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La derecha se fortalece con el desorden de Morena

Diálogo País / Top News / 06/11/2019

SOMOSMASS99

 

José Antonio Bueno Saucillo*

Miércoles 6 de noviembre de 2019

 

No es necesario ser un gran sociólogo, politólogo o un militante de élite para advertir que Morena le está fallando al Presidente de la República, no está siendo lo que el país necesita para contribuir con la energía y la intención necesarias para la transformación radical de la vida socio política de México.

Tenemos que poner sobre el tablero las piezas con las cuales podemos construir; la derecha no duerme pues no está perdiendo cualquier cosa, está perdiendo su hegemonía, su tradición y el soporte que le da valía dentro del marco mundial del poder.

La derecha mexicana se está viendo débil en su contexto internacional.

Los que nos decimos de izquierda tenemos la obligación de adquirir la altura que se requiere, está en juego el presente y el futuro de los mexicanos. No es la coyuntura para adquirir un medio de vida más cómoda, sino de poner la dignidad primero, siendo congruentes con nuestra discursiva de muchos años.

Debemos estar conscientes que gritar no es suficiente, nunca lo ha sido; gritar sabiendo lo que se grita es imprescindible y sostener ese grito con argumentos, desde luego.

El soporte ideológico de la inconformidad no es de existencia espontánea, es fruto de la formación política de cualquier militante.

Muchos no nos hemos enterado siquiera que los conceptos de izquierda y derecha han sido permeados por el neoliberalismo; ahora son la derecha neoliberalista y la izquierda neoliberalista conformadas sobre el camino para enfrentarlo; el sistema económico marca al sistema político y sus contrapartes; si bien es cierto que la izquierda ha sufrido un proceso de desmarxización, principalmente después de la desaparición de la Unión Soviética como tal, y la caída del muro de Berlín casi simultáneamente, en sus más claras manifestaciones en la socialdemocracia y el eurocomunismo, también es cierto que las posturas ideológicas puras han permanecido y han ido adaptando sus propuestas de lucha en contra del imperialismo.

La izquierda de Morena y de Andrés Manuel no es una izquierda radical, es un proyecto más cercano a la socialdemocracia que a la izquierda tradicional, si lo comprendemos y adquirimos la argumentación histórica tendremos la fortaleza de saber por lo que luchamos.

La izquierda actual en México no es la izquierda molino de viento que la derecha se imagina, el marxismo-leninismo no es la médula de la izquierda actual.

Su miedo ancestral.

La izquierda actual lucha por la vida del cuerpo, necesitamos caer a la cuenta de que es necesario complementar esa lucha con la vida del intelecto, seamos congruentes pues; aspiremos hacia la adquisición de los elementos de juicio que no poseemos, aspiremos a ser también la columna vertebral verdadera del movimiento por la dignidad nacional que hemos adoptado.

Una senda lógica hacia esa preparación como militantes debe ser la formación ideológica de izquierda con aspiración a ser cuadros políticos, los cuadros que hacen falta…

No es asunto nuevo esto de la formación política, muchísimos lo han comprendido a través del tiempo, mucho tiempo…

Tenemos que dejar atrás la idea de que la formación política es asunto de especialistas y de especialización; es cuestión de estar enterados de lo que ha sucedido en el pasado, enterarse de lo que dio pie a esos sucesos y qué, quiénes y cómo operaron  las sociedades y entidades varias para dar curso a la vida socio política del país, de los países.

Tenemos que ser humildes para aceptar que no lo sabemos todo, si acaso nada… y que para hacer vivir el proyecto que enfrenta el país hay que estar preparados.

Ahora no se trata de que haya llegado la oportunidad de tener, tenemos que desterrar los precedentes del caciquismo político en los que se fundan las prácticas de los partidos como entidades de poder, de empleo y de manipulación que en cuestión de corto tiempo desembocan en corrupción, ahí está el PRD como ejemplo.

Una cosa más, si se adopta una ideología como forma de vida, es muy difícil que se modifique, de modo que se convierta en la contrapropuesta, eso es traición, si fuiste alguna vez leal; o es muy legítimo  si eres un agente de derecha inconsciente o consciente incrustado en la izquierda.

Ahí no hay de otra.

Despojémonos de la falsa modestia que nos da la antigüedad en la izquierda, esto no es el esquema de un escalafón laboral, el argumento de que ya ganamos y ya nos toca cosechar porque ya hemos trabajado mucho, no vale.

No vale porque es falso para la izquierda, porque no es de izquierda, es un planteamiento neoliberal… la edad, la antigüedad no garantizan la sabiduría y la práctica consciente, ni un partido político (menos de izquierda) es una agencia de empleos o una tienda de autoservicio de puestos políticos. Esta es la forma como la derecha permea a la izquierda.

Nada nuevo, todo viejo en elocución, pero más que nunca vigente: Formación Política

Ya se creó un Instituto para tal propósito. No funciona ¿Por qué?

El partido como organismo político ha soslayado, ha hecho un balance erróneo de lo importante. Para las dirigencias importan más otros asuntos, los asuntos de las direcciones, espacios de poder interno con expectativas de exteriorizarse y atraer beneficios particulares o tribales.

La creación de un Instituto para tal fin por pura declaración es lógico que no dará resultados; echarlo a andar sin tener una vereda que tomar para alcanzar su propósito, sin ningún recurso, es mentir y mentir es traicionar.

No asignar recursos partidistas para mover el proyecto de formación política es suicida, es no gastar en  paracaídas cuando la vida política y la vida misma dependen de ello.

Morena está en peligro, las manzanas podridas ya comenzaron a pudrir a otras.

Volvemos a los inicios de nuestros análisis.

No se han instrumentado programas de asepsia, no se ha limpiado la suciedad que llegó de los que «cambiaron de ideología de un momento a otro», los chapulines, ya están operando y desde niveles muy altos.

¿Quién se va a oponer a todos esos, si no hay formación política alguna?

Mucho peor; Estados Unidos no duerme, sus perros aliados están alertas, sus microbios están operando en México y desde el interior de los espacios de poder.

La historia de la CIA se puede resumir en la historia del aplastamiento de los Estados Unidos a gobiernos liberales de todo el mundo.

Ellos están aquí, llevan muchos años aquí, siempre han estado, incluso ocupando hasta la silla presidencial mexicana.

Si seguimos sin cuestionar a los farsantes locales, estatales, nacionales y extranjeros… echaremos a la basura el esfuerzo político de muchos, durante muchos años.

El Comité Nacional de Morena deberá liberar los recursos necesarios para poner en marcha, desatar los nudos al Instituto Nacional de Formación Política. Es cuestión de sobrevivencia política para Morena y sus militantes.

Pero… ponerlo en marcha no bastará, es un clavo más caliente de lo que se piensa, el riesgo más próximo que se corre es que la estructuras de dirección y operación nazcan como un espacio nuevo de poder o de una subdelegación de empleo para amigos y familiares; considerando lo que ha sucedido hasta la fecha.

Si nos imaginamos a los recién llegados de la derecha por las alianzas electorales en la dirección de este Instituto, estaremos entregando esta instancia en bandeja de plata a la derecha.

Caos, la consecución de la debacle que se avizora.

Las cuestiones de esencia política deben ser asunto fundamental para la militancia probada de izquierda, de trayectoria lúcida, de probada sensatez, honradez y capacidad.

Lo difícil no va a ser encontrar personajes con estas características, sino crear la comisión, el equipo, los personajes, que no se tienten el bolsillo para hacer la selección y armar una estructura idónea.

Riesgos, riesgos y riesgos, por lo mismo… en este sentido se tiene que recomenzar.

Hay que crear el cerebro político real de Morena, lo que hay son operadores ejerciendo el poder a discreción.

O se hace, o Morena muere, incluso como movimiento.


* Esta es una colaboración del Colectivo Miguel Hidalgo de Celaya, Guanajuato, al que pertenece el autor.

Imagen de portada: Andrés Manuel López Obrador y Yeidkol Polevnsky en el Congreso Nacional Extraordinario de septiembre de 2017 de Morena. | Foto: Morena.






Luis López




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1 Comentario

el 06/11/2019

Una analogía pertinente cabe para la 4T?



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