SOMOSMASS99
Redacción / SomosMass99
Ciudad de México / Miércoles 19 de septiembre de 2018
- Pide que se incorpore la perspectiva de derechos humanos durante las emergencias humanitarias.
A un año del sismo del 19 de septiembre de 2017 y del precedente del 7 del mismo mes, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) recordó la importancia de integrar la dimensión de derechos humanos durante estas emergencias humanitarias y en los procesos de reconstrucción y llamó a las autoridades mexicanas a mantener como temas prioritarios la atención a las poblaciones afectadas y la preparación frente a los riesgos naturales.

Foto: Centro Prodh.
A partir de los mencionados terremotos, la ONU-DH trabajó en coordinación con las distintas agencias de las Naciones Unidas en México para contribuir a la atención integral de las personas damnificadas y documentó el proceso de atención a distintas poblaciones en la Ciudad de México y en los estados de Morelos, Puebla, Oaxaca y Chiapas.
La ONU-DH reconoció la gran muestra de solidaridad de la población y los esfuerzos desplegados por las autoridades durante la emergencia, y señaló la necesidad de fortalecer la dimensión de derechos humanos en la respuesta a los desastres, sobre todo en términos de protección a las víctimas e información a las personas directamente afectadas, familiares y público en general.
“La dimensión de género también surgió como prioridad para futuros esfuerzos”, señaló Jan Jarab, Representante de la ONU-DH en México. “Esto incluye, por ejemplo, la situación de las trabajadoras domésticas, cuya localización fue más complicada por su estatus de informalidad laboral, y los riesgos que enfrentaron mujeres y niñas en los albergues. Asimismo, se necesita dar atención particular a los grupos en situación de vulnerabilidad”. El Representante destacó que las autoridades tienen la obligación de garantizar los servicios de salud, educación, agua y otros derechos económicos, sociales y culturales a las personas afectadas por los sismos y otros riesgos naturales.
En relación con la fase de reconstrucción, la ONU-DH enfatizó la necesidad de censos completos, transparencia en el uso de recursos y atención a las necesidades e impactos de corto, mediano y largo plazo. “Es fundamental garantizar que no exista ningún tipo de discriminación en la atención”, destacó Jan Jarab. “La atención no puede ser condicionada por la afiliación política, apoyo electoral o consentimiento ante ciertos proyectos. El sector empresarial puede tener un rol complementario fundamental en el apoyo después de los desastres, pero las autoridades no pueden transferir sus obligaciones a los entes privados”.

Jan Jarab, representante en México de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. | Foto: SomosMass99.
El organismo insistió en que las políticas y programas de reconstrucción requieren de la participación activa de las personas beneficiarias, quienes deben estar involucradas en su diseño, implementación y evaluación, para reducir el riesgo de ineficacia, discriminación o corrupción en estos procesos.
Los sismos de septiembre de 2017 afectaron especialmente a algunas de las poblaciones que presentan una situación de mayor vulnerabilidad y marginación en el país. “Los esfuerzos de recuperación no deben perpetuar la discriminación, la exclusión y la marginación. Debe garantizarse que la reconstrucción sirva para superar las condiciones pre-existentes y contribuya al pleno disfrute de derechos”, recordó Jan Jarab. Además – dado el carácter indígena de muchas poblaciones afectadas – hay que garantizar que las medidas, por ejemplo, la oferta de vivienda, sean culturalmente adecuadas.
Asimismo, agregó, los esfuerzos de reconstrucción deben ir acompañados de acciones de prevención.
Con información del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.
fFoto de portada: Rodrigo Barajas Fonseca / SomosMass99 / Archivo.
Comparte en Facebook
Twittéalo








