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La OSUG y el exilio español

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SOMOSMASS99

 

Iván Arellano Naranjo

Jueves 1 de mayo de 2025

 

No sabiendo los oficios los haremos con respeto.

Para enterrar a los muertos

como debemos

cualquiera sirve, cualquiera…menos un sepulturero.

Un día todos sabemos

hacer justicia. Tan bien como el rey hebreo

la hizo Sancho el escudero

y el villano Pedro Crespo.

– León Felipe.

 

La Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato llevó a cabo su primer ensayo el 11 de febrero de 1952 a las diez de la mañana, y su primer concierto fue en el Auditorium de la Universidad el 25 de abril del mismo año a las nueve de la noche. Los 41 artistas que participaron merecen nuestro respeto, admiración y reconocimiento por el esfuerzo, por el compromiso y por la responsabilidad y autoridad para hacer música.

Entre ellos había de todo, de chile, de dulce y de manteca, como se dice coloquialmente. Teníamos guanajuatenses, colegas de algún estado vecino y los extras mexicanos y extranjeros que trabajaban en la capital del país. Hay quienes afirman, sobre todo los conocedores -y lo señalan con toda seguridad-, que lo más importante en un instrumento sinfónico son sus integrantes, los músicos. Siempre hay un instrumentista que tiene arreglos y composiciones; también es común que los instrumentistas se inclinen por dirigir y coordinar. Al aspirante a director se le pide, mínimo, que tenga experiencia como músico de orquesta, aunque no siempre es así. Es frecuente encontrar compositores con sus obras bajo el brazo buscando intérpretes, y otros con proyectos en el portafolios o en la mochila buscando relaciones que puedan interesarse en sus aspiraciones de director. Los primeros en mostrar disposición en escuchar la música de los compositores y en conocer las condiciones que tiene el director al frente, y coordinar el resultado que se puede obtener de un trabajo artístico, son los atrilistas.

Con un poco de imaginación y fantasía, podemos ver las primeras “orquestas” alrededor de la edad media, un grupo de instrumentistas que se reunían para tocar juntos. Los conjuntos de instrumentos se fueron desarrollando, siendo una de las ideas de que mientras más grande fuera el número de los instrumentos, mejor sería el resultado. Claudio Monteverdi no fue el primero ni el único, pero a principio del siglo XVII llegaba con sus excelentes composiciones bajo el brazo, reunía el número de músicos que requerían sus obras y buscaba con disciplina la fortuna para presentarlas primero en la corte de los Gonzaga en Mantua y después en Venecia, en la iglesia de San Marcos, dónde se contaba con mayores recursos económicos y de logística para realizar sus proyectos. Armó y juntó a un número respetable de músicos tanto de aliento como de cuerda, lo más parecido a una orquesta con un objetivo bien definido.

No es difícil imaginar 300 años después a los músicos hablando, conociéndose y reconociéndose en el Auditorium de la Universidad de Guanajuato, ensayando juntos y en los descansos dando señas de dónde habían trabajado y quién los había invitado a participar en la orquesta que iniciaban. O, dónde trabajaban los que tenían la oportunidad de venir de extras, palabra a la que tendremos que acostumbrarnos a lo largo de la vida de la OSUG. Difícil dar señales de todos nuestros héroes, de los instrumentistas que dieron el primer concierto.

En el año 2019 se cumplieron 80 años del exilio español en México. Recordamos al SINAIA, al MEXIQUE, al IPANEMA. La historia del exilio español es una historia de México y España, llena de complejidades. En España, en el 39 del siglo pasado, inició una etapa totalitaria y oscura, autoritaria, despótica, tiránica, de represión, persecución y éxodo. México recibió a cerca de 25 mil españoles que venían huyendo de Francisco Franco. Llegaron profesionistas, empleados, trabajadores, maestros, intelectuales y artistas. Llegó una Banda de música completa, la Banda Madrid. Cambió la imagen del español que se tenía en México, cambio por una imagen humanista e integradora.

Dentro de los bienaventurados que inauguraron la OSUG, de los que estamos orgullosos y agradecidos, se encontraban al menos tres que habían llegado con el exilio que provocó la guerra civil española del 39. A través del tiempo se ha desarrollado una relación de agradecimiento mutuo entre México-España.

 

Sensibles a todo viento

y bajo todos los cielos

poetas, nunca cantemos

la vida de un solo pueblo

ni la flor de un solo huerto.

Que sean todos los pueblos

y todos los huertos nuestros.

– León Felipe.


Imagen de portada: La Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato en 1952. | Foto: Universidad de Guanajuato.






Luis López




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2 Comentarios

el 07/05/2025

0kw8uc

el 15/05/2025

st4h09



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