Juan Trigos deja la OSUG a un mes del Festival Cervantino y a dos de la gira a Italia
Agustín Galo Samario / SomosMass99
Guanajuato, Gto. / 1 de septiembre de 2014

- La participación de la orquesta en el FIC y la gira a Italia no están en riesgo, aseguró Mauricio Vázquez, director de Extensión Cultural tras la salida de Juan Trigos.
La rectoría de la Universidad de Guanajuato “no cuenta con recursos culturales suficientes para entender mi desempeño. He venido arrastrando sus ineficiencias durante estos tres años y últimamente preguntándome quién nombra personas así, cuya ineptitud perjudica la educación y el nivel cultural del país”, afirmó el ahora ex director de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG), Juan Trigos. La respuesta de la institución, a cargo de la secretaria Académica, Rosa Alicia Pérez Luque, y del titular de Extensión Cultural, Mauricio Vázquez González, fue en este tenor: “La calidad y continuidad del proyecto cultural y artístico de la Universidad de Guanajuato está garantizado y tiene en la Orquesta Sinfónica uno de sus pilares más importantes, con más de 60 años de trayectoria”.
Pero según comentarios de algunos integrantes de la agrupación, lo innegable es que está en riesgo lo inmediato: el concierto del viernes próximo en el Teatro Principal. Con la incertidumbre instalada en los atriles de cada músico porque la salida de Trigos, si bien se empezó a fraguar desde hace tiempo, fue tan intempestiva que no se sabe cómo se solventará la participación de la orquesta en el Festival Internacional Cervantino ni qué sucederá con la gira a Italia pactada desde fin del año pasado. Por una razón, aseguran: nadie tiene idea de qué director podría venir y hacerse cargo de la batuta de la orquesta.
Rendir cuentas
Pérez Luque dijo que desde su fundación la agrupación musical ha pertenecido y ha sido administrada por la Dirección de Extensión Cultural, adscrita a la Secretaría Académica. De esta manera, todos los funcionarios de la Universidad de Guanajuato están obligados a desarrollar su trabajo dentro de la normatividad correspondiente. “La Universidad de Guanajuato es una institución pública obligada a rendir cuentas y a manejar con transparencia todos los recursos públicos que le son asignados”.
Recordó que a mediados del siglo XX, en 1952, el entonces rector, Lic. Antonio Torres Gómez, creó la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) bajo la batuta del Mtro. José Rodríguez Fraustro; también se creó el Teatro Universitario, que daría origen al Festival Internacional Cervantino (FIC).
“Son dos proyectos paralelos que constituyen los dos brazos más importantes que tiene la universidad, desde el punto de vista artístico y cultural”.
El director de Extensión Cultural, Mauricio Vázquez González, envió un mensaje de tranquilidad a los músicos de la OSUG y aseguró que los compromisos adquiridos previamente por la universidad siguen en pie, refiriéndose al FIC y a la gira artística que la orquesta realizará por Italia en noviembre próximo.
Trabajan poco
Al hacer pública su renuncia, Juan Trigos dijo que el 26 y 29 de agosto sostuvo conversaciones con el rector José Manuel Cabrera Sixto. En la primera se tomaron acuerdos verbales en los que se aceptaban los términos iniciales en que fue contratado para dirigir a la OSUG en 2012.
Pero el pasado 29 de agosto “él manifestó descontento con mi desempeño, argumentando falta de presencia y trabajo con la orquesta. Dijo en su absoluta ignorancia que le parecían pocos los doce conciertos que según él realizo al año y que era equivocado mi modo de llevar la parte administrativa en la oficina de la OSUG (contratación de artistas, alquiler de música, pagos a proveedores, etc). Reiteró que yo debía hacerle ‘una propuesta con más conciertos’. Sugirió 24 programas, absurdo, dejando ver que él supone que el estudio de las partituras debe realizarse en las oficinas y durante un tiempo que sólo existe en su calendario de su desconocimiento.
“A su modo de ver (del rector) el director titular de la orquesta debe trabajar ocho horas diarias en las oficinas, cinco días a la semana. Confirmó, además, que la oficina sería controlada por Extensión Cultural y que era una decisión tomada inamovible. Insistió en que yo no quería entender que esta era una universidad y que mi modo de operar no era compatible con el de la institución. En pocas palabras, sugirió que yo debía hacerle una propuesta en donde yo estuviera de acuerdo en estar sentado 40 horas a la semana y ceder en que la oficina de la OSUG pasara a ser controlada por Extensión Cultural”.
En la lectura de su carta de renuncia ante los músicos, Trigos afirmó que Cabrera Sixto, “ha insistido en que los músicos de la orquesta laboran únicamente tres horas y media al día, y que deberían trabajar las 40 horas a la semana”.
Los verdaderos aludidos
Para los atrilistas consultados, sin embargo, el problema es otro y con otros. Para empezar aseguran que la OSUG es una de las orquestas peor pagadas del país, no cuenta con jefe de personal, ni jefe de relaciones públicas, no tienen sede oficial y “cuando se le pide apoyo a Extensión Cultural no lo hay”.
“Mauricio (Vázquez) dice que el (Teatro) Principal es nuestra sede en un 70 por ciento, pero no lo prestan por las tardes para las audiciones. Por eso se van al Cervantes, al Mesón de San Antonio, prácticamente a las puertas de la oficina del propio Mauricio”.
En esta hora de crisis, las divisiones entre los músicos también salen a relucir. Cuando uno propone que lo urgente es rescatar el concierto del viernes, otros le reviran: “Nosotros no tenemos que salvarle a nadie de un problema que no es nuestro”.
Los más coinciden en que “el rector trata de mover a la orquesta, pero no tiene información. No tiene conocimiento sobre lo que es una orquesta sinfónica porque los que saben no se lo han informado, aunque luego se espantan con el costo, algo así como 25 millones para la administración y la nómina de 70 músicos, aunque solamente 15 cuentan con contrato y los demás no tienen seguro, aguinaldo y ninguna prestación”.
Pero el problema principal, aseguran, es que el secretario general, Manuel Vidaurri Aréchiga, “dejó solo al maestro Trigos. En los últimos días hablaron y Vidaurri le dijo a Trigos ‘yo ya no me meto’, cuando fue él y su hermano (Carlos) los que lo trajeron en el 2012”.
Entonces, añaden, el problema también es ese y por eso el maestro Trigos “no está ya de acuerdo con que la orquesta sea administrada por Mauricio Vázquez desde Extensión Cultural”.

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