SOMOSMASS99
ÚLTIMO PISO
Gwenn-Aëlle Folange Téry*
Lunes 25 de noviembre de 2019
Es miércoles, las nenas y los nenes van a la escuela, muy tempranito
Las nenas muy peinaditas, cabellos estirados y pegados con gel, cráneos expuestos casi, y listones cafés y azules, todas igualitas. Los nenes de zapato escolar negro, lustrado, y gel en la cabeza, también.
Hace frío, pueden todos usar una chamarra extra que no sea del uniforme, pero las nenas deben de ir de falda, así es el reglamento. Pobres rodillitas moradas…
Una de las nenas, sin embargo, va feliz. Tiene novio desde hace dos semanas, el chico más cotizado del salón, y a la hora del recreo quedaron en comer juntos. Eso es una revolución, porque durante el receso, los nenes juegan futbol mientras las nenas cuchichean, en su banca, la blanquita.
Ese receso quedará marcado por años en su piel. El nene en cuestión, frente a todos, le dice que lo del noviazgo fue falso, que la onda era parte de una apuesta. Los otros nenes aplauden, las nenas se ríen. Ella no llora, no frente a ellos.
Pero en casa, sí.
La mamá de la nena, que es de armas tomar, quiere salir de inmediato a la escuela y poner una queja, por lo menos hablar con los papás del nene tan guapito. Pero decide respetar la decisión de su hija, nadie sabrá cuánto sufre. No, no se reirá con las nenas de la broma, sencillamente las ignorará, de por vida. Y a los nenes, los enfrentará jugando futbol también. Así es de ruda esa nena.
Por fuera, porque por dentro, la han destrozado.
Tiempo más tarde, dos años para ser exactos, los cuales son diez millones quinientos diez y nueve mil veinte minutos de desgarre interior, la mamá de la nena se topa con la mamá del nene.
Y le cuenta la historia.
Porque, sí, respetó en su tiempo la decisión de la nena, pero la ha visto desconfiar de toda prueba de amistad emanada de un nene. Y eso, a ella también la desgarra por dentro.
Y resulta que a la mama del nene primero le da risa, de ésas de carcajada abierta. Y cuándo se le explica el dolor de la nena, sólo acierta a expresarse con ternura de su nene tan ocurrente.
La mamá de la nena abandona la escena, es inútil a veces hablar con ciertas personas.
Pasan los años, y los minutos, más millones de millones.
La nena, ya mujer, habla con los hombres, los que ya no son nenes, a los demás los sigue ignorando. No ha vuelto a cruzar palabras con las nenas de aquel tiempo. Sigue recelosa en cuánto al famoso amor se refiere, pero cuenta con más amigos que amigas. Se ha repuesto, casi.
Y se encuentra con el nene de aquel receso, de aquella apuesta.
Y él, se disculpa.
También creció.
No se sabe si su mamá también, pero él sí.
Y así las cosas…
Dime, al leer esto, ¿sientes cómo yo que hay varias señas de incitación a la violencia en contra de las mujeres? ¿O soy yo la única alucinada…?
Y claro, cualquier parecido con eventos de la vida real es propósito de quien escribe. La nena en cuestión dio su consentimiento para la narración de aquel episodio de su vida.
Y no, no se lastimó a ningún animal, la mamá del nene salió ilesa de aquella conversación.
* Gwenn-Aëlle Folange Téry es pintora y escritora.
Imagen de portada: Quand tu es une autre / Cuando eres otra. | Autora: Gwenn-Aëlle Folange Téry.
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