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Girón, memoria histórica que conduce a nuevas victorias

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SOMOSMASS99

 

Alfonso Díaz Rey*

Lunes 19 de abril de 2021

 

A Vera, mi sobrina, en su cumple.

 

Hoy se cumplen sesenta años de la Victoria de Girón, la primera derrota del imperialismo yanqui en Nuestra América, la victoria del pueblo cubano frente a la invasión mercenaria organizada, financiada, armada por el gobierno de Estados Unidos y, además del apoyo logístico y militar norteamericano, con la complicidad de los gobiernos de Nicaragua y Guatemala. 

La invasión mercenaria pretendía derrocar al gobierno revolucionario de Cuba y con ello retornar a los tiempos de la república mediatizada, para recuperar los privilegios y posesiones de una clase parasitaria y el control total de la isla por parte del imperio del norte y, al mismo tiempo, mostrarle al mundo que América Latina y el Caribe eran zona de exclusiva influencia y dominio de Estados Unidos.

El preludio a la invasión ocurrió cuatro días antes, el sábado 15 de abril de 1961, cuando aviones B-26, de fabricación norteamericana, con armamento norteamericano, con insignias de la Fuerza Aérea Revolucionaria y pilotados por contrarrevolucionarios cubanos radicados en Estados Unidos, bombardearon bases militares en zonas de La Habana, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba con el fin de inutilizar los pocos aviones militares con que contaba el gobierno revolucionario, para que los buques de la expedición invasora no encontraran resistencia al llegar al sitio de desembarco y, como golpe de propaganda, crear confusión en la opinión pública internacional al presentar a los pilotos atacantes como desafectos a la Revolución que se habían sublevado.

La invasión inició en los primeros momentos del lunes 17 de abril con apoyo naval y aéreo de Estados Unidos, en la zona de Playa Girón, en la costa del Caribe de la antigua provincia de Las Villas hoy forma parte de la provincia de Matanzas—, y fue detectada inmediatamente por elementos de las Milicias Nacionales Revolucionarias.

En el Comunicado Número 1 del Gobierno Revolucionario, el 17 de abril, Fidel informaba al pueblo cubano sobre la invasión, llamaba a la defensa y exponía: 

«Ellos vienen a quitarnos de nuevo las fábricas del pueblo, los centrales del pueblo; nosotros combatimos por defender nuestras fábricas, nuestros centrales, nuestras minas.  Ellos vienen a quitarles a nuestros hijos, a nuestras muchachas campesinas las escuelas que la Revolución les ha abierto en todas partes; nosotros defendemos las escuelas de la niñez, y del campesinado.

«Ellos vienen a quitarles al hombre y la mujer negros la dignidad que la Revolución les ha devuelto; nosotros luchamos por mantener a todo el pueblo esa dignidad suprema de la persona humana. Ellos vienen a quitarles a los obreros sus nuevos empleos; nosotros combatimos por una Cuba Liberada con empleo para cada hombre y mujer trabajadores. Ellos vienen a destruir la patria y nosotros defendemos la Patria». [1]

No obstante el apoyo naval y aéreo de Estados Unidos, debido a la resistencia inicial de los milicianos y los movimientos de los elementos del Ejército Rebelde y las Milicias Nacionales Revolucionarias, bajo la genial dirección de Fidel, y, con los escasos medios de que disponían, la heroica intervención de los pilotos de la Fuerza Aérea Revolucionaria, los mercenarios no alcanzaron el objetivo inicial de la invasión: establecer una cabeza de playa que albergara un «gobierno» títere y solicitara ayuda para que Estados Unidos pudiera intervenir directamente, con el aval de la Organización de Estados Americanos, la nefasta OEA.

La aventura imperial duraría solamente 66 horas. Por un lado mostro al mundo la obsesión del imperio por el control de lo que con base en el Destino Manifiesto y la doctrina Monroe considera su «patio trasero» y, por otro, la decisión del pueblo cubano de ser el único constructor y conductor de su destino y el verdadero dueño de su soberanía.

En horas de la noche del 19 de abril, Fidel redactaba el Comunicado número 4, para informar al pueblo de Cuba:

«Fuerzas del Ejército Rebelde y de las Milicias Nacionales Revolucionarias tomaron por asalto las últimas posiciones que las fuerzas mercenarias invasoras habían ocupado en el territorio nacional.

«Playa Girón, que fue el último punto de los mercenarios, cayó a las 5 y 30 de la tarde.

«La Revolución ha salido victoriosa, aunque pagando un saldo elevado de vidas valiosas de combatientes revolucionarios que se enfrentaron a los invasores y los atacaron incesantemente sin un solo minuto de tregua, destruyendo así en menos de 72 horas el ejército que organizó durante muchos meses el gobierno imperialista de los Estados Unidos». [2]

Aun cuando las acciones en el campo de batalla fueron decisivas para la victoria sobre la invasión mercenaria, habría, al menos, tres escenarios en los que la Revolución obtuvo triunfos de enorme importancia que contribuyeron a la victoria final en Girón y contribuirían, posteriormente, a nuevos triunfos frente a ulteriores agresiones del imperio.

La batalla diplomática

Por esos días se celebraba en Nueva York el Decimoquinto Período de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, que para ese entonces contaba con noventa y nueve miembros, y se desarrollaría, en el campo diplomático, otra gran batalla de la Revolución.

Aun cuando una reclamación de Cuba en relación a planes y actos de agresión por parte del gobierno de Estados Unidos estaba en la agenda de la ONU para el día 17 de abril, el mismo día 15, cuando ocurrieron los arteros ataques aéreos, el ministro de relaciones exteriores de Cuba, Raúl Roa García, hizo la denuncia de los hechos, acusando al gobierno norteamericano. Y en la ONU retumbó el clamor «¡Patria o Muerte!, ¡Venceremos!».

Con base en mentiras y una enorme distorsión de lo que en esos momentos realmente ocurría, el gobierno de Estados Unidos pretendía trasladar el tema de su diferendo con Cuba al ámbito de OEA, espacio en el que ampliamente dominaba y podría llevar a cabo sus planes con oposición mínima.

Las brillantes intervenciones del canciller Roa echaron abajo la farsa de la representación yanqui en la ONU, y la rapidez con que fue derrotada la invasión mercenaria no dio margen a más maniobras del gobierno norteamericano en ese foro. 

La batalla en la prensa

El dominio de las grandes agencias internacionales de noticias y de importantes medios de comunicación, así como la subordinación de algunos gobiernos, permitieron la difusión masiva de noticias que, elaboradas por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Casa Blanca y el Departamento de Estado, distorsionaban la percepción de una parte de la «opinión pública» internacional acerca de la realidad que en esos momentos se vivía, al grado de parecer que se libraban dos guerras diferentes: una, que se desarrollaba en la zona de Girón y, otra, que ocurría en las salas de esas agencias y en las páginas de muchos periódicos. En la primera, los cubanos ganaban; en la segunda, ganaban los invasores.

Por otro lado, una agencia de prensa con menos de dos años de fundada, Prensa Latina, daba difusión de la solidaridad internacional con el pueblo cubano que se manifestaba en la respuesta y protesta de los pueblos y personalidades amantes de la paz, en contra de la invasión y los planes norteamericanos.

Como en la batalla diplomática, la verdad, la realidad y la rápida y contundente victoria del pueblo sobre la invasión mercenaria, pusieron a cada quien en su lugar.

La batalla de los organismos de inteligencia

Un tercer escenario, no menos importante, lo constituyeron las acciones del pueblo, particularmente los Comités de Defensa de la Revolución, y los Órganos de la Seguridad del Estado (G-2, al mando del Ramiro Valdés), que en cuestión de horas detuvieron y neutralizaron a un importante número de contrarrevolucionarios y desafectos a la Revolución, acciones que evitaron el apoyo interno que esperaban los invasores.

A sesenta años de la Victoria de Girón y a poco más de sesenta y dos del triunfo del 1 de enero de 1959, el imperio no ha cejado en sus intentos de derrocar a la Revolución y su objetivo sigue vigente. Cuba y su pueblo han enfrentado infinidad de agresiones, obstáculos y desafíos de todo tipo, que para otros países hubieran resultado infranqueables, y ha vencido. Sus armas más poderosas e importantes: la verdad y la unidad.

Ahora el pueblo cubano está mucho mejor preparado, con una enorme experiencia en todos los aspectos y con logros excepcionales no obstante su condición de nación bloqueada por el país más poderoso del planeta, además del prestigio creciente ganado por su heroica resistencia a las agresiones, obstáculos y dificultades que emanan del imperio, y por su solidaridad con los pueblos del mundo. 

Y ante los nuevos desafíos que el imperio intente crear, así como en Girón, Cuba vencerá.


Referencias:

[1] Castro Ruz, Fidel. Comunicado número uno [en línea]. Versiones Taquigráficas del Consejo de Estado. La Habana, 17 de abril de 1961. Disponible en: http://www.fidelcastro.cu/es/documentos/comunicado-numero-uno [Consulta: 16 de abril de 2021].

[2] Castro Ruz, Fidel. Comunicado número 4 [en línea]. Diario Granma (página especial). La Habana, 19 de abril de 1961. Disponible en: http://www.granma.cu/granmad/secciones/giron/pa18.html  [Consulta: 16 de abril de 2021].


* Miembro del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba y del Frente Regional Ciudadano en Defensa de la Soberanía, en Salamanca, Guanajuato.

Imagen de portada: Combatientes cubanos el Día de la Victoria en Playa Girón. | Foto: Granma.






Luis López




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