SOMOSMASS99
Jatzibe Castro*
Miércoles 7 de junio de 2023
Multiversos
Sentada en el sillón junto a la ventana, con un libro electrónico en mis manos, me traslado a Alejandría y empiezo una conversación con la autora de mi medio de transporte, cuando descubro que sí, me habla desde las páginas. Sé lo que significa esa interlocución que transgrede el tiempo y el espacio y nos enriquece más allá de lo que imaginamos, porque al leerla, pensarla y departir, cuando sé que ella me pensó y habló, la energía, esa que no alcanzamos a comprender, anda en uno de los multiversos[1] que habitamos cuando escribimos y nos leen, cuando escriben y leemos, cuando entablamos diálogos que parecen estar solo en nuestra mente, mas, no necesariamente.
Hace no mucho una amiga sugirió la semejanza de uno de mis textos[2] con la transgresión de la cuarta pared[3], término que yo no conocía, ahora tampoco sé mucho, pero me gusta la idea de romper la ilusión de que uno es el que escribe y otro el que lee, uno el que actúa y otro el espectador, y listo, cada cual con su rollo. Si retomamos una de las explicaciones de la física cuántica sobre la mente, que nos dice que además de materia, es energía, y que, una de las propiedades de esa energía es el entrelazamiento cuántico o la transferencia de información más allá del espacio y el tiempo, creo que la posibilidad de habitar en varios universos, por muy complejo que nos parezca, está más cerca de nuestra comprensión de lo que podemos creer.[4]
Poco entiendo de la física y la química clásicas, menos aún de la física cuántica, sin embargo, dejando volar la imaginación, en un mismo día puedo explorar universos múltiples, en tanto permito a mi consciencia trasladarse y vivir intensamente historias cercanas o lejanas, ficticias o reales. Tal vez eso nada tenga que ver con la física cuántica, pero me gusta pensarlo así, especialmente cuando escucho o leo sobre esa temática tan fascinante que abre, descubre, permite posibilidades más allá de nuestra perspicacia e incluso del conocimiento científico y razonablemente aceptado.
Estas ideas me rondan hace tiempo y a raíz de la pandemia -que nos encerró y, a la vez, permitió viajar de mil maneras- han insistido tanto, que les he hecho más caso, al grado que las dejé abrirme el panorama como ventanas mágicas hacia el todo, que, ayudado por las capacidades de pensamiento, conocimiento, aprendizaje, memoria, apreciación, retención, análisis, síntesis, resiliencia… se presenta día a día, de muchas formas y lo mejor, desde la comodidad del hogar.
Continuo con lo que decía en el primer párrafo, sentada en el sillón junto a mi ventana, con un libro electrónico en mis manos, me transporto a Alejandría, a los inicios de la civilización y de la existencia de la escritura y del libro. Me adentro en la lectura y me ubico en el primer universo de mi mañana, ese en el que acompaño a Alejandro Magno, aunque sea por unos momentos, en sus aventuradas conquistas y hasta su muerte a una muy corta edad, y así, sigo por el itinerario que Irene Vallejo preparó para mí en “El infinito en un junco”, soy viajera que casi siempre se deja llevar por la imaginación, que, motivada por las narraciones emigra a situaciones, lugares, ambientes, historias, que acabo incorporando a mi presente.
Después de mi lectura matinal, me dejo llevar por el segundo universo del día, a través de la naturaleza que rodea mi caminar, con sus verdes, flores, árboles y el aire que inhalo y exhalo, hacia el recuerdo de mi infancia, cuando recorría el mismo espacio, agreste y terroso, aunque verde también, jugando con mis hermanos, explorando lo que ahora es nuestro hábitat, gracias a la visión de nuestros padres. Y pienso en esa visión, imagen de futuro, imprecisa, en la que estábamos nosotros en el ahora, disfrutando del tesoro que entonces adquirían. En ese universo vuela mi pensamiento hacia el pasado y el por hacer, hacia la gente que conozco y quiero, hacia el todo que me envuelve. Porque la mente es tan poderosa, que al vivir el presente intensamente, también puede reconocer y aquilatar lo que imaginó y lo que lo hizo posible y encaminarse hasta lo que desea, lo que cree que puede ser…
Termino mi caminar y vuelvo a mi universo cotidiano, en el que hay que cocinar para comer, bañarse para refrescarse y prepararse para lo que sea que contendrá el día.
Como resultado del ejercicio de mi libertad, lo que decido aquel día es pintar, y al hacerlo, viajo a un universo más, el de la forma y el color, que por esos días me lleva a unos años antes, cuando preparábamos la partida de mi hija al espacio universitario lejano de su madre. Por fortuna, la capté caminando hacia su futuro iluminada por un sol radiante y nublado, detrás de árboles adolescentes que iban poblando el parque cercano a la casa. La pintura de aquella imagen, desde su esbozo a lápiz, me hace volar por el tiempo y el espacio. Al deslizar el pincel impregnado de color sobre el lienzo, habito aquellos días, esquivo la realidad sin ella, y penetro en ese universo con la intención de capturar y abrazar lo que juntas construimos y, alegremente, ya es parte de lo que somos y seremos.
Más tarde, en ese mismo día, coincidencia o no, al sentarme a ver la serie “La Reina Cleopatra”[5], la eslabono con el tiempo de Alejandro Magno, Ptolomeo I y la biblioteca de Alejandría, y me dejo llevar por las imágenes y referencias que enriquecen la lectura del multiverso de la mañana. Até cabos, acomodé información y enriquecí mi escaso saber al respecto, que prontito se vino a acrecentar por otro gran regalo de la tecnología, la posibilidad de tomar un curso de historia con la temática del Arte Antiguo de la mano de Anabela Sánchez[6], quien me transporta a aquel mundo a través de sus virtuosos relatos, nutridos con las imágenes de lo que ha quedado de aquellos tiempos. El libro, la serie y el curso, me hacen recorrer tiempos remotos, que, a la distancia se sienten cercanos, aunque en realidad su transcurrir incluya miles de años.
Al concluir la jornada, después de pasear por los multiversos que me permití, termino agotada por tanto viaje, reconfortada por tanta compañía, dispuesta a descansar y cargar energía para continuar al día siguiente, y… cuál es mi sorpresa, que me doy cuenta que de la mano de Morfeo penetro a otro multiverso, uno de esos que a veces te embelesan, otras te angustian, algunas más te dejan confundida, casi siempre olvido y cuando recuerdo y me encantaron, hasta los escribo, con todo y sus contrasentidos.
Soñé que estaba con Alejandro Magno y Ptolomeo I, observando, ante su asombro, una esfera de cristal, en la que veo, y les cuento, que en el futuro una descendiente de Ptolomeo I, que se llamará Cleopatra, será la última faraona del reino de Egipto, que, por esos tiempos, el primero entregaba al segundo como reconocimiento a su fiel y valerosa compañía. En la conversación también menciono que su historia trascenderá a través de los tiempos y se hablará de ellos incluso después de más de 2000 años de su existencia. Después de esas revelaciones y cobijada por una luz brillante y etérea que se expande desde la bola de cristal y me abarca, me esfumo de su presencia.
Consciencia onírica que en el presente viajó al pasado, visualizó el futuro y deslumbró a dos personajes históricos a los que conocí y aprecié en los multiversos de mi día.
Notas:
[1] El multiverso comprende todo lo que existe físicamente: la totalidad del espacio y del tiempo, todas las formas de materia, energía y cantidad de movimiento, y las leyes físicas y constantes que las gobiernan. https://es.wikipedia.org/wiki/Multiverso
[2] https//www.somosmass99/hilvanes/
[3] Esa barrera invisible que separa ficción de realidad. «Imaginad justo al borde del teatro un gran muro que nos separa del escenario: interpretad como si la tela no se levantara». Obviamente, las otras tres paredes restantes eran los laterales y el fondo del escenario del teatro. Término que inventó el director de cine y teatro André Antoine.
[4] https//:youtube.be/Gp2lwN4XhKw
[5] Serie documental producida por Jada Pinkett, que disfruté, a pesar de las diversas críticas, más de forma que de contenido, que ha recibido.
[6] https//:youtube.be/brTWStQcYd4
Imagen de portada: Gerd Altmann / Pixabay
* Jatzibe Castro es pintora y escritora.
Twitter: JatzibeCM
Instagram: Jatzibe_Castro

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