Preocupación politécnica
Agustín Galo Samario
Los alumnos de nuevo ingreso a los planteles del Instituto Politécnico Nacional en Guanajuato, la Vocacional de Las Joyas y la UPIIG en el Puerto Interior, lo han hecho con la confianza de que se trata de una de las dos instituciones de educación media superior y superior más reconocidas del país. Cifran sus esperanzas en que al egresar de esa casa de estudios su preparación académica les permitirá conseguir un empleo y mejorar la calidad de vida propia, la de sus familias y la de su entorno.
Las protestas que iniciaron hace ya más de una semana en la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura de Zacatenco en la Ciudad de México, debido a la idea de que el Plan de Estudios 2014 establece que el título que obtendrán al egresar será de técnico superior universitario y no de ingenieros, causaron escozor entre el alumnado guanajuatense. Porque de confirmarse la versión, representaría claramente un retroceso para el Politécnico y obviamente no cumpliría con las altas expectativas de sus estudiantes.
Es muy buena noticia que la directora general Yoloxóchitl Bustamante Díez haya dado marcha atrás parcialmente al anunciar que la entrada en vigor de las nuevas reglas se pospone hasta 2015, todo un año para explicar los contenidos y alejar cualquier preocupación sobre el futuro que le espera al IPN, cuyas autoridades alentaron la especie al informar hace unos días, por ejemplo, que los cambios al plan de estudios tenía por objeto entrar en un proceso de armonización con la reforma educativa del año pasado. Y más todavía cuando empezó a circular un documento, supuestamente de mismo sistema de información del instituto, con el que cualquier alumno debía iniciar los trámites para su titulación como «Técnico Superior Universitario y Licenciatura Nivel Técnico o Profesional Técnico», con membrete de la SEP y del Politécnico.
Debe reconocerse que la reacción de los estudiantes llevó a esta decisión de las autoridades politécnicas, incluidos los guanajuatenses que como en la UPIIG tenían planeada una asamblea para el día de ayer a las 14:00 con el fin de emprender acciones para oponerse al plan. Pero lo más positivo, sin duda, es que alumnos y autoridades inicien un proceso de diálogo que los lleve a acuerdos para mejorar la calidad académica de su institución. La participación colectiva y la voluntad de los directivos sin duda traerán resultados positivos para todos.
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