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De equilibrios infantiles

Diálogo País / Top News / 27/04/2020

SOMOSMASS99

 

ÚLTIMO PISO

Gwenn-Aëlle Folange Téry*

Lunes 27 de abril de 2020

 

A ver… ¿Recuerdas tu infancia? No todo, tantito.

Seguro recuerdas tus cumpleaños: el de la piñata que nunca se rompió, el de los amiguitos que llegaron muy temprano, el de las luces de bengala bajo la mesa, el de los regalos más deseados, prometidos y cumplidos, el del pastel de la tía, y eso, ¿sí  o no?

¿Recuerdas, o sientes, la emoción de los preparativos? ¿Repartir tus cartoncitos en la escuela, oír a tus papás hablar del menú, que si salchichas o mejor hamburguesas, que si pastel de chocolate o de vainilla y cómo esperabas emocionado los regalos de los abuelos, siempre enormes y cubiertos de moños?

Y luego la ligera tristeza del fin del día, a menos que hubiera piyamada y que la fiesta fuera entonces eterna.

Pues acaba de ser cumple de uno de mis sobrinos y… fue diferente. Que en tiempos de No salgas, No toques, No grites, No corras, No nada, todo ha sido diferente.

Y mira que sus papás se esmeraron por hacerle el día alegre. Hubo piñata, hecha en casa, y pastel con velas. Platicó con la familia del núcleo más extendido por pantallas interpuestas, hubo Zoom, video-llamadas, risas y tecnicidades desconocidas, hasta los adultos estuvieron felices.

Y sí, hubo regalo de la abuela. Llegó por mensajería, venía en una bolsa de plástico y además fue lavado y desinfectado antes de dárselo al niño ya tan grande, cuatro años recién cumplidos. Lo mejor del asunto fue el video, la mamá diciendo: dale las gracias a tu abuela, y el niño, lógico como lo son a esa edad, replicando que la abuela no está. A ver…

Mi sobrino todavía está chiquito. Su cumpleaños no fue como los demás pero tal vez ni lo recuerde. Pero me pregunto qué sentirán los niños un poco más grandes, en su cumple, en el de la tía preferida, o sencillamente en lunes, día de escuela.

 

Daniela, de diez años, dice que se siente cómo pez. Dice: “Somos peces, peces sin libertad, esclavizados, aterrados”. Y remata con un “¿A poco no?”, duro y cómplice a la vez.

Me pregunto si dentro de ella hay imágenes deformadas del mundo de afuera, realmente como visto a través del vidrio de una pecera convexa o cóncava, según el puesto del mirador. ¿Visualizará el patio de la escuela vacío? ¿O al revés, lleno de chicos, unos amigos y otros no tanto? Y la tienda a la que va de compras con su mamá: ¿Habrá visto alguna imagen de gente con tapabocas comprar melón sin olerlo…? ¿Estará viendo noticias o para nada? ¿Imaginará que como a los peces rojillos de las peceras les da su mamá comida en trocitos y que ella aletea para alcanzarla? ¿Soñara despierta para no saber, no tanto pues?

Otro chiquito, más chico, de cuatro años, confiesa que prefiere estar en casa, un rollo de lunch. Te transcribo la conversación con su mamá, quien hizo las veces de entrevistadora:

– Y, es muy bueno esta’ en casa ence’ados. 

– ¿Pero por qué?

– Po’que, heee, po’que el co’onavi’us ya está. 

– ¿Entonces te gusta estar en la casa?

– Sí, ¡me gusta esta’ comiendo palomitas!

– Muy bien. ¿Qué opinas del coronavirus?

– Pues, opino que tiene unas enfe’medades.

– ¿Y qué opinas de las clases en casa?

– ¡Me gustan! Ap’endo mucho en mi casa, más que en la escuela. Po’que en la escuela siemp’e tengo que lleva’ mi lonche’a y no me gusta, y aquí sólo me dan mi lunch.

Pues sí, está en la edad en que la escuela equivale a lunch y si se lo van a dar en casa, ¿cómo para qué moverse?

¿Tendrán miedo los más chicos? ¿Los que no miden bien a bien qué pasa, que sólo de repente oyen la palabra nueva y ven ceños fruncidos, ya sea por la alarma de salud o por la económica? ¿O sólo sentirán la vibra que hay en el aire? Que si es así, tal vez sean a los que más hay que cobijar, por aquello de la amenaza invisible y por tanto imposible de formular.

 

Alexa y Matías son hermanos, tienen 10 y 8 años. Los dos están bastante bien en casa, contentos porque “juegan en familia y hay muchos rompecabezas”. Sentí, en lo que le dijeron a su abuelita, a Matías más combativo, algo enojado con los que, dice, no se cuidan, aunque el sentirse de vacaciones no le disgusta nada. Pide respeto por la situación, y pienso que los que no creen que la situación esté tan fuerte no tienen en un alto lugar su escala de valores. Habló de la muerte como de algo banal, consecuencia directa del no llevar tapabocas. Eso, -y una frasecita de su hermana-, me estrujó el corazón… Dijo ella solamente estar preocupada, pero luego soltó que sí, que está asustada.

Asustada.

 

¿Te fijaste en el dibujo que la hace de foto de portada hoy? Es de Frida Fabiana. Ella tiene 14 años, ese momento en el que ya se es adolescente pero todavía no, en el que la infancia no nos suelta por más que nosotros intentemos sacarla de nuestro nuevo yo. Y dibuja, todo el día, todos los días. Por eso le pedí que en lugar de hablar, escribir, grabar, lo hiciera. Mira ese dibujo, los colores, el celular anclado/atado/enlazado a la muñeca, los barrotes, las cruces-rojas- de los cuales no sabemos si son vida real o real encierro. Dice, porque en casa de Fabiana se habla siempre, mucho y se expresa, todo, o casi, dice que se siente encerrada, enjaulada, llena de inspiración y ganas de salir. No habla del virus, no ve peligro afuera, ve, creo una especie de libertad que no tiene adentro. Como todo adolescente respetable, obvio.

Sienna es como Frida Fabiana, lleva un tiempo paseando sobre la delgada viga del equilibrio que existe entre infancia y la adolescencia, tiene 11 años. Se siente encerrada, con intensas ganas de salir, justificándose con aquello de nunca ha pasado más de dos semanas sin poner un pie afuera, como si se necesitara justificación para querer respirar aire nuevo. El no saber por cuánto tiempo tiene que aguantar también la desespera, y sí, coincido, cualquier pena es más llevadera si le conocemos alguna fecha de caducidad. Se preocupa por el personal de salud, los ve como héroes, y no acepta que se les agreda aunque logra entender el miedo que les puedan tener algunos. Y compara esta crisis con la que vivieron sus padres en el 85, cuando el temblor en México. Se imagina adulta-marcada por estos días, no sé si físicamente, como con una gran cicatriz, o si esa misma cicatriz la vea en su corazón, su alma, su intelecto, sus emociones. Aunque aprecia levantarse más tarde que de costumbre, adolescencia, rica adolescencia, y se entusiasma por el resurgimiento de la vida animal en algunos lugares. Y sí, le sale la veta ecológica al defender a la tierra y al decir BASTA, así en mayúsculas.

 

Decía mi hija, que ya no es ni niña ni adolescente según diversos calendarios, que los niños han de tener miedo, por aquello de ver salir a papá mamá abuelos o tíos por comida o a trabajar. Por aquello de que afuera hay un virus -imagina el monstruo- que te enferma y luego hasta te mata. Porque papá mamá abuelos o tíos están allá, con él, contra él. ¿Cómo verán dentro de sus mentes al famoso virus? ¿Bajo la imagen que nos han enseñado a imaginarlo? ¿De otro color? ¿Otra forma? ¿Tendrá olor, consistencia?

¿Ubican todos al virus “allá afuera, en la calle”? Pues los de menor edad, sí. Pero 3 o 4 chiquillos no son botón que alcance para muestra. Y si son niños que en casa no sufren ni violencias ni atropellos, pues sí. Tal vez los demás, tantos, deseen con ansias diferentes que termine el asunto, no para regresar al mundo de afuera, sino para salir del de adentro.

¿Feliz día del niño?

Pues sí. Porque al decir la formula consagrada, deseamos desde la última tripa que nos constituye que cada día de cada niño sea feliz.

¿Sí o sí?


* Gwenn-Aëlle Folange Téry es pintora y escritora.

[email protected]

@GwennFolange

Dibujo de interiores: Daniela Isabel Ochoa.

Imagen de portada: Frida Fabiana Ochoa.






Luis López




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6 Comentarios

el 27/04/2020

Hay felicidades diferentes. Ahora toca -y así debería ser siempre- desde adentro, no sólo de la casa. Pero, cómo se lo haces comprender a algunos niños, los que no salen y los que andan afuera porque no les queda de otra, los que aún no hablan y los que sin dejar de serlo ya no lo son?
Buena reflexión, investigación y entrevista!

el 27/04/2020

Los niños interpretan también sus sentimientos y lo mejor de ellos que son totalmente puros, no los adornan ni los maquillan, mi reconocimiento y admiración para éstas lindas criaturas, las cuáles tengo la dicha de conocer desde hace mucho tiempo.

el 27/04/2020

¡¡¡Enhorabuena!!!! ¡¡¡Felicidades!!! a Daniela Isabel Ochoa y Frida Fabiana Ochoa por sus excelentes dibujos. También mi felicitación y enhorabuena a Gwen Folange por su muy buen articulo.

el 27/04/2020

Artículo que existe gracias a los niños
Gracias

el 04/05/2020

Hola yo soy la ultima de la que abla el articulo y si se muy bien que esduro pero siempre pienso en »es duro pero si se puede es largo pero pasa rapido…»bueno yo tia te agradesco muchisisisimo.

el 05/05/2020

Te agradezco yo Sienna por habernos compartido tu sentir.

Je t’aime fort



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