de la mayoría de quienes poblamos este país de un cambio que revierta las condiciones en que han sumido al pueblo 36 años de gobiernos neoliberales.

El triunfo electoral de AMLO y la obtención de la mayoría en ambas cámaras del Poder Legislativo para los partidos que apoyaron su candidatura y su programa, abre una gran oportunidad al pueblo y los sectores progresistas de la sociedad para recuperar el país que los gobiernos neoliberales han entregado a un puñado de oligarcas locales y extranjeros y también para reconquistar derechos usurpados y todo aquello que se requiera para alcanzar una vida digna.

Y algo muy importante por recuperar es la unidad y solidaridad entre los trabajadores y otras capas sociales que han sido afectadas por la imposición de medidas altamente lesivas para el país y el pueblo durante 36 años de neoliberalismo.  

Sin embargo, existen poderosas fuerzas que se oponen a una verdadera transformación del país. Son esas que verían afectados sus intereses con cualquier medida o política en favor del pueblo o de la nación; las acostumbradas a imponer sus leyes, tribunales, gobernantes y un estado de derecho que preserve su poder y privilegios, el que reclaman respetar y que en su contexto se den las transformaciones. Bien sabemos que ese estado de derecho es el de la clase en el poder y que el pueblo no forma parte de ella.

Y ese poder no es poca cosa. Son propietarios de los grandes medios de producción y comercialización, de transporte, de comunicación, de importantes recursos otrora nacionales y cuentan con un poderoso aparato de propaganda que permanentemente difunde e impone su ideología al grueso de la población, lo que facilita enormemente su dominio.

Una de las armas preferidas por la reacción y en general por las fuerzas de derecha es la mentira, que sustentada en su ideología es copiosamente difundida por los medios masivos de comunicación, la cual permea en sectores ideológicamente dominados y los conduce a defender posiciones e intereses de quienes los explotan.

De ahí la importancia de no menospreciar la lucha en el terreno ideológico. En la medida en que se ganen posiciones en este aspecto, siempre como complemento de una política social y económica que en los hechos refuerce las propuestas de campaña del futuro presidente de la república, se podrá aspirar a una correlación de fuerzas favorable al pueblo y a contar con el apoyo de este para salir adelante.

La transformación que deseamos para nuestro país no será tarea exclusiva de quienes gobiernen, podrá realizarse en la medida en que la ciudadanía perteneciente a los diferentes sectores y estratos de la sociedad participe de la manera más amplia, libre, consciente, organizada y democrática, para impulsar y defender decididamente las medidas y acciones necesarias que promuevan el desarrollo y el bienestar del país y de nuestro pueblo.

Se avecina un período en el que las luchas por la democracia, la soberanía nacional y popular, y por alcanzar nuestra verdadera independencia, se desarrollarán en diversas regiones de nuestro país, pero la oligarquía, acompañada de aquellos que viven de sus migajas, utilizará todos los medios ─y tiene demasiados─ para evitar perder privilegios y ventajas que le da el poder económico, razón demás para organizarnos y estar alertas.

La decisión, en ejercicio de su soberanía, corresponde al pueblo.


* Alfonso Díaz Rey es miembro de la Constituyente Ciudadana Popular y del Frente Ciudadano Regional en Defensa de la Soberanía en Salamanca, Guanajuato.

Foto de portada: Pixabay.






Luis López




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1 Comentario

el 18/11/2018

Excelente Análisis. Solo agregaría: El HISTÓRICO INTERVENCIONISMO del IMPERIALISMO YANQUI para FRUSTRAR LOS INTENTOS de EMANCIPACIÓN de MÉXICO y de TODA LATINOAMÉRICA.



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