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SOMOSMASS99

 

Jatzibe Castro*

Miércoles 2 de abril de 2025

 

Invasividad

Cuando entró a su casa NO podía creer lo que veía: la base de un tronco convertido en mano que rebasaba su estatura por mucho. La palma abierta abarcando parte del espacio de lo que había sido la sala de su casa de niña y de joven… y los dedos como ramas, largos y extendidos.  

Era un espectáculo tremendo de extraño. Aquel tronco con forma de mano invadiendo la sala de piso a techo, con hondas ranuras en su gruesa corteza que denotaban adultez sabia y plena, tal vez vejez, que descubrió aparente al acercarse sin pensarlo y azorarse al ver que algo se movía en la parte alta de la palma. Pum pum pum hacia además. Dio pasos atrás, no lo podía creer, ¡era su corazón! que latía tan fuerte que lo movía potente.  

Los dedos-ramas se expandían, unos atrincherados por el techo, otros subían por la escalera, otros más se precipitaban hacia las distintas salidas de la casa. Invadían el lugar sin agobio, con naturalidad. Qué se iba a preocupar aquella mano-árbol, si eran su vida y fortaleza las que existían y habían requerido de aquella casa que les quedaba chica. 

Después del azoro empezó a sentir miedo. El latir de aquel ser revelaba su deseo de avanzar y no solo eso, también de avasallar lo que tuviera enfrente. Se empezó a retirar paso a pasito… paso a pasote y su temor la hizo querer correr, mas no podía, la invasión era casi absoluta. Por las rendijas que encontró entre los dedos-ramas logró escabullirse y salir de aquel bosque que un solo árbol había formado en su casa de antaño. Estaba tan vivo y era tan afanoso que no cesaba su propagación. Por más que ella corría, hacia un lado y otro, los dedos la hostigaban. 

Al fin logró salir con la respiración y la consciencia alteradas, y aun así, quería saber lo que pasaba, quería entender lo que significaba aquella mano-árbol con sus dedos-ramas que habían nacido y trascendían en el que fuera su hogar y más allá; no quería que el terror la cegara, que le quitara su entendimiento. Corrió veloz hasta que no pudo más e hizo lento su paso, miró hacia atrás, quiso ver qué ocurría. Los dedos que se hacían delgados y casi la alcanzaban y la tocaban, al percatarse de que frenó su marcha, también se detuvieron. 

Creía que estaba sola. No se encontró con alguien como ella ni en la casa ni afuera. Cuando observó a su alrededor con más detenimiento, advirtió que no estaba sola, estaba rodeada no solo de los dedos-ramas, sino de muchos árboles, ramas y troncos que palpitaban. Se dio cuenta de que su presencia en apariencia avasallante, era más bien abrazadora, de que lo que pensó era un monstruo violento, atracador, que la había hecho imaginar un final aterrador, podría tener otro sentido.  

Lo fue viendo de a poco, observando, pensando, sintiendo y divisando el todo que se le mostraba. Empezó a comprender que aquel árbol extravagante que encontró en su casa, lo que quería era mostrarle el bosque que ahora, con más sosiego, distinguía. Era un bosque infinito en el que había árboles con sus ramas y también sus raíces, que le ofrecía sustento y protección.  

Se sintió en un mundo de apariencia inmóvil, que latía desde adentro y más profundo, que denotaba vida y paz… y hasta cariño.  

En ese bosque donde encontró cobijo supo que no podía volver a esa casa donde inició el camino. Aquel hogar que desaparecía de su memoria y del que solo quedaba un resquicio de verdad, fue el punto de partida y ahora no existía. Donde hubo bullicio y convivencia, cotidiana faena y hermandad; donde se sembró cariño y alegría con todo y pleitos y algarabía, solo quedaba oquedad, esa que deja tanto trajín de vida, tanta palabra dicha y escuchada, tanto sentir que a veces es demás. Todo eso, empero, había dado lugar a esta otra vida, la de la mano árbol, con ramas y raíces, que se multiplicaron formando el bosque, que ahora la abarcaba y era su guarida. 

El bosque que nació en aquella casa le mostraba la posibilidad de libertad con compañía profunda, nacida en el subsuelo, con interdependencia; la protección de un mundo más cauteloso del que había conocido. Antes no había pensado que la libertad requiere arraigo para poder ser realmente libre. 

El árbol de la vida, que no era árbol, sino bosque, la envolvió con su abrazo, la hizo sentir profundo sus orígenes, los que la hicieron ella, con todo lo que implica. Con aquellas cortezas que se forjan con el tiempo y la caricia, las idas y venidas, los festejos, largas pláticas y juegos y aventuras, los pleitos y arrebatos que a veces parecen injustos y opacan relaciones. Con su sabiduría que comprende más de lo que, hasta entonces, ella creía.  

Ahora lo sabía y en medio de ese espacio, con esa compañía, en tiempo de quietud, pudo apreciar los rayos de luz que se fugaban entre las ramas y los troncos, un espectáculo deslumbrante que también la abarcaba y en el que había subyacentes e innumerables corazones que latían, mas no tan fuerte como el suyo.


* Jatzibe Castro es pintora y escritora.

www.jatzibe.com

Instagram: Jatzibe_Castro

Imagen de portada: Dorothe / Pixabay. | Intervención: Jatzibe Castro.






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16 Comentarios

el 02/04/2025

La desaparición del primer hogar, abrazo, da miedo, mucho.
Hasta que te hallas.

el 02/04/2025

Bella analogía!!

el 02/04/2025

Bella forma de expresar que somos más que nuestra historia biográfica, somos ese bosque que nos precede, esa historia transgeneracional.

el 02/04/2025

Jatzibe: tremenda metáfora en una historia que al comienzo parece de terror y al final se desarrolla como el inicio de una nueva vida, alejada del caos contemporáneo y envuelta por la verdadera vida, la que sempre nos ha brindado la madre natura. Felicitaciones.

el 02/04/2025

Felicidades,está muy bonita la metáfora,y me recuerda que todo cambia si lo vemos con los ojos del corazón.

el 02/04/2025

Muchas felicidades que hermoso relato

el 02/04/2025

Que la libertad requiere arraigo para poder sentir la libertad plena. Mucha verdad, mi amuga, solo aquello que ha penetrado con profundidad yvm es parte nuestra nos puede dar la libertad de amar y ser amada. En esa profundidad de luz, luego de surcar el enredo de raices y ramas que multiolican en nuestros sentimientos y emociones.
Hermoso y profundo relato. Un fuerte y caluroso abrazo.

el 05/04/2025

Que hermosa analogía Jatzibita de lo maravillosa que es la vida. De las experiencias que obscurecen pero con el pasar del tiempo nos damos cuenta que son parte de las experiencias que al final siempre están llena de luz. Y que maravilla y que gran bendición el tener la oportunidad de concientizar el aprendizaje y sabiduría que nos lleva a esa luz. Felicidades!! TQM

el 07/04/2025

Me recordó la casa de Hernán Cortés en la Antigua Veracruz, efectivamente, la naturaleza nos recuerda que es la dueña de la tierra y que nosotros somos solo invasores que le debemos mucho respeto y que estamos en deuda con ella

el 07/04/2025

Sentí un poco de miedo y nostalgia a leer este cuento, al pasar de los años nos van invadiendo esas ramas, esas raíces. Nos llenamos de hojas secas, y en algunas ocasiones, la otrora casa llena de alegría y luz se llena de maleza.

el 07/04/2025

Felicidades!!!
hermosa metáfora.
Gracias por compartir.

el 08/04/2025

Tan profundo y verdadero texto, lleno de nostalgia y a la vez de certeza, es la vida que nos arraiga y envuelve como un tejido lleno de experiencias, lleno de sentimientos encontrados,siempre podemos cambiar de rumbo pero sin dejar de reconocer eso..nuestras raíces y vivencias que hacen nuestra estructura, y nos forjan para día con día elegir una nueva vida que haga latir con más fuerza nuestro corazón

el 17/04/2025

Jatzibe. ¡Qué fuerte e intenso texto! junto con la imagen que incluyes, generan angustia en un principio y una ruta al final. Me pareció como una pesadilla en la que buscas explicación sobre lo que ves y en lugar de aferrarte e intentar saber qué pasa, permites que tus sentidos encuentren, por sí mismos, el sentido de las palabras.

    el 07/06/2025

    Exacto. Una pesadilla que termina despierta y consciente

el 21/05/2025

Me encantó! Hermosa y profunda alegoría, tu decides si te asfixias, huyes, o te encuentras, te desnudas y aceptas al ser maravilloso nacido de «tu bosque»!

    el 07/06/2025

    Tú decides. Eso es lo mejor !!



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