SOMOSMASS99
Víctor Corona*
Un coshito de madera

Mi padre me levantó temprano
-supongo-
a lo mejor estaba crudo
a lo mejor no había pistiado esa noche.
se puso una chamarra beige
-siempre tuvo esa chamarra beige-
acompáñame, tu tío Rafael está en la cárcel
se puso pedo
madreó a unos policías.
Él me llevaba de la mano
olía súper shilo
sonreía súper shilo
le gritaban
¡Mulato!
Él reía
Lo paraban en la calle y me veían a mí:
-gordo, canta el himno nacional-
Yo lo cantaba
sin pronunciar las erres
un río colorado atravesaba un puente de piedra
olía a pan y a tierra mojada
a iglesias de campanas altas
a barro hinchado de humedades.
Llegamos a la estación de policía y allí estaba mi tío
tirado en la tierra
medio desnudo
durmiendo.
Mi papá hablaba con alguien
abrían los candados rojos
pero mi tío no se salía
seguía pegado a ese suelo viscoso.
Afuera el sol brillaba
y mi jefe estaba pleno de vida
¿qué pensaría el mulato?
Yo lo agarraba de la mano
como quien agarra el centro de la vida
y lo quería
sólo lo quería.
Pasamos al lado de un señor
vendía coshitos de madera
que jalabas y hacían ese ruido
tan gracioso
que hacen los coshitos
Y me encaprishé.
Mi jefe rascó profundo y sacó unas monedas
Yo volví a mi casa con ese coshito
que hacía un ruido muy divertido
pero no me importaba tanto ese coshito
sólo pensaba en lo maravilloso
en lo mágico
de ese día con el mulato
con mi padre.
* Víctor Corona estudió Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Guanajuato, México, y el doctorado en la Universitat Autònoma de Barcelona, España. Actualmente es profesor-investigador por la Universidad de París VIII-Vincennes-Saint Deni.
Fotos de interiores: Utilitis.
Foto de portada: Pixabay.
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